viernes, 28 de febrero de 2020

La Revelación de Jesucristo (Parte cinco).



Ahora… escribe las cosas que son. (Apocalipsis 1:19).
Cuando al apóstol se le dijo que escribiera lo que “había visto”, escribió lo que en otro momento fueron profecías, pero que en ese momento específico, como vimos, ya eran historias. Ahora se le dice: “Escribe las cosas que son” (Apocalipsis 1:19). ¿Qué eran las cosas que “son” en el tiempo del apóstol? ¡La revelación del misterio! ¿Cuál era ese misterio? 1- Que la Iglesia son hombres (1ª. Corintios 3:16); es más, niega que sean los edificios (Hechos 7:48), y 2- Que las debilidades que mostraban en ese momento los creyentes de las 7 iglesias (los 7 candeleros son 7 iglesias; Apocalipsis 1:20), debían ser sorteadas “personalmente” por cada creyente en su caminata si quería llegar a ser un triunfador. 1- El mensaje a Efeso: “No soportar a los malos, y menos, ser uno de ellos” (Apocalipsis 2:2). 2- El mensaje a Esmirna: “Hay que padecer tribulación y limitaciones” (Apocalipsis 2:9). 3- El mensaje a Pérgamo: “No negar la fe, aún estando entre el mundo, donde mora Satanás” (Apocalipsis 2:13).  4- El mensaje a Tiatira: “El amor y la fe se muestran con obras” (Apocalipsis 2:19). 5- El mensaje a Sardis: “Guardar lo que se ha recibido y ser arrepentido” (Apocalipsis 3:2-3). 6- El mensaje a Filadelfia: “Ser fiel a la Palabra de Dios” (Apocalipsis 3:10). Y, por último, el mensaje a Laodicea: “Ser definidos, que nuestro sí sea sí, y que nuestro no sea no” (Apocalipsis 3:15). La prueba que esto es verdadero y personal es que cada “vencedor” recibe un galardón… “personal”.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

Nota: Estos mensajes son un ANALISIS de lo que nos dice Apocalipsis.



jueves, 27 de febrero de 2020

La Revelación de Jesucristo (Parte cuatro).



En 1ª. Corintios 3:16 el apóstol Pablo nos confirma que “cada creyente en sí… es un templo, es la iglesia de Jesucristo”. No son, pues, las cuatro paredes que conocemos como iglesia, la Iglesia de Dios somos nosotros. Cuando, pues,  en Apocalipsis se menciona: “El que tenga oído para oír… oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias”. Las “paredes” no escuchan por lo tanto no pueden “entender” ni mucho menos “obedecer” lo que dice el Espíritu de Dios, pero nosotros los creyentes sí. Es por eso mismo, repetimos lo dicho que, aunque parezca una herejía, creemos que el mensaje de Apocalipsis es como la salvación: Algo que debemos “recibir, aceptar y entender en lo personal”… no algo que nos pueda enseñar alguien más, por erudito que se llame o sea en las escrituras. Pero, no lo podremos entender si no nos convertimos en SUS siervos (Apocalipsis 1:1); en SUS amigos íntimos y personales (Juan 15:15). En éste último verso el Cristo nos dice: “Si sois mis amigos, os daré a conocer todas las cosas”. Y, ¿Qué es lo que le Cristo le dio a conocer al apóstol Juan, SU amigo, SU siervo? Apocalipsis 2 y 3 nos lo explica.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

Nota: Estos mensajes son un ANALISIS de lo que nos dice Apocalipsis.

miércoles, 26 de febrero de 2020

La Revelación de Jesucristo. (Parte tres).



Escribe lo que has visto. (Apocalipsis 1:19)

La revelación que recibe el apóstol “incluye historias” ¿Por qué? Porque esas historias en algún momento fueron “profecías”, solamente que en el momento del apóstol ya eran “profecías cumplidas”, para que el apóstol entendiera que la profecía que iba a recibir “también” se cumpliría como las anteriores, y entonces, no solamente creyera él sino también SUS siervos que habían de venir tras él (Juan 17:20). Por ello se le dijo “Escribe lo que has visto (pasado)…” (Apocalipsis 1:19). ¿Qué es lo que el apóstol había visto, o, lo que fue?  Veamos, punto 1- “Gracia y paz a vosotros… de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos; y el soberano de los reyes de la tierra” (verso 4-5). ¡Esta historia de la cual el apóstol había sido testigo, fue profecía en tiempos del profeta Isaías, 700 años antes (9:6; 11:1-2) y también en tiempos de Zacarías 12:10, 400 años antes. Punto 2- “Y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios”. ¡Esta otra historia, fue profecía en tiempos de Moisés, aproximadamente 1,500 años antes (Exodo 19:6) y fue testigo el apóstol Pedro (1ª Pedro 2:9). Y 3- Y le verán hasta los que le traspasaron (Apocalipsis 1:7). ¡Esta historia fue profecía en tiempos del salmista, 900 años antes (Salmo 22), y de la cual fueron testigos todos los apóstoles en la cruz.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

