viernes, 7 de agosto de 2020

Lo que la biblia dice del sexo. (Parte final).

 


 

¿Es malo el sexo fuera del matrimonio? Al sexo fuera del matrimonio la humanidad puede dar aceptación pero la biblia nos dice un NO rotundo. Veamos algunos de los por qué: 1- Es uno de los 10 mandamientos que Dios nos mandó guardar: “No cometerás adulterio” (Deuteronomio 5:18 y el Sermón del Monte en Mateo). 2- Puede traer: a) Muerte física y/o espiritual (El caso de David y Betzabé; 2ª. Samuel 11); b) Escándalo y vergüenza (Judá y la ramera; y el caso de la mujer adúltera; Génesis 38:15 y Juan 8:4). En otro sentido, el sentido práctico o humano, vemos lo siguiente: 1- El cien por ciento de las denominadas “madres solteras” son por causa del sexo fuera del matrimonio; 2- Las enfermedades denominadas “ETS” o enfermedades de transmisión sexual son contraídas por tener sexo fuera del matrimonio.      

 

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

jueves, 6 de agosto de 2020

Lo que la biblia dice del sexo. (Parte trece).

 


Hemos de concluir que: 1- El sexo lo creó Dios y lo hizo para ser practicado dentro del matrimonio, y que por lo tanto, es algo limpio, puro y bendito (Génesis 1:28). 2- Que si bien es verdadero que su principal fin es la procreación, también lo es que no desagrada a Dios que el hombre y la mujer lo disfruten como un complemento de su bienestar, placer y salud (Proverbios 5:18-19). 3- Que solo será bendito y sin consecuencias negativas, si se realiza dentro del matrimonio (Génesis 2:24). 4- Que ese matrimonio solamente puede ser entre un hombre y una mujer (Génesis 1:27). 5- Que el hombre debe ser un caballero respetuoso para con ella, y ella, complaciente para con él pero como una dama. Pero: ¡NO PERMITAMOS! Que religiosos ignorantes y líderes super santos, nos roben una bendición y un placer del cielo, haciéndonos creer que lo que Dios creó para una satisfacción sana del hombre… es inmundo o pecaminoso (Hechos 11:9). Meditemos.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.   

miércoles, 5 de agosto de 2020

Lo que la biblia dice del sexo. (Parte doce).




Existen también otras situaciones en las cuales Dios censura el sexo: 1- Cuando se hace contra la voluntad de la persona aún dentro del matrimonio (violación) (Génesis 34:2y5). 2- Cuando no se hace con una buena intención del corazón (autosatisfacción) (Génesis 38:9). 3- Cuando se hace por comercio (prostitución) (Génesis 38:15). 4- Cuando denigra, deshonra o avergüenza a la persona abusando del poder o la autoridad (chantaje, abuso o causando daño) (2ª. Samuel 11:4). 5- Cuando es efectuado por dos personas del mismo sexo (homosexualismo y lesbianismo) (Romanos 1:26-27). 6- Cuando se realiza fuera del matrimonio no habiendo ninguna excepción (adulterio y fornicación) (Hebreos 13:4). 8- Cuando se realiza con inmundicia y lascivia aun dentro del matrimonio (orgías, sadomasoquismo) (Gálatas 5:19).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

martes, 4 de agosto de 2020

Lo que la biblia dice del sexo. (Parte once).



El sexo es algo limpio y puro que Dios le regaló al ser humano, NADIE debiera juzgar (emitir una opinión) y menos sojuzgar (someter o atemorizar) a otra persona en ésta área. Dios estableció lo permitido y lo no permitido; con quien sí y con quién no; por qué sí y por qué no (Levítico 18).  Por lo tanto, en el matrimonio, el sexo es algo sagrado y bendecido por Dios, y las únicas limitantes debieran ser que por acuerdo entre ambos se hagan o dejen de hacer ciertas prácticas (1ª. Corintios 7:4). Que sea realizado sin causar daño; humillación o vergüenza al otro.

En otras palabras, lo que ambos estén de acuerdo en realizar que no denigre a la persona es autorizado y bendecido por Dios, y no debiera “persona alguna” evitarle la felicidad a una pareja casada (y menos religiosos que ni siquiera conocen la experiencia misma del matrimonio, ni tampoco autonombrados líderes super santos que destruyen matrimonios). Bien dijo el Cristo de todos ellos: “Hipócritas… sepulcros blanqueados que limpiáis lo de fuera del vaso y del plato, pero por dentro estáis llenos de robo (le quitan el gozo a la pareja) e injusticia (porque muchos de ellos practican en secreto lo que prohíben en público)” (Mateo 23:25).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

lunes, 3 de agosto de 2020

Lo que la biblia dice del sexo. (Parte diez).




Más consecuencias de la desobediencia a las leyes de Dios (Deuterononio 28): Verso 31: Tu buey será matado delante de tus ojos; y tú no comerás de él; 32: Tus hijos y tus hijas serán entregados a otro pueblo; y no habrá fuerza en tu mano; 33: Serás oprimido y quebrantado todos los días; 34: Locura vendrá sobre ti a causa de lo que te acontecerá; 35: Jehová te herirá con póstula en las rodillas, en las piernas, desde los pies hasta la cabeza sin que puedas ser curado; 36: Jehová te llevará a pueblo ajeno y allá servirás a dioses ajenos de palo y piedra;  37: Serás motivo de horror y burla; 38: Sembrarás mucho y cosecharás poco; 39: Tus viñas las comerá el gusano y no beberás vino; 40: Sembrarás olivos pero no tendrás aceite; 41: Tus hijos y tus hijas no serán tuyos sino irán en cautiverio; 42: La langosta comerá tus árboles; 42: El extranjero se elevará sobre ti; 44: Pedirás prestado y tú no prestarás. La pregunta sobre el tema del sexo mal practicado es: ¿Todos éstos males, por un momento efímero de placer valdrán la pena?.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

viernes, 31 de julio de 2020

Lo que la biblia dice del sexo. (Parte nueve).



¿Cuáles son las maldiciones de no respetar las leyes de Dios?  Deuteronomio 28:15, veamos, verso: 16: Maldito serás tú, tu ciudad y tu campo; 17: Maldita tu canasta; 18: Maldito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, la cría de tu vaca y tus rebaños; 19: Malditas tus entradas y salidas; 20: Maldición, quebranto y asombro en todo cuanto hiciere tu mano; 21: Mortandad; 22: Te herirá la tisis, la fiebre, la inflamación, el ardor, la sequía y la calamidad repentina; 23: Los cielos sobre ti serán de bronce; 24; Tu tierra será polvo y ceniza; 25: Jehová te entregará a tus enemigos; 26: Cadáveres serán tu comida; 27: Jehová te herirá con úlceras, tumores, sarna y comezón; 28: Jehová te herirá con locura, ceguera y turbación; 29: Andarás como ciego al medio día y no serás prosperado en tus caminos; 30: Te desposarás con mujer, y otro varón dormirá con ella; edificarás casa, y no habitarás en ella; plantarás viña, y no la disfrutarás. Y continúa…

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

jueves, 30 de julio de 2020

Lo que la biblia dice del sexo. (Parte ocho).



 
Y los otros dos conceptos son: 3- Que al practicar el sexo, es justo que tanto la esposa como el esposo deben tener gozo y satisfacción (Proverbios 5:18 y 1ª Corintios 7:3). 4- Que ni el hombre ni la mujer en unión matrimonial tienen “autonomía” sobre su cuerpo, esto quiere decir que ni el hombre es dueño de su cuerpo ni la mujer tampoco (1ª. Corintios 7:4). Y que, así como el hombre no debe “abusar” del cuerpo de ella; ella tampoco debe “mercadear” con el suyo (1ª Corintios 7:4). En otras palabras, el hombre tiene la obligación de ser un “caballero” con su pareja, no un abusador; y ella una “dama”, no una ramera. Por lo tanto, cuando existe el “chantaje” económico por parte de ella, o, el “menosprecio” sentimental por parte de él, Dios lo desprecia y lo ve como una “abominación” aunque sea dentro del matrimonio pues son prácticas paganas, y, como vimos traen consecuencias muy fuertes (Levítico 20:23; Génesis 34:2y5; y Jueces 16).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

miércoles, 29 de julio de 2020

Lo que la biblia dice del sexo. (Parte siete).




