lunes, 30 de septiembre de 2019

La hora ha llegado.



Hubo un momento, un día y una hora para cada evento de la humanidad en el pasado. Nada ha sido por coincidencia o por casualidad. “Todo tiene su tiempo para lo que se requiere debajo del sol” (dijo Salomón en Eclesiastés 3:1). Hasta para la segunda venida del Señor hay un tiempo y una hora específica que nadie conoce (Marcos 13:32). Muchas de las oraciones y peticiones que hacemos al Señor también tienen “su” tiempo, el espacio entre las mismas y las respuestas NO son tiempo de tortura o castigo sino de aprendizaje.
      
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

viernes, 27 de septiembre de 2019

Y conocerán lo que ha de venir.




“Cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda verdad, y os hará saber las cosas que habrán de venir” (Juan 16:13). Un verdadero líder del Señor, uno que está lleno del Espíritu Santo NO puede decirle irresponsablemente a sus seguidores: “Lo que ha de pasar, pasará y se cumplirá y ya”. Un líder lleno del Espíritu Santo, dice la escritura, es instruido directamente por el Espíritu de Dios acerca de lo que pronto sucederá, para poder guiarlos a lugar seguro, no puede bajo ningún punto de vista “solamente” vivir el día (Juan 10:9,12 y 14). Moisés es quizás el mejor ejemplo.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

jueves, 26 de septiembre de 2019

A quien Dios aborrece.




“El que me aborrece a mí, también a mi Padre aborrece” (Juan 15:23). El mayor sacrificio de la humanidad fue la cruz de Cristo. Ignorar ese sacrificio, transformarlo, ocultarlo, decorarlo, o, peor aún… negarlo, es negar al mismo Cristo (Juan 3:18-19). Ese pecado se paga con la muerte eterna. Cualquier doctrina que no sea la de la cruz de Cristo… niega al Cristo y significa la muerte eterna (Hechos 2:14-39).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

miércoles, 25 de septiembre de 2019

Los verdaderos predicadores.




“Ya no os llamaré “siervos”, porque el siervo no sabe lo que hace su Señor; os llamaré “amigos”, porque todas las cosas de mi Padre, os las daré a conocer” (Juan 15:15). Los verdaderos “envidados” del Señor no sirven por interés, sino por amor, por eso son llamados amigos, y por ello, son quienes reciben los secretos de los cielos. Para ser líder, primero, alguien debe ser “amigo” de Dios.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

martes, 24 de septiembre de 2019

El secreto para no morir espiritualmente.




Cristo dijo: “El que no permanece en MI, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden” (Juan 15:6). Cristo nos dio la clave para NO morir espiritualmente, y ésta es: “Permanecer en él”, NO en una religión, NO en una congregación, NO en una denominación… sino con él.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

lunes, 23 de septiembre de 2019

El que me ama.




Judas Tadeo (no Iscariote el traidor) (Marcos 3:18), le pregunta al Cristo: ¿Por qué te manifiestas a nosotros, y al mundo no? (Juan 14:22). La respuesta del Señor es pronta y contundente: “El amor”. El que me ama y ama a mi Padre… guarda mi palabra… nosotros vendremos y moraremos con él… y vendrá el Consolador, el Espíritu Santo y le enseñará todas las cosas” (Juan 14:22-26).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.





jueves, 19 de septiembre de 2019

¡Si hubiera estado!




“Señor, si tan sólo hubieras estado aquí”
(Juan 11:21).

El Señor está predicando las buenas nuevas lejos de Betania, de donde eran oriundos Lázaro y sus hermanas. Lázaro enferma y las hermanas envían por el Cristo. Cuando éste al fin llega, Lázaro ha muerto. La primera reacción de una de ellas, Marta, es decirle al Señor: “Si tan sólo hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto” (verso 21), momentos después, María, la otra hermana corre ante el Cristo y dice exactamente las mismas palabras (vea verso 32). Pero, Dios tenía un propósito muy especial, y no era precisamente sólo para Lázaro y sus hermanas, sino para muchas personas más (vea el verso 45). El resultado del plan de Dios no sólo era bendecir a Lázaro y sus hermanas, sino también que “muchos” de los que vieron y supieron lo sucedido “creyeran”. ¡Cuántas veces en nuestra vida, sólo porque la solución que nosotros buscamos no llega, creemos que no hemos sido escuchados, que no somos dignos, que no tendremos una respuesta… pero con el tiempo nos enteramos que en el plan de Dios, TODO era mucho más perfecto de lo que nosotros queríamos o nos imaginamos! Si nos tomamos de la mano de Dios nunca existirá el: “si tan sólo hubieras estado aquí!.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



miércoles, 18 de septiembre de 2019

El fin es igual al principio.