Nota: Estos mensajes son un ANALISIS de lo que nos dice Apocalipsis.

martes, 25 de febrero de 2020

La Revelación de Jesucristo. (Parte dos).



El apóstol Juan, nos da varias claves de por qué él entendió el misterio en Apocalipsis: 1- “El, sí era siervo”. No alguien que se creyera o dijera llamarse siervo (Apocalipsis 1:1). 2- “Fue partícipe en la tribulación”. En otras palabras realizó el camino de la cruz, del sufrimiento, no un camino de paz, poder y prosperidad (Apocalipsis 1:9a). 3- “Estuvo aislado”. No entre las multitudes, el apóstol Juan NO estuvo en carteleras publicitarias, ni entre miles de personas en una mega congregación, estuvo sólo, aislado, es más, estaba cautivo cuando recibió el mensaje (Apocalipsis 1:9b). 4- Afirma: “Yo estaba en el Espíritu”. El apóstol nos revela una clave muy importante si queremos entender los misterios de Dios en Apocalipsis… Es necesario estar en el “Espíritu” NO en la carne (1ª Corintios 2:14). En otras palabras, no se buscan los secretos de Dios con la mente o inteligencia humanas para hacernos fama o fortuna y ni siquiera para ser maestros del tema… sino espiritualmente para ser “testimonios” (1ª Corintios 11:1 y 1ª. Tesalonicenses 1:6 y especialmente Apocalipsis 1:2). Pero para eso, es necesario leer y guardar  en lo “personal” éstas palabras (Apocalipsis 1:3)

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
Nota: Estos mensajes son un ANALISIS de lo que nos dice Apocalipsis.

lunes, 24 de febrero de 2020

La Revelación de Jesucristo. (Parte uno).




El Libro de Apocalipsis, el enigma de los siglos para el creyente,  inicia diciendo que es una “revelación”, un “descubrimiento”, una “explicación” a lo que, por lógica, no se conocía o no se entendía “en” y “del” Señor. Preguntamos: ¿Si ya fue revelado entonces por qué la gran mayoría de creyentes seguimos sin entenderlo? La respuesta está en ese mismo primer verso: ¡Para ser revelada a SUS SIERVOS! (Apocalipsis 1:1) En otras palabras: “Si no entendemos los sucesos descubiertos o revelados allí, es por una sola razón: ¡Nosotros NO somos SUS siervos! Por lo tanto, si queremos entenderlo TENEMOS que convertimos en uno. Y alguien preguntará: ¿Y entonces, para qué están los líderes? La respuesta nos la da el apóstol Juan en 15:15. Dios desea ser “nuestro” amigo íntimo y que nosotros lo seamos con él como lo fueron EL y el apóstol… y entonces nos dará a entender el misterio. Es parte del Nuevo Pacto, veamos Jeremías 31:31-34, en donde la clave es el verso 34, pues el Señor promete que a sus amigos “íntimos” les enseñará “directamente” como lo hizo también con el apóstol Pablo (2ª. Corintios 12:1). Parecerá una herejía, pero “entender” Apocalipsis es como la salvación: “Algo personal”. NO decimos que sea de “interpretación” personal pero sí que es de “entendimiento y práctica” personal. La prueba es que al que vence… se le da un galardón “personal” (lo declara 7 veces Apocalipsis 2:7, 11,17, 26; 3:5,12 y 21).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

Nota: Estos mensajes son un ANALISIS de lo que nos dice Apocalipsis.

viernes, 21 de febrero de 2020

¿Y después del principio de dolores? ¿Qué viene?




