viernes, 27 de diciembre de 2019

Un pan… por un denario. (Parte final).




Cuando Apocalipsis fue escrito, un “Denario” era el salario de un día de trabajo (Mateo 20:2). Estadísticamente hablando: Una persona es “pobre” cuando con su “salario” NO logra cubrir las necesidades básicas de su núcleo familiar. ¿Cuáles son ésas necesidades básicas? El Banco Mundial nos las explica: Está conformado por 5 áreas a cubrir: 1- Alimentación. 2- Educación. 3- Empleo. 4- Vivienda y 5- Acceso a servicios básicos. Repetimos, una persona es “pobre o relativamente pobre” según cubra éstos índices. En Guatemala, según el último censo: El 61.1 % de la población es “pobre”. Y, según datos del Banco Mundial, el 50% de la población mundial también lo es. Ahora bien, se nos dice que en los últimos tiempos: “Esta será una señal del “pronto” retorno de Nuestro Señor Jesucristo a la tierra (Lucas 21:11; Mateo 24:7; Marcos 13:8 y  Apocalipsis 6:8). ¡Sí!. Nosotros somos de los muchos que creen que ya estamos viviendo tiempos “Apocalípticos”, y, que seremos librados solamente si buscamos a Dios como refugio.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


jueves, 26 de diciembre de 2019

Un pan… por un denario. (Parte dos).




El tercer sello, por ser presentado como un caballo negro, explicarnos que trae una “balanza” en su mano, y debido a la voz que exclamó: “Dos libras de trigo por un denario, y seis libras de cebada por un denario” (representa la justicia, Apocalipsis 6:6), nos muestra una crisis económica y comercial severas en el mundo (Apocalipsis 13:16-18). Y en éste sello nos queremos enfocar hoy. Pues somos de los muchos que creemos es algo que ya está viviendo la humanidad entera. Los niveles de “pobreza” están creciendo tremendamente rápido; el “hambre” en la niñez y en la vejez están siendo extremos; el “desempleo” está marcando muchas cabezas familiares, y esa deficiencia económica, está siendo el ingrediente “perfecto y evidente” que está causando la división de los matrimonios, de las empresas, de las amistades, etc. Y, por último, las “necesidades insatisfechas” de la mayoría de la población mundial son más marcadas cada día, provocando así, estallidos sociales en muchas naciones. Continuará.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa. 

lunes, 23 de diciembre de 2019

Un pan… por un denario. (Parte uno).


  

El apóstol Juan, escribiendo acerca del fin de los tiempos nos enseña que se abrirán siete sellos, al final de los cuales sonarán siete trompetas, y que, al final de las mismas… el mundo otra vez experimentará la venida del Señor (Apocalipsis 6:6 y 8:1 y 1ª Tesalonicenses 4:16 y 1ª. Corintios 15:52). Los primeros cuatro sellos son cuatro jinetes montando caballos, los que a través de la historia han sido conocidos como “los cuatro jinetes del apocalipsis”. El primero, por ser de color blanco (pureza) y por salir para vencer (lo cual sólo se le puede atribuir al Cristo), representa el “gran avivamiento” por medio de la Palabra de Dios (Apocalipsis 6:2). El segundo, por ser de color rojo (el color de la sangre) y por tener una espada con el objeto de quitar la paz y provocar la muerte, representa la “persecución” a gran escala de la verdadera doctrina y de los verdaderos creyentes en el mundo (Apocalipsis 6:3). Continuará.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

viernes, 20 de diciembre de 2019

Si somos linaje de Dios… eso, no lo podemos creer.




Estamos viviendo tiempos de tanta angustia que ahora cualquiera se denomina “cristiano” o “creyente”, con la esperanza de que ya con eso, tendrá el “favor” de Dios. La escritura es muy clara, en extremo podríamos decir, en denominar a una persona como “cristiana o creyente”, veamos Hechos 11:26; 17:19; 24:5,14, y 22). Y, la “característica” de un cristiano o creyente también está muy bien definida: “Tener fe en Jesucristo” en nadie más (Hechos 24:24). Y, agrega también que, la “Divinidad” del Cristo NO la podemos, si somos “linaje de Dios”, manifestar en imágenes de oro, plata, piedra, esculturas de arte, etc. (Hechos 17:29). Repetimos: “Si es que somos linaje de Dios”… NO podemos hacer semejanzas de nuestro Trino Dios. ¡Eso es lo que caracteriza al cristiano o creyente!  Veamos Salmo 115:4-7 y su conclusión en el verso 8 que nos explica: ¡Semejantes a ellos son los que “confían” en ellos (ídolos, imágenes, representaciones), pues tienen ojos pero no ven; oídos pero no oyen!

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

jueves, 19 de diciembre de 2019

Él… es quien da.




Todos los seres humanos que trabajamos, lo hacemos porque creemos es la forma de agradar y cumplir con Dios para lograr tener una vida mejor. Creer que se la puede tener sin trabajar, es una utopía, una señal de ignorancia y un irrespeto a la ley de Dios quien nos dice: “Te ganarás el pan de cada día con dolor y con el sudor de tu frente” (Génesis 3:17-19). Ahora bien, hemos de entender otra situación que también es una verdad bíblica: “Él… es quien da a quien quiere, cuando él quiere, y como él quiere” (Hechos 17:25). Lo que implica que no necesariamente todos los que trabajamos seremos triunfadores (en lo que a prosperidad se refiere), sino solamente los que él “designe” (la escritura dice: los que “ha prefijado”, verso 26). Las demás personas tendremos lo necesario y punto. Pero, si vemos y entendemos lo precario de la vida de la gran mayoría de personas en el mundo, ya sólo eso, es para que estemos más que agradecidos.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

miércoles, 18 de diciembre de 2019

El espiritual sí entiende… el religioso no.