“Declaro el fin desde el principio”
(Isaías 46:10).

1-En el principio la tierra estaba “desordenada y vacía” (Génesis 1:2), y, hasta que Dios interpuso su mano ésta quedó ordenada. Hace dos mil años la “casa de Dios” también estaba “desordenada y vacía”, y tuvo que venir el Hijo para interponer su mano y ordenarla (Lucas 4:18). Hoy, esa misma casa está otra vez desordenada y vacía (mercantilismo, egocentrismo, música mundana, reuniones sociales más que espirituales, centros de entretenimiento pero no de santificación, etc.)(1ª. Pedro 1:16), y, está escrito, que solamente con la venida del Hijo se volverá a ordenar (Mateo 25:31). 2- En el principio Dios apartó a un pueblo para separarlo de los demás y bendecirlo (Génesis 12:1-5), en el final de los tiempos también apartará a un pueblo de los demás para bendecirlo (Juan 1:11-12 y 10:16). La selección de un pueblo inició “separando” a un grupo en una tierra especial, Gosen (Génesis 47:5). Cuando el Hijo estuvo sobre la tierra “separó” a un grupo de personas y lo puso en una tierra especial (Kibutz) (Hechos 4:34-35). Cuando el Hijo pronto retorne a la tierra, nuevamente hará lo mismo  sólo que para toda la eternidad (1ª. Tesalonicenses 4:16-17). Porque el fin… siempre es igual al principio (Eclesiastés 1:9).

Señor: Danos un honesto celo por  tu casa.




martes, 17 de septiembre de 2019

Un error muy grande.




“Ignoráis las escrituras y el poder de Dios”.
(Mateo 22:29).

El escritor de Hebreos (10:25) nos exhorta: “Por ningún motivo os dejéis de congregar”. Pero, notemos que CLARAMENTE mencionó en “dónde”, “cómo” y con “quiénes”. Veamos: “Dónde”: En cualquier lugar, porque en donde dos o tres se reúnan en SU nombre, allí estará él (Mateo 18:20 compárelo con Hebreos 10:19). Nos dice “Cómo”: Con “corazón sincero” (sin intereses mundanos); en “plena certidumbre de fe” (sin dudas, tan sólo con la certeza de que él estará allí, nos escuchará y nos quiere responder); “purificados los corazones” (esto es arrepentidos de nuestra antigua forma de vida y renovados espiritualmente) (entendiendo que lo espiritual NO es un juego en donde pequemos, nos arrepintamos, confesemos y volvemos a pecar, nos arrepintamos, confesemos y volvamos a pecar… sino es un CAMBIO REAL DE VIDA, visible para los otros y provechoso para nosotros), quizás por ello es que termina diciéndonos: “lavados los corazones” (Hebreos 10:22). En otras y pocas palabras, Dios nunca nos condenará por no reunirnos en un “lugar” en donde se mercantiliza su palabra, pero sí nos condenará si no tenemos una relación “íntima, constante y honesta con él”, y con personas que lo buscan en espíritu y verdad (Juan 4:23). Ya se preguntó usted: ¿Cómo, en dónde y con quiénes se reunían los creyentes en los primeros 300 años del Cristianismo? (escondidos, no en templos). Meditemos y NO cometamos un error muy grande “ignorando” las escrituras y el poder de Dios.

Nota: Analice, si el Cristo NO entró para quedarse sino para sacar gente a las sinagogas en donde se suponía se pregonaba al Dios vivo; qué motivo tendría hoy si viniera, para entrar a un centro en donde se pregona el mercantilismo y el egocentrismo de un ser humano. Y en donde se está más preocupado y ocupado con la reunión de jóvenes, de damas, cena de matrimonios, etc. que del alma angustiada de alguien o de la carencia de trabajo de un padre de familia. ¡No cometamos un error tan grande!
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



viernes, 13 de septiembre de 2019

Expectativa




“Señor, ordena qué…”
(Mateo 20:20).