Cristo les explicó a SUS discípulos lo que vendría “después” del principio de dolores: “Tribulación” (Mateo 24:9 y Marcos 13:9). Entre líneas insistimos, ésta es la mejor prueba que un “líder” que NO acepta la doctrina de la cruz, hace al Cristo mentiroso, y no debiéramos seguirle (2ª Corintios 11:4 y 13). El punto es el siguiente: El engaño, la aparición de muchos diciendo que son enviados del Cristo, las guerras, los rumores de guerras, el hambre, las pestes, los terremotos, la tribulación personal o mundial, las persecuciones, etc. por terribles que nos parezcan NO SON EL FIN… sino tan sólo la “introducción” al final de la era. La verdadera señal del fin, repetimos, se la declaró el Cristo a SUS discípulos: “La abominación desoladora en Jerusalén” (Mateo 24:15; Marcos 13:14; Daniel 8, y también profetizada en Zacarías 14:1-4 desde hace aproximadamente 2,500 años). Y ¿Cuándo será eso? El apóstol Lucas (aquél que expresó: “Después de haber investigado diligentemente te escribo oh, Teófilo”; Lucas 1:1-3) nos lo muestra: “Cuando veáis a Jerusalén rodeada de ejércitos” (Lucas 21:20).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

jueves, 20 de febrero de 2020

Al final de los tiempos: Tan sólo “principio de dolores”.




A pesar de las profecías, a pesar de las evidencias, a pesar de los testimonios, a muchas personas no les interesan los eventos inminentes del fin de la era humana como la conocemos hoy. Pero la historia nos muestra que a quienes sí les interesa y pasan tiempos con EL, EL les rebela sus secretos. Ejemplo: Los discípulos que sí se interesaron por ello (Pedro y Andrés su hermano; y Jacobo y Juan su hermano) aprovechando un tiempo “aislados” con el Señor (Marcos 13:3) le preguntaron al respecto. Las respuestas del Señor las vemos en Mateo 24, Marcos 13 y Lucas 21. En donde les declaró: 1- En ese tiempo habrá que tener sigilo pues habrá mucho engaño (Mateo 24:4); 2- Muchos se harán pasar no sólo por enviados de él, sino por él mismo (Mateo 24:5); 3- Se oirán guerras, rumores de guerras, naciones levantándose contra naciones, pestes, hambres y terremotos en diferentes lugares. Pero, TODO, por duro o difícil que parezca, tan sólo será el “principio” de los dolores. No el fin. (Mateo 24:8). Y la noticia es que: !Ya estamos en principio de dolores!.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

miércoles, 19 de febrero de 2020

Porque el tiempo está cerca. (Parte final).




¡El tiempo del Señor NO es el tiempo del hombre! (2ª. Pedro 3:8-9 y Proverbios 16:1), amén que en su tiempo todo es perfecto. 1- Dios le dijo a Abraham: “Y a tu descendencia daré en posesión ésta tierra (Canaán)”. ¡Solamente porque durante varias generaciones (430 años) nadie moró en Canaán… la promesa no dejó de cumplirse con Moisés”. 2- Al profeta Isaías se le dijo: “Y brotará un retoño del tronco de Isaí, y un vástago de sus raíces dará fruto” (Isaias 11:1). ¡Solamente porque NADIE en 700 años no vió al Cristo… la profecía no dejó de cumplirse! (Mateo 1:1-17 y 21). A los creyentes se nos dejó dicho: “Que ha de suceder PRONTO, y, que el tiempo está CERCA” (Apocalipsis 1:1y3), solamente porque han pasado casi 2000 años y no lo hemos visto… no quiere decir que NO sucederá”. Con razón el apóstol Pedro escribió: “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza” (2ª. Pedro 3:9). Si el Señor dijo que venía, el Señor viene. ¿Lo vemos como tardanza? En lugar de “dudar” mejor “velemos” (Mateo 24:42).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

martes, 18 de febrero de 2020

Porque el tiempo está cerca. (Parte uno).




Hace casi dos mil años ésta profecía fue dicha al apóstol más cercano y más amado de nuestro Señor Jesucristo (Juan), Apocalipsis 1:1. Casi dos mil años han pasado y no se ha cumplido a pesar que las expresiones fueron claras: ¡PRONTO! (verso 1) y ¡CERCA! (verso 3). ¿Qué pasó?  ¿Qué significa “pronto” y “cerca” para el Señor?  Otro apóstol, Pedro, escribió: “Para el Señor mil años son como un día, y, un día como mil años” (2ª Pedro. 3:8) (traducido a nuestro idioma, 42 años de nosotros son como una hora para el Señor). Las escrituras también nos muestran otras expresiones de Dios que nos dan algunas explicaciones de cómo trabaja el tiempo para él: ¡Hay un tiempo señalado para todo! (Eclesiastés 3:1); ¡En su mano están nuestros tiempos! (Salmo 31:15). Todo evento que el Señor planificó para todo ser humano, tiene un tiempo de cumplimiento; y, ya no digamos los planes para toda la humanidad. ¡Creámosle, el tiempo se ACERCA, y EL viene PRONTO aunque nos parezca larga la espera!