Si alguien pudiera pensar que esas leyes o normas, acerca de la práctica del sexo, eran solamente para el pueblo de Israel antiguo, tenemos que recordar al menos cuatro conceptos, los dos primeros son: 1- Dios inmortalizó esas mismas leyes o normas en el Nuevo Testamento con las palabras del Cristo en el Sermón del Monte (Mateo 5,6 y 7), por lo tanto están vigentes. 2- Que todo aquél que se crea y confiese ser creyente practicante, debiera saber que desde la cruz hasta nuestros días ya no hay judío ni gentil, sino un solo pueblo israelita espiritual (la iglesia de Jesucristo) cuyo UNICO requisito es aceptar al Cristo (Efesios 2:11-22). Y, que por lo tanto, el cumplimiento de esas leyes y normas, repetimos… están vigentes. Y quien las viola debe pagar las consecuencias, las cuales son una maldición sobre lo que se haga o tenga (Deuteronomio 28:15).

Nota: Más adelante veremos esto en detalle.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

martes, 28 de julio de 2020

Lo que la biblia dice del sexo. (Parte seis).




Estas son las condiciones en las cuales Dios (Levítico 18) NO nos permite TOCAR LAS PARTES ÍNTIMAS (llegarse) o TENER RELACIONES CARNALES (desnudez) con: Tu padre (Levítico 18:8); Tu madre (verso 8); Tu madre adoptiva (verso 9); Tu hermana adoptiva (verso 9); Tu nieta (verso 10); Tu hija adoptiva (verso 11); Tu Tía (verso 12); Tu Tía política; Tu nuera (verso 15); Tu cuñada (verso 16); Una madre y la hija de la misma (verso 17); 6- Una mujer y su hermana (verso 18); 7- Una mujer mientras está en su período menstrual (verso 19); 8- La  mujer de tu prójimo (verso 20); 9- Con varón como con mujer (verso 22); 10- Con animales (verso 23). Lógicamente, en el caso de las mujeres todo es a la inversa. ¿Cuál es la razón?  Porque eso “contamina” tu tierra  y porque eso trae “destrucción” a los pueblos (Levítico 18: 25,27 y 28). Acaso el ejemplo clásico que conocemos creyentes y no creyentes es Sodoma y Gomorra y las otras tres ciudades de la llanura (Adma, Zeboim y Zoar) (Génesis 14:2). Y cuya sentencia está determinada en Levítico 18:29-30.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

lunes, 27 de julio de 2020

Lo que la biblia dice del sexo. (Parte cinco).



Recalcamos: Habiendo establecido que si Dios da como mandato y bendición el sexo “dentro” del vínculo del matrimonio NO puede ser algo sucio (Génesis 1:28 y 2:24); entonces podemos entender mejor una porción “importantísima” en las escrituras que nos expone el tema (Levítico 18:4) en donde Dios nos da una luz clara para su práctica: “Mis ordenanzas pondréis por obra y mis estatutos guardaréis”. ¿Por qué? Porque esos estatutos “evitan” que hagamos prácticas (incluyendo las sexuales) como las acostumbra hacer el mundo (con lascivia o con mancilla) (Levítico 18:3; Hebreos 13:4). Veamos cómo nos lo dice en el verso 6 de Levítico 18: “Ningún varón se LLEGUE a parienta próxima alguna, para descubrir su DESNUDEZ”. ¿Qué significado tienen las palabras mayúsculas (nota personal) en el original: “Llegarse” (Ervah)= Tocar las partes íntimas. Y “Desnudez”  (Shaer)= Relación carnal. Simplemente significan que, cuando los hijos de Dios practicamos el sexo “dentro del vínculo del matrimonio”, es considerado “santo” por Dios mismo, pues lo realizamos “solamente” en donde sí podemos: “TOCAR LAS PARTES ÍNTIMAS o TENER RELACIONES CARNALES”.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

viernes, 24 de julio de 2020

Lo que la biblia dice del sexo. (Parte cuatro).




¿Qué es adulterio y qué es fornicación? Es posible que encontremos personas que no sepan la diferencia entre éstos dos actos, pues bien, esto es lo que nos dice el diccionario de nuestra lengua y la biblia: Adulterio, uno de sus significados es cambiar. Por ello decimos en términos ganaderos por ejemplo: No “adulteres” la leche echándole químicos o agua pues esto “cambia” su pureza. Pero en el sentido moral significa: El acto sexual que efectúa una persona “casada” con otra que no es su pareja, y lo cuál, le hace perder su pureza. En otras palabras, cuando una o ambas personas son casadas el acto sexual que se realiza se denomina adulterio (Levítico 20:10). Ahora bien, cuando lo hacen dos personas que son solteras se denomina fornicación. Por ello en la censura que se hace de éstos pecados en Gálatas 5:19 se mencionan por aparte.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

jueves, 23 de julio de 2020

Lo que la biblia dice del sexo. (Parte tres).



Aparte de ser el contribuyente para la procreación y multiplicación de la especie (Génesis 1:28), el sexo también es para mostrar nuestro amor y satisfacer nuestro placer  (vea Génesis 24:67). NO existe condena por tener ese gozo con la pareja que Dios nos permitió tener (Proverbios 18:22). El hombre más sabio de la historia expresó: “Sea BENDITO tu manantial, y ALEGRATE con la mujer de tu juventud… sus CARICIAS te SATISFAGAN en TODO tiempo, y en su amor RECREATE siempre” (Proverbios 5:18-19). Es más, éste sabio también nos enseñó que faltarle a ese amor (adulterio, Proverbios 18:20), es provocado por haber desagradado a Dios en alguna medida: “Fosa profunda es la boca de la mujer extraña, AQUÉL contra el cual Jehová estuviere AIREADO (tan molesto que lo expone públicamente) caerá en ella” (Proverbios 22:14). Y tiene consecuencias duras: “Heridas y vergüenza hallará, y su afrenta NUNCA será  borrada” (Proverbios 6:32-33). En éste punto hemos de entender que: El adulterio o la fornicación (pecado) sí está en condiciones de ser perdonado (hechos 3:19), más la consecuencia (afrenta) no. Eje. Alguien puede tener un hijo con una mujer que no es su esposa, y luego arrepentirse, el pecado del adulterio o fornicación será perdonado pero la afrenta no (el hijo seguirá allí).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

miércoles, 22 de julio de 2020

Lo que la biblia dice del sexo. (Parte dos).




Otra prueba que el sexo era bendito por Dios dentro del vínculo del matrimonio desde el principio es el hecho que, en la antigüedad, una mujer estéril era vista con menosprecio ¿Por qué?. Por dos razones: 1- Dios había declarado que la mujer obtendría su salvación pariendo hijos “dentro” del vínculo del matrimonio (Génesis 3:16 y 1ª. Timoteo 2:11-15), por lo tanto, al haber nacido estéril se le veía como rechazada por Dios. Y, 2- Porque había una promesa de engendrar al Salvador de la simiente (Génesis 3:15), y, al ser estéril una mujer quedaba, supuestamente por voluntad divina, fuera de esa posibilidad lo que la convertía en rechazada o descalificada por Dios, y por lo tanto, a los ojos de los hombres también. Y eso, lo sabían los patriarcas (Abraham por Sara): “He aquí mi mujer es estéril y ¿me heredará uno que es mi criado?” (Génesis 11:30 y 15:3 y 6); Isaac por Rebeca (Génesis 25:21); y, Jacob por Raquel (Génesis 29:31).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

martes, 21 de julio de 2020

Lo que la biblia dice del sexo. (Parte uno).