Expectativas, lo define la Real Academia de la Lengua Española como: “La esperanza de conseguir algo”. En el libro del apóstol Mateo (20:20-22) se nos narra la siguiente historia: “Se acercó a Cristo, la madre de los hijos de Zebedeo (Juan y Jacobo Mateo 10:2), y le dijo: Ordena que en tu reino éstos dos hijos míos, se sienten uno a tu derecha, y el otro a tu izquierda”. Miremos algunas lecciones aquí: 1- Una persona (la mamá) que se acerca a Dios por lo que él da y no por lo que él es (error). 2- Una persona (mamá) que cree en la “declaración”, en la “confesión positiva”, en el “empoderamiento”, etc. “sin conocer o saber cuál es realmente la voluntad divina (error). 3- Vemos también a una persona (madre) que se acerca “muy piadosa y respetuosamente (postrándose) ante Dios, pero con los “motivos” equivocados (error). 4- Se acerca “sin conocimiento espiritual alguno”, sino tan sólo por el interés material lógico, sin saber perfectamente lo que pedía (sabía usted que a uno de sus hijos lo estaba empoderando para el cielo, pero al otro lo estaba condenando a fuego eterno, vea Mateo 25:31-34 y 46) (error). 5- El Señor nos enseña que cada vez que “pidamos” algo que NO está dentro de su plan, de su voluntad, de su propósito eterno “tampoco” nos será concedido (1ª. Juan 5:14). 6- Se nos enseña también qué para “todo” en ésta vida y aún para la otra, hemos de hacer los méritos suficientes para adquirirlo, no se trata de “declarar”, “ordenar” o “empoderarse caprichosamente”, o que tan sólo esas sean “nuestras” expectativas, deseos o caprichos (vea Mateo 20:22).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.





jueves, 12 de septiembre de 2019

El lazo entre David y Jonatán




“Y lo amó Jonatán como a sí mismo”
(1ª. Samuel 18:1).

“El Amor”, es definido mundialmente como un concepto de “afinidad entre dos personas”. “La Afinidad”, como una coincidencia de gustos, opiniones y caracteres. Por lo tanto, el “amor” entre dos personas NO necesariamente implica una relación sexual entre ambas (como tenemos el concepto en occidente). Con eso en mente, ya podemos con buenas raíces, analizar la clase de amor o afinidad que las escrituras nos muestran en las vidas de David y Jonatán, no pensando como piensan los incrédulos y malintencionados, que el amor de ellos era sentimental. Ellos tenían simplemente afinidad de gustos, opiniones, caracteres y metas. ¡Esa es la clase de amor que se tenían!  Dios en nuestra caminata también nos pone personas a las cuales llegamos a amar con ese tipo de afinidad. Y, quizás mientras están con vida no nos damos cuenta de ello a plenitud sino hasta que la muerte nos separa de ellos, es entonces que empezamos a sentir vacíos en nuestras vidas que, al recordarnos de ellos o con ellos les dan otro sentido. Así, cuando vemos que esas personas tenían los mismos gustos, las mismas metas, las mismas formas de pensar y de creer que nosotros, no sólo fue por ello que fuimos tan afines sino que ahora, como ya dijimos, nos hacen tanta falta. Ojalá Dios nos dé también el privilegio de tener un David o un Jonatán en nuestras vidas, pero sería óptimo, que nos diera el privilegio de ser un David o un Jonatán para alguien.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



miércoles, 11 de septiembre de 2019

Ocultos.




“Fue, y se ocultó de ellos”
(Juan 12:36).

“Entonces los principales sacerdotes y los fariseos reunieron el concilio, y dijeron: ‘Qué haremos? Porque éste hombre hace muchas señales… si le dejamos así, todos creerán en él” (Juan 11:47-48). Y en Juan 12:36 se nos explica en el mismo contexto que: “Cristo, fue, y se ocultó de ellos”. Cristo, el Ungido de Dios, el Mesías, el Salvador del mundo, es perseguido y menospreciado no por el pueblo sino por los principales, y no por algunos sino por todos (el concilio completo dice). ¿Cuál es la razón de esa persecución?  ¡Porque el Cristo hacía y tenía MUCHAS SEÑALES! (Juan 11:47). Preguntas obligadas: ¿Si Cristo venía en representación del mismo Dios que esos religiosos pregonaban, por qué no le recibieron a él? ¿Si ellos decían ser ungidos como Cristo, por qué no hacían ni tenían esas mismas señales? Las respuestas nos las da el mismo texto inmediato: Los religiosos expresaron en conjunto: “NUESTRO lugar santo será destruido” (Juan 11:48). Los religiosos miraban el templo y las sinagogas como algo PROPIO, no como algo del Señor. Es exageradamente curioso que todos los religiosos estuvieran en contra de Cristo y por el mismo motivo… defendiendo SU conveniencia no la del Señor. ¿Por qué lo afirmamos? Pues porque éste es precisamente el momento en el cuál el Sumo Sacerdote, el principal de todos los religiosos, decreta la muerte del Mesías (vea el verso 53). Oremos y tengamos cuidado hoy en día, porque como hace dos mil años, no serán los religiosos expuestos los que tienen y hacen señales, sino serán los ungidos que están otra vez “ocultos”, “encerrados” en sus aposentos, siendo preparados para el momento escrito en que han de aparecer (Lucas 1:80), pero mientras tanto emblanqueciendo sus ropas en oración (Apocalipsis 7:14).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.