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

lunes, 17 de febrero de 2020

Un arco al principio… un arco al final.



En el principio de los tiempos del pueblo de Dios (Génesis 7:22), El dijo: “Mi arco he puesto en las nubes, el cual será por señal del pacto entre mí y la tierra” (Lo cual vemos en el tiempo del Diluvio Génesis 9:13). Y al final de los tiempos (lo cual comprobamos al verificar que está profetizado entre la sexta y séptima trompeta en Apocalipsis 9:13 y 11:15) vemos lo siguiente: “Y vi otro ángel poderoso que descendía del cielo, envuelto en una nube y el arco iris estaba sobre su cabeza” (Apocalipsis 10:1). Vemos éstas “señales” porque el Señor nos está indicando que el tiempo está por finalizar, y lo que prometió desde el principio está siendo afirmado como prueba de su fidelidad, de su honor, del cumplimiento de su palabra (Números 23:19). Llegará el día cuando se vea ese arco iris otra vez, y esa, será una señal que el fin llegó.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

viernes, 14 de febrero de 2020

Propicio a nuestros pecados.




En el libro de hebreos, Dios nos envía un mensaje de aliento a todos los que realmente creemos en él, y que no solamente lo mencionamos o lo recordamos cuando los problemas se nos acercan. Nos dice: “Porque seré propicio a vuestras injusticias” (Hebreos 8:12). Propicio significa: “Favorable” e injusticia: “Contrario a lo correcto”. Preguntamos: ¿Cómo es posible que un  Dios “santo” nos esté diciendo que será “favorable” a nuestros actos “contrarios a lo correcto”? La respuesta nos la da él mismo y en el mismo verso 12: “Porque NUNCA más me acordaré de ellos”. El diablo es nuestro acusador, ese fiscal que tiene todas las pruebas en nuestra contra en el juicio con el fin de que seamos condenados (Apocalipsis 12:9-10). Pero, Dios nos consuela diciendo que “abogado defensor” tenemos en Cristo Jesús (1ª. Juan 2:1). ¡Con razón es propicio a nosotros en el juicio, si él ya pagó por esos pecados! (Hebreos 9:27). Por cierto, malas noticias para los que creen en la reencarnación pues en éste verso Dios dice lo contrario.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

jueves, 13 de febrero de 2020

El apóstol Pablo veía el repetivismo como algo seguro



Dirigiéndose a los cristianos en Filipo les dice: “A mí NO me es molesto escribiros de las mismas cosas, y para vosotros es seguro” (Filipenses 3:1). ¿A qué se refería el apóstol? Veamos el verso 2: “Guardaos de los perros, de los malos obreros, de los mutiladores del cuerpo”. Luego explica que todo posible mérito que él pudiera tener lo da por nada, pues el Cristo vino para que le conociéramos personalmente y que conociéramos su poder, para que así, algún día lleguemos a ser como él. Algunos consideran que estar escribiendo en contra de los malos líderes es repetitivo y engorroso, pero, el apóstol incita a que se haga en tiempo y fuera de tiempo (2ª. Timoteo 4:2). Predicar en contra de la cruz de Cristo (paz, poder y prosperidad; reclamando, declarando, decretando, etc.) (Filipenses 3:8). Implica convertirse  en “enemigo” de Cristo, así nos autodenominemos siervos, servidores, líderes, apóstoles, etc. ¡Por eso escribimos constantemente en contra de los “enemigos” de Cristo y clamando por no ser uno de ellos!. (Apocalipsis 2:2, 9,15,20).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


miércoles, 12 de febrero de 2020

¿Qué es un honesto celo por tu casa?