El sexo en el matrimonio es un “mandato” de Dios, por lo que primeramente tenemos que establecer que NO es algo sucio ni tiene por qué ser vergonzoso (Adán y Eva fueron creados desnudos): “Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos” (Génesis 1:28). Por lo tanto, su principal objetivo (pero no el único) es con fines de procreación. Sabiendo Dios que para ello el hombre necesitaba una pareja perfecta entonces declaró: “No es bueno que el hombre esté solo, le haré ayuda idónea” (Génesis 2:18), y su expresión fue: “Varón y hembra los creó” (Génesis 1:27). En otras palabras, el sexo era para “un” él y “una” ella, no para una pareja formada de dos “él” o dos “ellas”, esto más bien lo maldijo y lo vio como una abominación (rechazo y condena) cuando más adelante dio sus leyes (Levítico 18:22). Por lo tanto, en el sexo bendito por Dios (dentro del vínculo del matrimonio) solamente pueden participar un hombre y una mujer, no un tercer género inexistente (Génesis 2:24). Con razón el  Señor solamente creó una pareja, no dos, ni mucho menos un tercer género.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

lunes, 20 de julio de 2020

Lo que la Biblia dice del sexo: (Introducción)


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“No llames inmundo lo que yo he santificado”, éstas palabras le fueron dichas al apóstol Pedro, cuando éste se negó a comer de las viandas que del cielo le habían enviado (Hechos 10:15). Pero valen también para el tema del sexo “en o dentro del vínculo del matrimonio instituido por Dios, o sea, entre UN hombre y UNA mujer”. Lastimosamente, los “religiosos”, no Dios, han hecho de éste tema un TABU (algo prohibido de sacar a la luz), haciendo MUCHO daño a las parejas de jóvenes que con gran ilusión y con todo derecho se unen en el santo vínculo del matrimonio.

Toco éste tema con reverencia y temor de Dios, (a manera de “referencia”, no de autoritarismo) expongo que soy, a Dios gracias, una persona en estado física y mental de salud sana de 68 años de edad; con 48 de vida matrimonial, una viudez de por medio, un segundo matrimonio, y, 40 años en los caminos de Dios. Y, lo toco, no por o con morbosidad sino con el único fin de ayudar, pidiéndole al Señor su guía, su respaldo y su bendición. Si usted es muy susceptible al tema… por favor no lo lea.

Nota: Toda la base aquí expuesta es bíblica, evitaré, en lo posible emitir opiniones personales Dios me permita lograrlo. Pero por favor, NO olvidemos dos situaciones: 1- Lo que Dios santificó… no podemos llamarlo inmundo y mucho menos dentro de su contexto, que para el caso, sería el matrimonio. Y, 2- Que la libertad que recibimos del cielo en ésta área no podemos convertirla en libertinaje. Meditemos.   

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

viernes, 17 de julio de 2020

Que tu sí, sea sí… pero que no te mate tu propia justicia. (Parte final).




Tenemos que conocer, respetar y guardar las leyes que Jehová nuestro Dios nos da, pero, también tenemos que ser ecuánimes (que no nos dejemos llevar por la pasión), pues no solamente podríamos morir nosotros sino llevar a la muerte a otros. Qué mejor ejemplo podemos tener en los fariseos, saduceos y escribas, o sea, los religiosos del tiempo del Cristo, qué, justos en extremo como querían ser, planearon asesinar al dueño de casa para quedarse con la casa (templo) (Mateo 21:33-46; Marcos 12:1-11; Lucas 20:9-18) (la hipocresía les permitía conspirar para matar, pero no les permitía entrar al pretorio para no “contaminarse”, y así, tomar la pascua Juan 18:28). Y, ¿Qué fue lo que lograron: Pues asesinar y quedarse con la casa… pero perdieron al dueño de la casa”. Para terminar el tema remarcamos: Si, Dios desea que nuestro sí, sea un sí; que nuestro no, sea un no; pero, también desea que no seamos de aquellos que cuando él nos mande seamos más justos que su justicia como le pasó a Pedro (Hechos 10:14), no sea que Dios mismo nos responda: ¡NO LLAMES INMUNDO A LO QUE YO YA HE LIMPIADO! (Hechos 10:15).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



jueves, 16 de julio de 2020

Que tu sí, sea sí… pero que no te mate tu propia justicia. (Parte cuatro).




En el libro de La Tora o Pentateuco, Jehová le imparte las leyes que deben ser leídas, respetadas y cumplidas a su pueblo. Entre esas leyes está la de respetar y guardar el sábado, durante el cual no se debía hacer ninguna tarea… bajo pena de muerte irremisible (Exodo 31:15). Irremisible quiere decir que “no hay otra solución”. Sin embargo, en los evangelios vemos al Cristo en varias ocasiones hacer milagros y tomar acciones “no autorizadas”  precisamente en día sábado, en día de reposo, en día sagrado (Lucas 14:1-4; Juan 9:14; Mateo 12:1). Cuando es confrontado por los religiosos “legalistas” su respuesta es más que significativa: “No hago nada por mi propia cuenta… sino lo que veo hacer al Padre eso hago” (Juan 5:19). ¡Y no murió!. Nuevamente vemos que, cuando somos enviados por Jehová, entonces las leyes dejan de ser inquebrantables, repetimos por aquello de los legalistas, ¡Cuando somos enviados  por Jehová, no por cuenta propia!.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

miércoles, 15 de julio de 2020

Que tu sí, sea sí… pero que no te mate tu propia justicia. (Parte tres).




Como hemos estado viendo, es bueno conocer, respetar y guardar las leyes y normas que nos dio nuestro Dios, pero, también es cierto que hay ocasiones en las cuales él mismo nos autoriza y hasta nos manda que hagamos algo al margen de esas normas. Ciertamente dicen las escrituras que nuestro sí, sea un sí firme. Pero, también es cierto que el extremo del cumplimiento de esas leyes nos convierte en “legalistas” y el legalismo es la levadura de los fariseos de la cuál tantas veces advirtiera el Cristo a sus discípulos, pues se convierten en dañinas doctrinas de hombres (Mateo 16: 6 y 12). No en balde el Cristo criticó tan drásticamente a los religiosos por su extremismo en cumplimiento de las leyes como lo vemos en Mateo 23:3: “Dicen pero no hacen”; y en Mateo 23:27: “Sepulcros blanqueados”. Respetemos las leyes y las normas de Jehová nuestro Dios, pero no permitamos que nos impongan ni nos impongamos nosotros ser TAN justos que muramos (Eclesiastés 7:15).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

martes, 14 de julio de 2020

Que tu sí, sea sí… pero que no te mate tu propia justicia. (Parte dos).




Cuando Jehová da la orden de hacer el Tabernáculo, y en él, poner los panes de la proposición (Exodo 25:30 y 1ª. Reyes 7:48) da también la orden que no pueden ser tocados y menos comidos por nadie que no fuera el Sumo Sacerdote y sus sacerdotes, pues esa o esas personas morirían. Sin embargo, cuando David huye a Nod porque el Rey Saúl le persigue, el sacerdote Ahimelec le provee panes de la proposición para que sobreviva sin que Dios se enoje y los aniquile, el único requisito era que no hubieran tenido relación carnal con una mujer en tres días (1ª. Samuel 21:4-5). ¿Cuál es el punto? Otra vez, Dios desea que nuestro sí, sea si; que nuestro no, sea no; y que seamos justos, pero… que esa justicia no sea llevada tal extremo que nos mate. Cuando realmente recibimos de Dios “autorización o aprobación” para hacer o decir algo, podemos hacerlo y no moriremos.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

lunes, 13 de julio de 2020

Que tu sí, sea sí… pero que no te mate tu propia justicia. (Parte uno).




Si algo le encanta a Dios, es que seamos decididos, valientes (Mateo 12:11); y perseverantes (Mateo 24:13). Pero, también nos dejó dicho desde hace casi tres mil años: “No seas DEMASIASIADO justo… ¿Por qué has de destruirte?” (Eclesiastés 7:15). Y como diría cualquier persona ¿Y… entonces?.  Veamos: (para los que somos creyentes), nuestro padre Abraham tenía restringido ir a Egipto pues era un símbolo de maldad, paganismo, idolatría y pecado, todo de lo cual debemos apartarnos. Sin embargo, Dios mismo le dice en determinado momento a Jacob, el hijo de Abraham: “No temas descender a Egipto… porque yo iré contigo” (Génesis 46:46). Aquí hemos de ver varias lecciones: 1- Tenemos que tener obediencia antes que nada delante de Dios, si él dice si, es sí; si él dice no, entonces es no; y si dice espera, entonces hemos de esperar. 2- No tomemos iniciativas propias, pues toda iniciativa trae consecuencias. 3- Aún y cuando tomemos o dejemos de tomar acciones, en la justicia de Dios, si vamos con una “palabra directa y comprobada de él… entonces nos irá bien”.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

viernes, 10 de julio de 2020

Muchos impíos… mucha transgresión.