martes, 10 de septiembre de 2019

¿Por qué no vemos a Cristo?




“Quisiéramos ver a Jesús”.
(Juan 12:20).

Había en los tiempos de Cristo, como ahora, algunos no israelitas que buscaban adorar “sin conocimiento de la verdad”, pero querían adorar.  Por ello se acercan a quien creen sí la tiene, Felipe (uno de los íntimos del Señor) y le dicen: “Quisiéramos ver a Jesús” (verso 21). ¿Cuál era la razón por la que NO lo miraban estando literalmente frente a ellos? Porque la gente “amaba” más su vida que la de los demás (verso 25), y porque, la gente quería ser “servida” pero no servir (verso 26), ¡Contrario a lo que hacía el Cristo, amar a los demás y servirlos!. Son “exactamente” los dos motivos por los cuales hoy no vemos a Cristo palpablemente, porque las gentes nos amamos más a nosotros mismos que al prójimo, y porque ninguno estamos dispuestos a servir sino recibimos algo a cambio. Todos queremos ser “amados” pero ninguno queremos “amar”; todos queremos “merecer” pero ninguno queremos “ofrecer”. Creemos ser “amados” cuando se nos complace, cuando se nos mima, cuando se nos da todo lo que anhelamos o queremos. Pero nosotros no somos capaces de complacer o mimar a alguien necesitado, y peor aún, algunos ponemos excusas para no dar lo que es nuestra obligación dar. Cristo seguirá sin ser visto por quienes “creen adorarlo sin conocimiento verdadero”, mientras quienes sí lo conocemos sigamos viviendo en nuestra burbuja de egocentrismo. Meditemos.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


lunes, 9 de septiembre de 2019

Nuestro testimonio.




“En quien no hay engaño”.
(Juan 1:47).

Cristo está recién iniciando la elección de quiénes estarán con él por tres años y medio, y en ésa labor, se encuentra con una persona que también residía en Galilea, su nombre Natanael, y lo primero que el Cristo declara de él es: “He aquí un verdadero israelita, en quien no hay engaño”. ¿Qué clase o tipo de vida (testimonio) tendría que haber llevado Natanael para que el Cristo le dijera esa alabanza?  Vivimos hoy, un mundo tan materializado que no es común que alguien nos alabe, el patrón de todos nosotros es menospreciar por interés personal, por envidia o por presión social a los demás. Sin embargo, como creyentes  debemos luchar por llevar una vida (testimonio) como la de éste hombre, que, en silencio, en lo privado, en lo íntimo, hacía lo que Dios nos manda (Mateo 5: 5,6,7,8,9,28,33,) por ello, fue que el Hijo de Dios lo “recompensó” en público, cumpliendo así también, otra palabra dicha en el Sermón del Monte (Mateo 6:6). Natanael no solamente tuvo esa bendición de Dios, sino aparte le fue dada una profecía: “De aquí en adelante verás el cielo abierto” (verso 51). ¡Esa promesa va también acompañando la bendición del respaldo del Señor para todos aquellos que vivan una vida espiritual “íntima” (testimonio) como la de Natanael. 

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.





viernes, 6 de septiembre de 2019

Y ¿Qué esperábamos nosotros?




“Y se burlaron de él”
(Lucas 8:53).