“Lo que sobre mí se agolpa…”. El apóstol Pablo dirigiéndose a los creyentes en Corinto les escribe para recordarles: 1- El verdadero evangelio de nuestro Señor Jesucristo es la cruz, una caminata dura (2ª. Corintios 1:1-6). 2- Evitarles que sigan a los falsos predicadores que niegan éste camino (2ª. Corintios 2:17 y 4:17). Y 3- Para probarlo, les hace una “pequeña” reseña lo que le ha tocado padecer, y es entonces, que  expresa: ¡Y lo que sobre mí se agolpa… es la PREOCUPACIÓN por las iglesias” (2ª. Corintios 11:28). El apóstol nos está diciendo en otras palabras: ¡Si no te duele… entonces no estás en el verdadero evangelio!  ¿Era acaso el apóstol masoquista y deseaba que nosotros también lo fuéramos? ¡NO!. Simplemente el evangelio del Señor se ama porque viene de él (y el amor es sufrido 1ª. Corintios 13:4), en otro sentido, solamente amándolo a él estaremos donde él está (Juan 17:14,17, 24). Amar a Cristo, conocer y honrar su palabra practicándola es el UNICO camino al reino. ¡Eso es tener un honesto celo por su casa, no tener intereses ocultos ni explotar a los pobres! (Mateo 25).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.   

martes, 11 de febrero de 2020

No permitamos que un anatema nos instruya.


Anatema: Su uso principal equivale al de maldición, en el sentido de condena a ser apartado o separado, cortado como se amputa un miembro de una congregación de creyentes (Wilkipedia). El apóstol Pablo dirigiéndose a los creyentes en Galacia les enseña: “Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente. No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema” (Gálatas 1:6,8). El “verdadero” evangelio de Cristo, no fue un evangelio mágico ni egocentrista para cubrir nuestras pasiones, deseos,  caprichos y codicias (Señor dame, Señor yo quiero, Señor yo quisiera… mucho menos “yo declaro”, “yo decreto”); sino fue y es un evangelio para otros, para los demás (Santiago 4:1,2). No permitamos que un anatema que está “pervirtiendo” el evangelio que el apóstol recibió directamente de Dios nos obligue a seguirle (Gálatas 1:12).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

lunes, 10 de febrero de 2020

Filosofías erradas y huecas.



El apóstol Pablo, hablando a los creyentes en Colosas (Colosenses 1:2), les explica su “angustia” porque no sean engañados luego de conocer y recibir al Cristo en sus corazones (Colosenses 2:1), escribiéndoles: “Mirad que nadie os engañe con filosofías sutiles y huecas” (Colosenses 2:8). Notemos que llama “filosofías” a todo lo que no es la doctrina del Cristo (la cruz). Que las llama “sutiles” porque tienen un trasfondo oscuro e intereses personales de quienes las predican. Y, las llama “huecas” pues están vacías, no cambian a las personas, no llevan a nadie a nada. Pues toda la verdad está solamente en el Cristo y lo que él nos legara (Colosenses 2:9). Lo precioso de la lección está en que no depende de nosotros qué nos enseñe un líder, pero sí depende de nosotros creerlo o no como sucedió con el apóstol Pablo en Berea (Hechos 17:11).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

viernes, 7 de febrero de 2020

Cuando entendemos a nuestra manera.


El profeta Jeremías le dice al pueblo de Dios que edifique, que siembre, que coma, que se case, que tenga hijos (Jeremías 29:4-5), y, el pueblo se pone feliz pues las instrucciones de la mayoría de los profetas era contraria. Pero, a pesar que es una instrucción dada por Dios, no es por lo que el pueblo piensa que deben hacer todas esas actividades, pues el trasfondo es porque serán “cautivos” por muchos años (70 en Babilonia) (Jeremías 29:10). Hay ocasiones en las que recibimos órdenes que sí nos agradan pero nos agradan porque vemos el lado equivocado del asunto. Construir, sembrar, comer, casarse, tener hijos y vernos realizados es el anhelo de todos nosotros, pero, en ocasiones como la del pueblo en tiempos del profeta Jeremías, el trasfondo es para cautiverio, aunque siempre para bien pues nuestro Dios es bueno. !Tratemos de entender lo que Dios quiere... no lo que nosotros queremos.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

jueves, 6 de febrero de 2020

Sólo los valientes arrebatan el cielo.