¿Por qué el mundo está al borde de un colapso? Por la misma razón que lo estuvo en el pasado: “La maldad de los hombres es mucha” (Génesis 6:5). ¿Cuál fue la solución en ese entonces? La destrucción masiva del ser humano por medio de un diluvio de agua (Génesis 7:22). Hoy, vemos en franco cumplimiento las palabras escritas por los profetas Daniel: “Los impíos procederán impíamente, y ninguno de los impíos entenderá” (12:10b). Y las dichas por el apóstol Juan en Apocalipsis 22:11: “El injusto sea injusto todavía, y el inmundo sea inmundo todavía”. ¿Cuál creemos que será la solución a ese problema hoy? Respuesta: Pues la misma que ayer, solamente que ahora con fuego (Isaías 66:15-16; 2ª Pedro 3:7). La soberbia, el dinero y el poder de un grupo de personas está mostrando lo sucio e indignante que puede llegar a ser el ser humano, la falta de respeto y honra a Dios será nuevamente la causa de la destrucción del hombre (Apocalipsis capítulos 8 y 9).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

jueves, 9 de julio de 2020

¿Por qué se alborota la tierra?



Alborotar: Perturbar, causar desorden, producir grandes olas. Hay razones que la mente humana no puede llegar a comprender pero son verdades dichas por Dios. Ejemplo, en el libro de Proverbios en el capítulo 30 se nos dice lo siguiente: “Por tres cosas se alborota la tierra… y hay una cuarta que no puede sufrir” (verso 21), veamos:

Tres cosas que alborotan la tierra: 1- El siervo cuando reina. Una persona que ha sido sojuzgada por mucho tiempo, cuando llega a reinar su falta de cultura y preparación lo ensorbecen, y eso, alborota la tierra (Lamentaciones 5:8). 2- El necio cuando se sacia de pan. Es muy difícil manejar la riqueza, y cuando hemos tenido limitaciones por mucho tiempo si no maduramos en la cultura de la administración, los sentimientos pueden dominarnos más que la razón, eso, alborota la tierra (Juan 6:26 y Mateo 23:14). 3- La mujer repudiada cuando se casa de nuevo. Pues provoca a envidia, y eso, alborota la tierra como sucedió con Israel y los gentiles (Romanos 9:25 y Jeremías 31:9). Y por último nos dice que: “Si algo es insufrible por la tierra”, es la sierva cuando llega a ser señora (Génesis 15:5). El orgullo, la vanidad y la falta de cultura son un veneno que perturban, causan desórdenes y producen muchas grandes olas. Meditemos.

Señor: Danos un honesto celo por Señor:  

miércoles, 8 de julio de 2020

¡Un pagano reprendiendo a un creyente!




Abraham, en clara desobediencia, y, en plena falta de fe que Dios le proveería de lo necesario para sobrevivir durante la hambruna, decide por cuenta propia ir a Egipto (Génesis 12:10). Resumiendo la historia podemos decir que Sara a pesar de sus 60s (Génesis 17:17), era aún una mujer hermosa, tanto así, que los príncipes y Faraón la desean (Génesis 12:15). Habiéndola tomado Faraón, Jehová trajo contra sí males, por lo que éste manda llamar a Abraham para “encararlo y reprenderle” (Génesis 12:18-20). Imagínese usted: “Un pagano impío… reprendiendo, no a un hombre de Dios sino más bien al hombre de Dios”. ¿A qué vamos?  A que hoy, en la “llamada” Iglesia usted como simple oveja NO tiene permitido hacerle ver a un líder su “error” porque se defienden con la triste excusa: ¡No tentarás al ungido del Señor! Y hasta corre riesgo de ser “expulsado” de la congregación si no se ¡somete! Utilizando muy vana y convenientemente una frase que fue exclusivamente para que David la utilizara con el Rey Saúl (1ª. Samuel 24:6). Meditemos, pues, con el “debido respeto” cualquiera debería enfrentar cara a cara a un superior cuando éste comete una falta (Gálatas 2:11).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

martes, 7 de julio de 2020

Cuán pronto sometería yo a sus enemigos.




Ya sea por Chana o por Juan como decía la abuela, siempre tenemos personas que no precisamente son nuestros amigos o simpatizantes, y, por más que hacemos o dejamos de hacer para acercarnos no lo logramos. El libro de los Salmos nos da una muy buena solución: “Si mi pueblo tan sólo me escuchara y quisiera andar en mis caminos… cuán pronto sometería yo a sus enemigos, dice Jehová” (Salmo 81:13). Un ejemplo muy claro lo vemos entre Jacob y Esaú, Esaú cree que Jacob le robó la bendición de la primogenitura a pesar que en realidad él la canjeó por comida (Génesis 25:27). Cuando se da cuenta de lo que hizo, entonces jura venganza a muerte (Génesis 27:41). Jacob tiene que huir y regresará con mucho temor casi 20 años más tarde (Génesis 32:7) con el siguiente clamor a Jehová: “Líbrame del poder de mi hermano Esaú, pues tengo miedo de que me mate” (Génesis 27:11)… Y, como Jacob era pueblo de Dios es escuchado y pudo ver: “Cuán pronto sometería Jehová a su enemigo” (Génesis 33:4).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa. 

lunes, 6 de julio de 2020

El justo conoce la causa del pobre.




Causa, significa también “razón de ser o actuar”. Con esa premisa de base, quizás podremos ver con más claridad el mensaje arriba descrito e inmortalizado en Proverbios 29:7. Pero: ¿A quiénes considera Dios como justos?, veamos: 1- A quienes hayan gracia delante de él por “fidelidad” como Noé (Génesis 6:8); 2- A quienes le “creen” como Abraham (Génesis 15:6); 3- Los que se “apartan” del mal por temer de su nombre como Job (Job 1:1). Todos éstos factores en conjunto debieran ser codiciables de alcanzar por todos quienes nos llamamos creyentes, para tener y practicar una cualidad muy importante: “Empatía”. Es decir, no a ponernos a buscar (conocer) el por qué una persona está en la situación en que está (razón de ser o actuar), sino más bien a ponernos en sus zapatos y a pensar: ¿Cómo puedo ayudar a ese alguien?.  Ahora bien, ayuda significa “auxiliar o cooperar con alguien” pero NUNCA implica mantenerlo (Deuteronomio 22:4, aunque parezca grosera la comparación, nos explica que se le ayuda a levantarse… pero no se le carga).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

viernes, 3 de julio de 2020

¿No será acaso que estamos en lo mismo?



Hace tres mil años un profeta (Jeremías) nos muestra ésta historia: “Todas sus puertas están cerradas, sus sacerdotes gimen, y sus vírgenes están afligidas” (Lamentaciones 1:4). Hace dos mil años, se nos muestra ésta otra con el Cristo de protagonista: “Y entrando al templo, echó fuera a todos los que vendían y compraban en él” (Lucas 19:45). Vemos hoy, algo similar: “Las puertas de las iglesias están cerradas en todo el mundo y muchos gimen”, y, quien es iglesia (la verdadera) a pesar de estar siendo afligido en casa, al igual que nuestros padres Noé (Génesis 8:20) Abraham (Génesis 12:7) el profeta Daniel (Daniel 6:10), y como también lo hizo el Cristo cuando fundó SU iglesia en el principio… haciendo altares (Hechos 1:13 y 2:1; Romanos 16:5; 1ª. Corintios 16:19). La pregunta es: ¿No será acaso, que como “nunca” nos dimos cuenta que en lugar de tomar el templo para casa de oración lo habíamos tomado para comprar y vender  por avaricia (2ª. Pedro 2:3), Dios tuvo que intervenir hastiado que estuviéramos haciendo lo mismo, para que meditemos, o más aún, para sacudirla y limpiarla?

Señor: Danos un HONESTO celo por tu casa.

jueves, 2 de julio de 2020

Dios mío, Dios mió ¿Por qué me has desamparado?