Jairo, un principal de la sinagoga de los judíos, ve enferma de muerte a su hija, y lo primero que piensa es: “En la ciudad hay un hombre ungido que está haciendo milagros, yo voy a encontrarme con él” (Juan 8:41-42). Sólo como lección preliminar: ¿Ya nos dimos cuenta que Jairo, siendo miembro “principal” de la sinagoga, NO pudo encontrar entre los líderes y dentro de la sinagoga a alguien “ungido” que hiciera lo que el Cristo estaba haciendo en las “calles”, y por ello, se ve en la necesidad de salir a buscarlo? (Quien tenga oído para oír que oiga). Bueno, pues Jairo va y encuentra al Cristo, pero una multitud le rodea a tal grado que en lo que Jairo puede alcanzar a hablar con Cristo, su hija muere. Sin embargo, Cristo escucha la angustia, y dice: ¡No temas!. Preguntamos: ¡Cuántas son las incontables ocasiones en las que creemos que Dios NO escucha nuestras oraciones, solamente porque no las responde en el momento en el que nosotros queremos o creemos que deben ser respondidas, sin embargo, él sí las escuchó, solamente que las responderá cuando más convenga a los propósitos eternos de él. Pero veamos el contexto: “Entrando el Cristo a la casa NO DEJÓ QUE NADIE ENTRARA, solamente Pedro, Jacobo y Juan” (Juan 8:51). Los más ÍNTIMOS. Dichosos los íntimos del Señor que hoy, ven sus milagros (respuestas a sus oraciones), aún y cuando NO estén dentro de una sinagoga, y muy a pesar de que haya personas que se “burlen” de ellos o los menosprecien. ¿Pues, si eso (la burla) le sucedió al Cristo, qué esperábamos nosotros? (verso 53).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa. 




jueves, 5 de septiembre de 2019

Un evangelio ¿Encubierto?




“Encubierto… para los que se pierden”
(2ª. Corintios 4:3)  

Cristo, predicando por las ciudades y las aldeas, se hace acompañar de un grupo de mujeres que le servían y de sus apóstoles. En una ocasión, narra la analogía de la Palabra de Dios como una semilla (Lucas 8:11). Luego de narrar la parábola, sus discípulos cuestionan al Cristo de por qué habla por parábolas y no claramente.  Y, la respuesta a “los suyos” es: “A vosotros os es dado conocer los misterios del reino, a los otros no, sino por parábolas para que no entiendan” (Lucas 8:10). ¿Acaso podemos explicar con mayor claridad nosotros, que el mensaje de Dios solamente lo van a entender a quienes les sea dado entenderlo? (1ª. Corintios 2:14). Nos explica el apóstol en esa misma porción de escritura que para los NO creyentes, el evangelio simplemente es una “locura”. El evangelio es tan sencillo, que de tan sencillo se complica para el no creyente. Pues, cómo es posible que una deuda tan grande como lo es nuestra sentencia por el pecado, sea perdonada por un simple: ¡Me arrepiento Señor y quiero que me ayudes a cambiar!. La explicación es tan sencilla como el mismo dilema: “Tenemos un Dios tan grande y tan misericordioso, que puede y quiere hacer eso por nosotros, todo el secreto está en que nosotros querramos dejarlo hacer”. Amén.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.




miércoles, 4 de septiembre de 2019

Hasta el final.




“Y cargó la cruz hasta el Gólgota”
(Juan 19:17).

Nos hemos preguntado alguna vez: ¿Qué acontecería si Cristo hubiera dejado tirada la cruz a medio camino, y hubiera dicho: ¡Hasta aquí, ya no más Padre, me rindo, suficiente!  Simplemente: “Hoy, nadie tendría una oportunidad de salvación”. Dios Padre nos dice: “En el día de la ANGUSTIA (llevar la cruz), clama a mí, que yo te responderé´” (Jueces 3:9; Salmo 34:6; Salmo 50:15). Pregunta obligada: ¿Si el creyente, NO va a padecer angustias (tener que llevar la cruz) en su caminata, por qué Dios Padre “ofrece” que cuando ese día “llegue”, le clamemos para que él nos responda? ¿No nos parece un “poquito” contradictorio que Dios nos ofrezca algo que será “innecesario”? Tan sólo éste argumento nos enseña que la caminata del creyente es como dijo el salmista: “Un valle de lágrimas” (llevar la cruz) (Salmo 84:6). ¿Cómo, si no hemos de tener problemas, angustias, peligros, limitaciones, enfermedades, frustraciones, etc. (tener que llevar la cruz), el apóstol Pablo lleno del Espíritu Santo nos dice: “Que por MUCHAS tribulaciones (llevar la cruz hasta el final) nos es necesario entrar al reino de los cielos”? (Hechos 14:22). ¡No estamos diciendo que la caminata del verdadero creyente es un ETERNO sufrimiento!, pero lo que sí decimos es: 1- “El reino aún NO lo estamos viviendo (palabras del Apóstol), y 2- Para que podemos entrar a él… hay que estar fuertes en el Señor para pasar las tribulaciones (llevar la cruz hasta el final) en éste valle de lágrimas. Y para eso es válida la analogía de: “NO tirar la cruz porque pesa mucho, es molesta o no nos gusta, sino llevarla hasta nuestro Gólgota”. Con razón el inicio del mensaje del apóstol Pablo fue: “Fortaleced los ánimos” (verso 22).  Meditemos.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

martes, 3 de septiembre de 2019

La actitud de un Padre.