En una ocasión, en la cual, el Cristo se refería a la valentía de Juan el Bautista de enfrentar a todos aquellos que se oponían a su doctrina, dice: “El cielo sufre violencia y sólo los violentos (valientes) lo arrebatan” (Mateo 11:12). En otra parte de la escritura encontramos a todos los profetas falsos diciendo que el pueblo NO edifique, que NO siembre, que NO tenga hijos, que NO se establezcan (Jeremías 29:9)… pero un profeta valiente, Jeremías, dice lo contrario (Jeremías 29:5-7). Así es, actualmente también se necesita valor para predicar en contra de todos aquellos “acomodados y aprovechados” que están engañando al pueblo de Dios con doctrinas falsas y fáciles de digerir como “Declare”, “Proclame”, “Sea positivo”, “Lo mejor está por venir” (situación que, espiritualmente sí es verdadera pero materialmente no pues está profetizado y escrito en Apocalipsis 6:6). “El cielo sufre violencia y sólo los valientes lo arrebatarán” (dijo Cristo, no un hombre común), NO nos dejemos llevar por sutiles y vanas palabras de quienes con oscuros y personales intereses cobardemente ocultan el verdadero evangelio, el evangelio de la cruz. Cristo JAMAS ofreció un evangelio sin aflicciones vea Juan 16:33.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

miércoles, 5 de febrero de 2020

Por sus frutos los conoceréis.



Estando en Malta, el apóstol Pablo es mordido por una serpiente, los lugareños lo ven por ello como maldito (Hechos 28:3-4). Luego, siendo recibido por un adinerado llamado Publio, sana a su padre que estaba gravemente enfermo, y a muchos más, que le fueron traídos para que les impusiera manos (versos 8 y 9), ante las evidencias que no le pasó nada entonces le denominan “dios” (Hechos 28:5-6). Muchas veces nosotros también debido a lo que le sucede a otras personas pensamos que es “castigo” de Dios, pero, con el tiempo nos damos cuenta que son tan sólo “pruebas” personales para ellos, pues los resultados de sus acciones son para prosperidad, bienestar y salud de muchos o de ellos mismos. Nunca debiéramos juzgar los problemas, las penas, las limitaciones de los demás, pues nos podemos equivocar de palmo a palmo. Son sólo los resultados finales los que dicen si era castigo o prueba para una persona. Los frutos son los que nos hacen conocer a las personas.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

martes, 4 de febrero de 2020

Cortando las anclas.




Cuando las naves antiguas estaban en algún peligro de naufragio, uno de los recursos más utilizados por los capitanes era anclar la nave. Eso evitaba que la nave fuera a la deriva. Sin embargo hubo ocasiones en las cuales era más seguro romper las cuerdas, dejarlas hundir  y  que la nave siguiera un rumbo nuevo llevada por las aguas. Eso exactamente sucedió en el barco en el cual iba el apóstol Pablo hacia Italia. Nos narra Hechos 27:40 que cortaron las amarras de las anclas y dejaron que la nave siguiera su rumbo. Esta encalló en aguas bajas y hubo que evacuarla. Así sucede en la vida de cada creyente también, hay ocasiones en las cuales las anclas nos salvan la vida pero hay otras en las cuales es necesario cortar las amarras y que la vida tome otro rumbo (salvo con el matrimonio que sólo se puede disolver por muerte o por adulterio Mateo 5:32 y Levítico 20:10). Si, como lo hicieron en el caso de Pablo, las amarras son cortadas por guía y orden de Dios NADIE se perderá; pero, si por el contrario, lo hacemos por egoísmo o conveniencia personal entonces habrá muerte espiritual y quizás hasta física.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

lunes, 3 de febrero de 2020

¿Cómo hayamos el descanso?




Actualmente las horas no pasan sino vuelan. Una o dos diligencias que hagamos y se pasa la mañana o el día completo. ¡Eso, nos está agotando! No hay adulto que no nos quejemos de ese mal, y ahora, hasta algunos niños. Cristo lo sabía, por ello en Mateo 11:28 nos declara: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar!. La pregunta es: ¿Cómo?  La respuesta está, primeramente, en el verso 29: “Imitándolo a él con mansedumbre y humildad”. Y seguidamente: “Volviendo a las sendas antiguas” (Jeremías 6:16), esto es “corrigiendo” nuestros errores. Lo desagradable que nos pase; el daño que nos haga la gente; lo agradable que no recibamos de la gente; lo que dejemos de recibir a pesar de lo que demos, etc. aceptémoslo con mansedumbre y humildad imitando al Cristo. Y, ¿cómo corregimos nuestros errores?. Conozcamos la ley de Dios (2ª. Timoteo 3:16,) y eso, es lo que nos hará descansar. Demos y démonos sin tener expectativas y tendremos reposo.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.