El Cristo recién acaba de ser tomado prisionero, víctima del “celo” de los líderes religiosos (Juan 11:49-51), y, de la “traición” de un amigo íntimo (Mateo 26:15). Ya dictada la sentencia, es puesto en la cruz en donde clama: “Dios mío, Dios mío, ¿Por qué me has desamparado? (Marcos 16:34). Aquél que nunca pecó se sintió desamparado en un momento de su vida, y nosotros, pecadores contumaces vemos su mano todos los días de la nuestra, sin embargo nos quejamos, murmuramos y no agradecemos. Hoy, el mundo se debate en la extinción de un orden económico que nos llevó al desastre, estamos prisioneros del sistema y prisioneros en nuestras propias casas, sin embargo, seguimos siendo “amparados” por nuestro Dios pues tenemos lo indispensable y persistimos sanos. El punto es el siguiente: Por qué mejor no cuestionamos aunque sea por un momento: Señor: ¿POR QUÉ, NOS HAS AMPARADO?  Selah.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

miércoles, 1 de julio de 2020

¡Para que NO entiendan!




Una de las parábolas más bellas e ilustrativas del Señor, la del sembrador y la semilla, fue dada junto al mar (Marcos 4:1). Al volver y estar a solas los discípulos le preguntan al Cristo: “Señor, ¿Por qué les hablas por parábolas? (a los religiosos)”. La respuesta es no solamente contundente sino desde nuestro punto de vista “aterradora”: ¡Para que viendo, no perciban; y para que oyendo, oigan pero NO entiendan… para que NO se conviertan! (Marcos 4:12). El rey Nabucodonosor tiene un sueño y al quedar en confusión,  manda llamar a Daniel y escucha éstas palabras: “Bendito el nombre de Dios, porque suyos son el poder y la gloria, él es quien revela lo profundo y escondido” (Daniel 2:1,20 y 22). Hoy, estamos, aunque muchos no lo entendamos… viviendo una parábola. Si tratamos de entenderla con la mente humana nos quedaremos como los religiosos sin respuesta alguna, o como el rey Nabucodonosor en confusión. Solamente Dios puede revelarnos el significado de lo que estamos viviendo (Jeremías 33:3).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.  

martes, 30 de junio de 2020

Entonces: ¿Por qué os jactáis?




¿Qué tienes que Dios no te haya dado? Y, si cuanto tienes te lo ha dado Dios, ¿Por qué te las das de grande, como si hubieras logrado algo por esfuerzo propio? (1ª. Corintios 4:7). Dios habló al sacerdote Aarón y le dijo: “Toma una vara por casa de cada varón en Israel, y florecerá la vara del varón que YO escoja” (Números 17:1-5). Entre otros versos de la biblia podemos ver que ciertamente el hombre tiene que hacer su labor para “comer” con el sudor de su frente (Génesis 3:19), pero, la “prosperidad” viene únicamente de la mano selectiva de Dios. Nunca, hombre alguno podrá jactarse de haber acumulado riqueza por su propia mano, quien así lo hiciere, trae maldición sobre sí, y sobre su casa, pues nada somos y nada tenemos si no fuera por él (1ª. Corintios 1:29).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

lunes, 29 de junio de 2020

Humildad, justicia y mansedumbre.




Sofonías está profetizando destrucción para Judá por haberse apartado de su Dios (Sofonías 1:2). Y para que no fueran destruidos, la única solución que dio para ese tiempo fue: “Buscad a Jehová todos los humildes con justicia y mansedumbre”… quizás así, seréis guardados en el día del enojo de Jehová (Sofonías 2:3). La eterna solución a nuestras faltas, y evitar que Jehová se enoje contra nosotros, es un arrepentimiento sincero (pedir perdón y no volver a hacerlo) con humidad, justicia y mansedumbre. Hoy, en un mundo en el que nos rodea la corrupción, la injusticia, la necedad, la necesidad, y por qué no decirlo hasta el hambre, es muy fácil que nos apartemos de Dios haciendo lo incorrecto. Olvidamos que pronto pero muy pronto, vienen los juicios de Dios (sino es que ya están cayendo y no nos hemos dado cuenta, Mateo 24:7 y Exodo 9:14), y seremos destruidos si no nos acercamos a él con humildad, justicia y mansedumbre.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

viernes, 26 de junio de 2020

La profecía siempre parece increíble.




La profecía del profeta Nahum inicia así: “Jehová es Dios celoso y vengador…y guarda enojo para sus enemigos” (Nahum 1:1-2). Para la generalidad de las personas, el hecho de pensar en un Dios les hace creer en un “viejito bueno e incapaz de dañar a alguien”. Por ello, las palabras de Nahum sonaron y suenan aún duras para muchas personas. Pero el hecho es que se cumplieron, y, al tener cumplimiento se sabe de sobra que la profecía era verdadera (Deuteronomio 18:22).

En éste libro vemos cómo el profeta nos presenta el proceso de los juicios de Dios: 1- El tiene celo de su gente (Nahum 1:1); 2- Guarda enojo para sus enemigos (Nahun 1:2); 3- No tendrá por inocente al culpable (Nahum 1:3); y 4- Jehová no toma venganza dos veces. Lo que significa que al caer sus juicios su destrucción es completa y absoluta (Nahum 1:9 y 3:6-7). Si la profecía se cumple, venía del Señor; sino, venía del corazón del hombre.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

jueves, 25 de junio de 2020

Los aparentes errores en la vida del creyente.



La esposa de Manoa, un varón de la tribu de Dan, era estéril (Jueces 13:2). Y a ella se le presenta un ángel del Señor y le promete un hijo: “El cual debía ser consagrado a Dios  (Nazareo) (Jueces 13:5). Ese hijo se llamaría Sansón. Siendo judío debía tomar por esposa a una mujer judía (Jueces 14:3). Pero Sansón se enamora e insiste en casarse con una mujer filistea de Timnat. Sus padres se oponen, pero ante la insistencia de él lo aceptan. Ellos, los padres, no entienden que ese aparente “error” viene con la aceptación de Dios (Jueces  14:4).

Muchas veces como creyentes creemos haber cometido un “error” al hacer o haber dejado de hacer algo, pero solamente los resultados nos han demostrado que también esos “errores” estaban aprobados en el plan de Dios , solamente que nosotros no lo sabíamos al igual que los padres de Sansón (Jeremías 29:11).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

miércoles, 24 de junio de 2020

¡Curando la herida de mí pueblo con liviandad!




Dios le muestra al profeta Jeremías, que por el adulterio espiritual de su pueblo, éste será cautivo por setenta años en Babilonia (Jeremías 25:11). Durante todo su ministerio, el profeta encuentra oposición del pueblo, de los sacerdotes y de los falsos profetas. Del pueblo porque no quiere escuchar males sobre sí mereciéndolos (Jeremías 5:12), y de los sacerdotes y profetas pues declaraba palabra en contra de sus intereses (Jeremías 6:14).

En similares condiciones hemos estado en los últimos años, muchos son los falsos predicadores y profetas que le “hicieron creer” a las ovejas del Señor: “paz, tendremos paz”; “lo mejor está por venir”; “usted sólo declare y espere”. Esas palabras proféticas, no nos engañemos, anunciaban TODO eso en lo material NO en lo espiritual. Y muchos pero muchísimos asistían a la iglesia esperando sucediera así. La realidad nos indica otra situación, pues lo que vemos hoy es: “Igualmente será preso el marido como la mujer, tanto el viejo como el muy anciano” (Jeremías 6:10-1). El problema “nunca” han sido los líderes falsos, mentirosos y aprovechados que curaban la herida con liviandad; el problema “siempre” ha sido aquél que escucha a ese tipo de líder queriendo ser curado con liviandad (Jeremías 5:5 y11).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

martes, 23 de junio de 2020

La importancia de los ancianos.


  
Siempre, los ancianos han sido muy importantes (Números 11:16; 1ª. Timoteo 5:17). Quizás sea esa hoy la razón, por la cual un grupo maquiavélico e insaciable de poder (irónicamente de ancianos todos) reclamando mesiánicamente la propiedad y el dominio absoluto del mundo (Daniel 12:10); una de las primeras medidas que tomó fue encerrar a los ancianos de todo el mundo, queriendo aislar la “sabiduría” de muchos de ellos, así como la “experiencia” de todos.