“Este es el principio con Dios”
(Juan 1:2).

Veamos el Patrón, Dios es nuestro Padre.1- El está siempre con nosotros, antes y después de nuestra sumisión a él (2ª. Corintios 2:13). Lo que nos indica que “siempre estará disponible para nosotros”. ¡Ese!, es un rasgo de un padre espiritual entre nosotros, alguien que NO depende de las circunstancias para estar allí, ponernos atención, dedicarnos tiempo, empatizar con nosotros. 2- En el desorden y el vacío, él está para ser un “creador” (Génesis 1:2). Un padre espiritual entre nosotros está para apoyarnos y hacernos poner orden y llenar ese vacío que sentimos por nuestra enfermedad, nuestro luto, nuestra necesidad, nuestra soledad. 3- El Padre puso al hombre en el Edén… pero “no olvidemos” que en “éste” mismo mundo, NO fuera de él (Génesis 2:15-17). Un padre espiritual está para ponernos en el Edén, como Dios lo hizo con Adán, pero al mismo tiempo enseñarnos los “límites” que tenemos, pues nuestro Edén también está en éste mundo. Cristo lo enfatizó en su oración final en la última cena a sus discípulos: “Padre, no ruego que los quites de éste mundo, sino tan sólo que los guardes de él” (Juan 17:15). Un padre espiritual nos muestra que para llegar al reino, hemos de cuidarnos y guardarnos para Dios en éste mundo, pues está consciente de las palabras del Cristo: “Mi reino NO es de éste mundo… SI LO FUERA (continúa diciendo) mis seguidores pelearían para que yo no fuera entregado” (Juan 18:36). Y, como sabemos, él fue entregado, y precisamente por uno de sus “seguidores”. Por último, 4- Dios Padre es un oidor (Jeremías 33:3). Un padre espiritual entre nosotros siempre es un oidor, un atalaya, un tutor, un ayudador, un instructor, alguien a quienes otros recurren, NO es quien recurre a otros. Meditemos.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.




lunes, 2 de septiembre de 2019

¡Sólo para creyentes!.




“Hijo mío, está atento a MI sabiduría”
(Proverbios 5:1)

Repetimos: ¡Sólo para creyentes”, si usted NO es un creyente NO lea éste mensaje. En el principio de los tiempos, Dios le dijo al hombre luego que pecó: “De ahora en adelante, comerás el pan de cada día con TU SUDOR” (Génesis 3:19); y a la mujer dijo: “Y tu DESEO será para tu esposo y él tendrá DOMINIO sobre ti” (Génesis 3:16). Estas consecuencias o sentencias fueron fruto del pecado de ambos, y, aunque sabemos que Dios perdona el arrepentimiento, como lo hemos visto en otras ocasiones, igual las sentencias son necesarias que se cumplan. Lo que Dios nos advierte son las dificultades que tendremos en la vida por culpa del pecado. El hombre tendrá que “padecer” por ganarse el sustento, pero la mujer tendrá que “padecer” el dominio del hombre. Por lo tanto: “Si alguien cree que el hombre es machista por querer tener dominio sobre su esposa, al primero que debe nombrar como machista es a Dios, pues fue él quien lo decretó”. Ahora bien, si algo también es cierto es lo siguiente: “Que un hombre abuse de ese dominio, es tan pecado delante de Dios, como que una mujer no honre a su esposo, o humille y menosprecie a su esposo por no darle lo que ella quiere y él no puede”. Pero primero recordemos algo, “esto” es sólo para creyentes; y segundo, todo pecado tiene una consecuencia, en ocasiones leve en otras duras, y quienes pecamos debemos afrontarlas. Por tanto, son ineludibles: 1- Para el hombre creyente “comer” de SU trabajo, y 2- Para la mujer creyente “sujetarse” a SU esposo (en el Señor) (Colosenses 3:18).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.