martes, 4 de agosto de 2020

Lo que la biblia dice del sexo. (Parte once).



El sexo es algo limpio y puro que Dios le regaló al ser humano, NADIE debiera juzgar (emitir una opinión) y menos sojuzgar (someter o atemorizar) a otra persona en ésta área. Dios estableció lo permitido y lo no permitido; con quien sí y con quién no; por qué sí y por qué no (Levítico 18).  Por lo tanto, en el matrimonio, el sexo es algo sagrado y bendecido por Dios, y las únicas limitantes debieran ser que por acuerdo entre ambos se hagan o dejen de hacer ciertas prácticas (1ª. Corintios 7:4). Que sea realizado sin causar daño; humillación o vergüenza al otro.

En otras palabras, lo que ambos estén de acuerdo en realizar que no denigre a la persona es autorizado y bendecido por Dios, y no debiera “persona alguna” evitarle la felicidad a una pareja casada (y menos religiosos que ni siquiera conocen la experiencia misma del matrimonio, ni tampoco autonombrados líderes super santos que destruyen matrimonios). Bien dijo el Cristo de todos ellos: “Hipócritas… sepulcros blanqueados que limpiáis lo de fuera del vaso y del plato, pero por dentro estáis llenos de robo (le quitan el gozo a la pareja) e injusticia (porque muchos de ellos practican en secreto lo que prohíben en público)” (Mateo 23:25).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

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