Simultáneamente, endeudar a los de edad trabajadora para hacerlos sus esclavos, cerrando las empresas, haciéndolos improductivos y otorgando préstamos engañosos; y, finalmente alejando a los niños de la educación tradicional para, más adelante, reeducarlos bajo principios alejados de las leyes de Dios (Apocalipsis 22:11) (aprobando lo inmoral; eutanasia; aborto consentido; esterilización en masa; una falsa religión, ideología de géneros, etc… bajo la implantación del “Ecumenismo”, declarando a lo malo bueno (Isaías 5:20). Por ello, hoy, aún enclaustrados, los ancianos más que nunca debemos educar el buscar a Dios (Eclesiastes 12:1).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

lunes, 22 de junio de 2020

Según nos convenga o no.



Por naturaleza o por supervivencia el hombre siempre que toma decisiones lo hace pensando en salir de la mejor manera posible. Jeremías le dice al rey que si no se entregan a los enemigos de cierto morirán (Jeremías 38:2). Pero un grupo de personas influyentes, que dicho sea de paso, no quiere perder su status de vida, se niega a creer dicha palabra. Por lo tanto le dice al rey: “Este hombre no busca la paz del pueblo sino nos busca el mal” (Jeremías 38:4).

El rey, dudando, consulta secretamente al profeta y éste le dice: “Si te entregas a los príncipes de Babilonia, ciertamente tu alma vivirá y tu casa contigo” (Jeremías 38:17). Es deber de alguien en liderazgo estar atento a las palabras de Dios en el día a día, pues la responsabilidad de que tanto él como los de su casa (y aquí se incluye a quienes se supone son sus ovejas) conserven la vida, tanto material como espiritualmente hablando dependen de ese hecho, más especialmente en éstos días que se vislumbran como los postreros días (Mateo 24:9-14).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa

viernes, 19 de junio de 2020

¿Contradicciones u obediencia?



Cuando leemos las escrituras creemos encontrar contradicciones en ella, pero cuando las estudiamos entonces las entendemos. Dios le dice al pueblo de Israel que “aquella” noche nadie salga de su casa, pues él los sacará de un pueblo impío (Egipto) para que vivan (Exodo 11:1). Sin embargo, siglos después miramos lo contrario, Dios mete a su pueblo a un pueblo impío (Caldeos) para que vivan (Jeremías 38:2). ¿Y entonces? La respuesta es sencilla: Todo radica en obedecer a Dios en el momento en el que él habla, pues hay tiempo para todo en la vida del hombre (Eclesiastés 3:1).

Tenemos que atender conceptos de Dios como: ¿A quién le habla? ¿Por qué le habla? ¿Para qué le habla? ¿En qué situación le habla? ¿El tiempo para el que le habla?  De lo contrario no vamos a entender sino vamos a interpretar lo que dice. Y lo malo de interpretar es que lo más seguro es que dispongamos conforme a los que “más” nos conviene, nos haga sentir cómodos, o, nos de placer, pero nunca según los pensamientos de Dios (Jeremías 29:11). No son contradicciones, es entender para obediencia.

Señor: Danos  un honesto celo por tu casa.

jueves, 18 de junio de 2020

La calavera, los pies y las manos.




Acab, rey que gobernó Israel alrededor de 900 u 850 años antes de Cristo, no fue un hombre que agradara al Señor. Tomó por esposa, como agregado, a una mujer maligna que perseguía a los profetas de Dios incluido Elías (1ª. Reyes 19:1). Fue esa la razón por la cual el profeta echó sobre ambos una maldición profética: “Por hacer lo malo delante de Jehová, no quedará varón en la casa de Acab” (1ª. Reyes 21:20-21) y sobre Jezabel: “Los perros comerán tu carne” (1ª. Reyes 21:23).

Ambas profecías se cumplieron al pie de la letra, pero la que nos impresiona más es la que dicha sobre Jezabel, por la sencilla razón que lo único que los perros dejaron luego de comerla fue: su calavera, sus pies y sus manos (2ª. Reyes 9:33). ¿Por qué impresiona? Por la sencilla razón que fue con su cabeza que fue presurosa de pies para hacer el mal con sus manos sobre el pueblo de Dios, con razón el (Génesis 1:5; Proverbios 6:18; Salmo 26:10). Meditemos.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

miércoles, 17 de junio de 2020

El secreto estando preso.




Nos narra la escritura que Jeremías recibe una palabra de Dios: “Clama a mí, y yo te responderé, y te mostraré cosas grandes y ocultas que tú no conoces” (Jeremías 33:3). Ahora bien, el punto principal e importante en éste asunto, es el hecho, que Jeremías está “prisionero” cuando recibe ésta palabra.

Hoy, por circunstancias ajenas a nosotros mismos, el pueblo de Dios está literalmente “prisionero” aunque en casa, y esa situación nos abre paso a uno de dos caminos: El uno es murmurar  y estancarnos espiritualmente; o, dos, aprovechar el tiempo para acercarnos a él, y con oración y estudio, pedir que nos muestre cosas grandes y ocultas que por mucho tiempo no hemos entendido, pero no para vanidad ni provecho propio, sino para compartir con otros amorosa y gratuitamente como él lo hace con nosotros.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

martes, 16 de junio de 2020

Jehová no hará nada sin “avisarle” a sus amigos.



Los llamados profetas mayores fueron más amigos de Dios que siervos, y a ellos les reveló lo que había de suceder, que como vemos en el verso, es el rasgo característico de sus amigos (Génesis 18:17 y Juan 15:15).

El gran problema de los amigos de Dios, es que cuando NO dicen algo agradable a los oídos del pueblo, entonces son llamados pesimistas o negativos, y se les tacha de personas indeseables con las cuales no hay que convivir sino más bien alejarse de ellas. Pero, el resultado final hace que Dios les dé la razón. Ejemplo, Ezequiel, no solamente era siervo y sacerdote sino también amigo de Dios, por ello, le fue revelado el pecado como el castigo que sufrirían tanto su pueblo como los enemigos del pueblo. Ninguno de nosotros queremos hambres, espadas y pestilencias en nuestras vidas, pero tampoco, en una gran mayoría del tiempo, hacemos algo por evitarlas, el punto es, cuando somos reprendidos como pueblo ¿Escuchamos o ignoramos?  (Ezequiel 1:3; 6:11-12).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

lunes, 15 de junio de 2020

¿En dónde están vuestros profetas?



Jeremías, fue uno de los grandes profetas de Israel en la antigüedad, no fue aceptado, ni apreciado, ni escuchado. La razón: “Porque no decía lo que el pueblo quería escuchar sino lo que Dios le guiaba a decir” (Jeremías 37:1 y 19).

Estamos viviendo tiempos similares. Por muchos años hemos escuchamos en la iglesia a personas que fungen como motivadoras de emociones positivas más que como profetas, que dicen lo que el pueblo quiere escuchar, y, mientras más agradable es lo que dicen, más se llenan las congregaciones. Los grandes hombres de Dios, no fueron necesariamente populares. Las razones: 1- Fueron “escogidos” por Dios… no por voluntad propia (Jeremías 1:5). 2- Fueron “enviados” por Dios… no por oportunismo ni por cubrir una necesidad (Jeremías 1:7-8). 3- No tuvieron un “camino fácil”… sino al contrario siempre tuvieron oposición (Jeremías 1:19). 4- No eran personas “de hablar con dulzura”… sino hablaron fuerte y con firmeza (Jeremías 3:13-14). La pregunta del día sería, bajo éstas condiciones: ¿En dónde están los profetas de Dios, hoy)

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

viernes, 12 de junio de 2020

El trabajo que fatiga.




Es muy natural que luego de una jornada de trabajo, usted venga agotado a casa y en lugar de comer prefiera dormir, hasta Dios, nos mostró que debemos tomar un tiempo para reposar (Génesis 2:2). Ahora bien, una situación es que regresemos agotados de nuestro trabajo, y otra muy distinta, es cuando regresamos desmotivados, amargados, murmurando y sin ánimo de regresar el día de mañana. ¿Por qué es distinto? Pueden ser varias razones, la escritura nos da algunas de ellas estrictamente “materiales”: 1- Estamos en el lugar equivocado, ya que el trabajo solamente nos da para sobrevivir pero no para vivir, no estamos teniendo un ahorro para el futuro, que dicho sea de paso, pronto llegará (Proverbios 13:11b). 2- No cuidamos el fruto de nuestro trabajo cuando hay abundancia, sino  manejándolo sin sabiduría solo gastando en lugar de invertir (Génesis 41: 29 y 35). 3- Cuando en una sociedad lo que uno produce es para todos, pero lo que el otro produce es solamente para él mismo (Eclesiastés 4:9). Ahora, en lo espiritual, la falla es no tomarse de la mano de Dios… ese es el trabajo que nos fatiga (Salmo 37:5)

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

jueves, 11 de junio de 2020

¿Cuál es la parte del hombre?




Nos explica el sabio Salomón en su libro Eclesiastés: “He aquí pues, el bien que yo he visto; que lo bueno es comer y beber, y gozar uno del bien en todo su trabajo” (Eclesiastés 6:18). Siempre en la historia ha sido cierta ésta aseveración, pero nunca tanto como ahora. El mundo lleva en confinamiento casi absoluto desde el principio y estamos ya a medio año, y lo que hemos notado muchos es lo siguiente: Casas de playa vacías; yates de lujo inutilizados; autos de alto costo parqueados en los garajes; cabañas de montaña sin ser visitadas por nadie; piscinas creando algas; closets llenos de ropa humedeciéndose por falta de uso; etc.

Conclusión: Llevamos un año 2020 gozándonos nada más que de lo que comemos y bebemos (no nos referimos a licores), disfrutando nuestros a nuestras familias, techos y jardines como nunca antes, y viendo el cumplimiento de las palabras del Hijo de Dios: “NO OS PREOCUPÉIS por vuestra vida” (Mateo 6:25). ¡Cuánta razón tenía, y hubo necesidad de lo que estamos pasando para que nos diéramos cuenta!  No lo desperdiciemos luchando por volver a aquella normalidad que nos robó éste don de Dios, porque “esa” es la parte del hombre.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

miércoles, 10 de junio de 2020

¡La responsabilidad de un atalaya!




Un atalaya, en el sentido estrictamente “espiritual” (pues en lo natural es una torre que sirve para vigilar un territorio), es una persona que vigila mientras otros descansan, para que, en caso de una emergencia o peligro, siempre haya alguien que avise (Ezequiel 33:2). Pues bien, el trabajo de ese atalaya según nos lo indica la palabra de Dios, es velar los posibles peligros espirituales para una persona o grupo de personas, pero, su responsabilidad es limitada por Dios mismo. Pues la obligación del atalaya es avisar si nota algún peligro; ahora, si la o las personas que son avisadas hacen caso omiso o no de la alarma… eso ya no es su responsabilidad (Ezequiel 33:6 y 9). Hay en el mundo actualmente, algunos atalayas que nos están avisando que los acontecimientos actuales son profecías declaradas por el propio Hijo de Dios, y nos están avisando que nos preparemos. El punto es, los atalayas están cumpliendo con su obligación: ¿Estaremos nosotros poniéndoles atención o los estamos ignorando?  

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

martes, 9 de junio de 2020

Cuidado con el fuego extraño.




A Dios siempre le han gustado los sacrificios que el hombre pueda hacer para él (Como el de Abel, Génesis 4:4), pero, prefiere la obediencia, la misericordia (1ª. Samuel 15:22), y que busquemos su conocimiento (Oseas 6:6). Pero, si hemos de hacer algún sacrificio físico por él o para él, será mejor que estemos seguros que es el que él desea y no solamente lo que nosotros disponemos.

Dios bendice cada sacrificio y ofrenda que le dediquemos, pero que sea con los propósitos adecuados y bajo su voluntad. Cristo elogió a la viuda que dio sus únicas dos monedas, en contra parte de lo mucho que dieron los ricos que estaban a la par de ella (Lucas 21:1). ¿Por qué? Por la simple razón que no dio de lo que le sobraba, sino de lo que le servía. Muchos somos los que damos de lo que nos sobra, no de lo que necesitamos. ¡Esa es la ofrenda o el sacrificio que Dios bendice y con el cual agradamos su corazón!.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

lunes, 8 de junio de 2020

Durmiendo




Cristo va a orar a un apartado del Monte de los Olivos dejando a sus discípulos atrás, cuando vuelve los encuentra “durmiendo” y los reprende (Mateo 26:43). En otro momento, también al final de su tiempo, los” exhorta” a que solamente porque no saben ni el día ni la hora en que su regreso sea inminente, que no duerman, para no ser encontrados sorprendidos (Marcos 13:36).

Hoy, otra vez, como no tenemos evidencias claras del día ni la hora en que él retornará, muchos son los que estamos durmiendo, olvidándonos de la reprensión y exhortación que les hiciera a sus discípulos. La pregunta es: ¿Si siendo sus discípulos tan cercanos a él, se despreocuparon o descuidaron? ¡Cuánto más nosotros deberíamos estar atentos a su anunciado retorno, evitando estar dormidos!

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.   

viernes, 5 de junio de 2020

Y eso… que era entendido.


   
Siglo sexto antes de Cristo, Nabucodonosor invade Jerusalén y le pide a su jefe de eunucos que trajese, de los hijos de Israel, a jóvenes enseñados en sabiduría y “entendidos”, entre ellos va un joven llamado Daniel (Daniel 1:4 y 6). Años más tarde, Daniel tiene una visión y nos narra la escritura que Daniel estuvo tan espantado que hasta tuvo quebrantos de salud y “no la entendía” (Daniel 8:27). La visión era acerca del anticristo y para consolarlo Dios le hace saber a Daniel que la visión es para el final de los tiempos. El punto es el siguiente, si Daniel que era sabio y “entendido” no entendió la visión, y, tuvo que ser consolado por la palabra de Dios. ¿Cómo pretendemos nosotros con recursos tan sólo humanos, entender los enigmas que estamos viviendo? El tiempo ha llegado, y hoy, si no nos tomamos de la mano de Dios y le pedimos que él nos explique y nos guié lo que está sucediendo en éstos días, estaremos simplemente dándole nuestro sentido a esos enigmas cometiendo errores que pueden ser catastróficos. En resumen, hoy: ¡Necesitamos líderes “entendidos”… no líderes “interesados”.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

jueves, 4 de junio de 2020

Esperemos en el Señor.




Si el hombre trata de adelantar o retrasar los planes del Señor, especialmente los personales, seguro pagará un alto precio por su error. Si “NO” nos sentimos cómodos y murmuramos o nos quejamos en donde hoy estamos, entonces estamos diciéndonos  a nosotros mismos y al mundo que: “Dios se equivocó con nosotros”, cuando sabemos que TODOS sus caminos son perfectos (Salmo 18:30). Los pensamientos adecuados serían: ¿No será que nosotros tomamos una decisión por los motivos equivocados? ¿No será que quisimos precipitar los acontecimientos? ¿No será que creímos escuchar la voz de Dios, y no era otra situación sino que nosotros queríamos cubrir nuestra necesidad o capricho? ¿Revelarnos a lo que estábamos viviendo?  O, peor aún, ¿Causarle despecho a alguien, diciéndole mira, tú no me aceptaste pero encontré algo mejor?  Ahora bien, el punto es que SU tiempo no es el nuestro, y lo que nos debe animar es que hasta los discípulos, al principio, se equivocaron en pensar así (Marcos 10:37).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

miércoles, 3 de junio de 2020

Hablaron con Dios y Dios habló con ellos.



Todos los creyentes deseamos que Dios nos hable. Y ciertamente Dios desea hablar con  nosotros también. El problema es que nosotros queremos escuchar de él… lo que “queremos” escuchar  y no lo que “necesitamos” escuchar. Dios nos ha ofrecido, y la experiencia de vida de los santos lo demuestra, que él puede y quiere hablarnos de cualquier manera. Dios habló directamente a Abraham (Génesis 18:18-23). Dios llamó por nombre, siendo un niño y sin conocerle aún, a Samuel (1ª. Samuel 3:1-7). Hizo que una burra le hablara a Balac acerca de su error (Números 22:28). Le envió a Gedeón respuesta por medio de un vellón cuando éste se lo pidió (Jueces 6:36). David necesitó entender una lección y lo hizo por medio del profeta Natán (2ª. Samuel 12:1). Como vemos, Dios nos habla de cualquier forma y directamente, la pregunta es: ¿Por qué entonces muchos buscamos a “hombres” para que Dios nos hable, si su palabra nos muestra que NO es necesario? ¡Entremos en nuestro aposento y hablemos a solas con él y él hablará con nosotros!  (Mateo 6:6).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.                  


martes, 2 de junio de 2020

¡Ay de los profetas insensatos!



El profeta Ezequiel es avisado por Dios para que señale a los profetas mentirosos: “Ay de los profetas insensatos… que nada han visto” (Ezequiel 13:3). “Dicen adivinación mentirosa, no habiendo yo hablado” (Ezequiel 13:7). “Engañaron a mi pueblo diciendo paz, no habiendo paz” (Ezequiel 13:10). “Habéis profanado a mi pueblo por un pedazo de pan, matando a quienes deben vivir, y, dando vida a quienes deben morir” (Ezequiel 13:19). “Pero ya no serán más presa de vuestra mano… dice Jehová” (Ezequiel 13:21).
A casi 27 siglos de estas palabras de Dios, nuevamente hemos visto estos eventos en SU templo, nuevamente hemos visto cómo, muchos falsos profetas anunciaban que lo mejor estaba por venir; que venía un tiempo de paz y prosperidad; que todos los deseos del pueblo iban a ser cumplidos… y todo, para saciarse ellos con un pedazo de pan. Dios los avergonzó, pues lo que hemos estado viviendo, y falta aún, es un tiempo de cautiverio. Un tiempo en el cuál, el Señor “librará” de esas manos a los santos para que dependan única y exclusivamente de él (Ezequiel 13:23).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

lunes, 1 de junio de 2020

Tiempos de confusión.




Confusión: Error o equivocación que se comete por entender mal algo. El profeta Daniel hablando con Dios expresa: “Señor, tuya es la justicia, y nuestra la confusión de rostro (Daniel 9:7). En qué contexto lo dice, en el contexto del pecado, la rebeldía, y la desobediencia a los mandamientos de Dios (Daniel 9:5). En estos últimos días el mundo está en “confusión, más bien diríamos absoluta confusión”.  Y la razón no es otra más que la misma del tiempo del que nos habla el profeta.
Hoy más que nunca el pueblo de Dios, la Iglesia, y ya no digamos el mundo, nos hemos vuelto al pecado, a la rebeldía y nos hemos olvidado de cumplir los mandamientos de Dios. La Iglesia se ha convertido en una distracción más, en un cúmulo de eventos (reuniones de jóvenes, reuniones para solteros, reuniones de señoras, reuniones de matrimonio, etc. como eventos sociales en el nombre de Dios), convirtiendo SU plan, en NUESTRO plan. A todas luces hemos olvidado aquella casa de oración, de compartir el pan, de estudiar la doctrina de los apóstoles, y más aún, hemos olvidado apartarnos de lo inmoral (Hechos 2:42). ¡Con razón la confusión de rostro que tenemos”.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.   

viernes, 29 de mayo de 2020

¿En dónde estamos ubicados en la Historia? (Parte final)



El anticristo. La escritura es clara al decir que es una persona, lo vemos definido en Apocalipsis 13:11-18. En donde encontramos algunas de sus características, veamos: 1- Ejerce gran autoridad (12); 2- Hará grandes señales (13); 3- Engañará a los impíos (14); 4- Mandará a hacer una imagen de sí mismo (14b); 5- Hablará y hará poner una marca sin la cual no se podrá comprar ni vender (16): 6- Su nombre, su imagen o su símbolo será el número 666 (18).

Guiado por el Espíritu Santo, el apóstol Pablo lo describe así: 1- Es un hombre de pecado (2ª. Tesalonicenses 2:3); 2-Se levanta contra Dios y contra todo culto a Dios (verso 4); 3- Será manifestado o perfectamente identificable hasta que el Espíritu Santo sea quitado de en medio (verso 7); 4- Viene con gran poder apoyado por Satanás (verso 9); 5- Viene con todo engaño para los que no aman la verdad (verso 10).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

jueves, 28 de mayo de 2020

¿En dónde estamos ubicados en la Historia? (Parte veinte y cuatro)




¿En qué momento sucede el rapto o arrebatamiento del pueblo de Dios?  El Cristo nos lo dijo claramente: “Inmediatamente DESPUÉS de la tribulación de aquellos días”. ¿Cuál tribulación?.  La que ya habíamos estudiado antes: Y que en Mateo 24:29 se nos explica así: “La Gran Tribulación en Judea” (21:16 y 21). En Marcos 13:24 así: “Tribulación en Judea cual nunca ha habido desde la creación de Dios” (13:14 y 19). Y, en Lucas 21:31 así: “Cuando veáis que suceden éstas cosas en Jerusalén, en Judea, sabed que el reino de Dios está cerca” (Lucas 21: 20,21 y 31).

Y que el Espíritu Santo guió al Apóstol Pablo a describirlo de ésta forma: “A la final trompeta, los muertos serán resucitados incorruptibles  y nosotros seremos transformados” (1ª. Corintios 15:52). Y el mismo Espíritu Santo guiando al apóstol Juan nos dice: “Cuando COMIENCE a sonar el 7º ángel la 7ª y última trompeta… el  MISTERIO de Dios se consumará” (Apocalipsis 10:11). Luego de estudiar Apocalipsis nos damos cuenta que 7ª trompeta es el final del fin, entonces, entendemos qué, en otras palabras, la Iglesia, los santos de Dios pasan TODA la gran tribulación según las escrituras, y, que al final de esa Gran Tribulación entonces son arrebatados.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

miércoles, 27 de mayo de 2020

¿En dónde estamos ubicados en la Historia? (Parte veinte y tres).




En contra parte, desde los tiempos de Ezequiel, muchos años antes del Cristo, se nos habla de otra marca, señal o sello en los que aman a Dios (Ezequiel 9:4). De esa marca, señal o sello se nos explica que se volverá a hablar en el mero final de los tiempos, tómelo usted como coincidencia o algo místico, pero coinciden en capítulo y verso el profeta Ezequiel (9:4) con el profeta Juan en Apocalipsis (9:4). Esa marca se nos explica claramente en Ezequiel: “Personas postradas que gimen y claman debido a las abominaciones que les rodean”. Y en Apocalipsis diciéndonos que son quienes han salido de la Gran Tribulación con sus ropas lavadas por la sangre del Cordero (Apocalipsis 7:3,9 y 14). Pregunta: ¿Si la escritura nos dice que cuando se hable de una “señal o marca” sobre los hombres, debemos suponer que estamos en el final de los tiempos, y hoy más que nunca, ya se habla de esa señal o marca preguntamos: ¿Estamos en el final de los tiempos? Y ¿Con la forma de vida que llevamos, quién será el que nos marque: Cristo o el anticristo?

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

martes, 26 de mayo de 2020

¿En dónde estamos ubicados en la Historia? (Parte veinte y dos).




En Apocalipsis se nos habla de unas “marcas”. Se nos explica que el anticristo marcará a su gente, textualmente dice: “Y hace a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les dé una marca en la mano derecha o en la frente, y que nadie pueda comprar ni vender, sino el que tenga la marca: el nombre de la bestia o el número de su nombre. Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, que calcule el número de la bestia, porque el número es el de “un hombre”, y su número es seiscientos sesenta y seis” (Apocalipsis 13:16-18). Conclusión: 1- Por simple lógia, cuando se esté hablando de una “señal o marca” sobre todos los hombres, también estaremos hablando de una “señal” del final de los tiempos. 2- Esa marca será visible o palpable. 3- La marca corresponde a un hombre, el anticristo. Y solamente la podremos “identificar” por el hecho de que se nos “obligará” a que sin ella no se podrá comprar ni vender. Continuará.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.