El apóstol Pablo y su discípulo Silas, llegan a predicar el evangelio a Tesalónica (Hechos 17:1). Allí, encuentran judíos “religiosos piadosos” que no estaban de acuerdo con ellos, así que (los religiosos piadosos) se acercan a las autoridades civiles y los calumnian con el objeto de tener respaldo para poder expulsarlos de la ciudad (versos 5-6). Tenemos que entender algo, toda persona que se llame “espiritual” pero que recurra a métodos humanos para negar el evangelio, NO es una persona espiritual sino es una persona religiosa que no tiene capacidad de discernimiento, pues no es Dios quien le está moviendo el corazón (Hechos 16:14) por ello es falto de entendimiento. Debemos entender algo: No es lo mismo una persona religiosa que una persona espiritual.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

martes, 17 de diciembre de 2019

No entendía… ¡Y eso, que adoraba a Dios!.




Hemos perdido la cuenta de las personas que nos dicen: “Por favor, oren por mí, porque a ustedes sí los oye Dios”. Queremos recordar una porción de la escritura en el Libro de los Hechos de los Apóstoles, capítulo 16:14, en donde se nos narra la historia ocurrida en la ciudad de Tiatira de una mujer llamada Lidia, que aún y cuando se nos explica que “adoraba a Dios”, tuvo necesidad que fuera Dios mismo quien le abriera su corazón al “entendimiento” de la palabra que era enseñada por el apóstol Pablo para poder comprenderla (Hechos 16:14 final). ¿Qué lección nos deja esto? Que si “adorando” a Dios, necesitamos de su ayuda para entender sus caminos, con razón si nos apegamos a una tradición, a costumbres, a ritos, a religiones (que NO son ni representan adorar a Dios)… menos lo vamos a entender. ¡Razón hay para que Dios no nos escuche las oraciones así! Santiago 5:16.

Nota: Queremos aclarar dos situaciones: 1- Dios nos escucha a todos cuando oramos pero hacerlo en grupo es un apoyo en el cual creemos (Mateo 18:20). Y 2- Oramos con mucho gusto, porque ese es parte nuestro Ministerio y que no le cuesta nada a nadie, es por gracia que lo hacemos.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

lunes, 16 de diciembre de 2019

¿Por qué esas Iglesias sí crecían?




El apóstol Pablo toma como nuevo compañero a Silas, y marcha a Listra en donde conoce a un hombre piadoso llamado Timoteo con quien predica en la zona (Hechos 16:1). Y, nos dice la historia que: “Las Iglesias (tome nota que no dice las sinagogas ni los templos, sino menciona como Iglesias a las reuniones en casas), eran confirmadas (bautizadas) en la fe, y, crecían en número cada día” (Hechos 16:5). Preguntamos: ¿Cuál dice la escritura que era la razón de ese crecimiento? La respuesta está en el verso anterior (4): “Ellos entregaban a las congregaciones las ordenanzas que habían acordado el Espíritu Santo, los apóstoles y los ancianos en Jerusalén en el primer Concilio (Hechos 15:28). ¡Solamente eso! No necesitaron “conciertos”, “mantas”, “vallas publicitarias”, “eventos extra-iglesia”, “recaudaciones”, ni mucho menos “imponer” más ordenanzas. Solamente, repetimos, daban a conocer lo que el Espíritu Santo requería.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa. 


viernes, 13 de diciembre de 2019

La razón del primer Concilio.



Pablo y Bernabé (llamados a predicar a los gentiles –nosotros-), tienen problemas con algunos “religiosos legalistas”, que, pretendían imponer más reglas que las que el Espíritu había impuesto (Hechos 15:1). Para solucionar el problema (Pablo y Bernabé) se dirigen a Jerusalén, en donde solicitan hablar con la cabeza (Jacobo, el hermano del Señor, Hechos 15:13), quien convocando al primer Concilio de la historia cristiana, exclama como conclusión: “Ha parecido bien al Espíritu Santo, y a nosotros” NO imponer NINGUNA otra carga a los gentiles sino tan sólo éstas cuatro: 1- Abstenerse de lo sacrificado a los ídolos, 2- Abstenerse de comer sangre, 3- Abstenerse de comer animal ahogado, y, 4- Abstenerse de fornicación.  Las preguntas del millón: ¿Si somos “gentiles” (pues no nacimos en Israel ni somos descendientes de judíos nacidos en Israel), quién nos impuso más reglas? ¿Con qué objetivo se nos impusieron o se nos tratan de imponer reglas adicionales? ¿Si el Espíritu Santo sólo dispuso cuatro reglas para nosotros los gentiles creyentes (y eso trajo “consolación” al pueblo de Dios, vea el verso 31) quién impone más reglas, con qué autoridad las impone, y lo más importante aún, por qué no traen la misma consolación sino más bien división?. Tan sólo meditemos.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

martes, 10 de diciembre de 2019

Cuando el tiempo se cumple.




Estudiando las escrituras nos cansamos de ver la expresión: “Cumplido el tiempo… sucedió que…” (más de 600 veces lo encontramos). En el Instituto Bíblico se nos enseñó en el curso “Panorama Bíblico” que la vida del hombre está marcada por un pequeño paréntesis entre dos eternidades, ése paréntesis Dios lo llamó “Tiempo”. Nos menciona la escritura, con respecto a ese “pequeño” período, lo siguiente: “Los días de nuestra vida llegan a setenta años; y en caso de mayor vigor, a ochenta años. Con todo, su orgullo es sólo trabajo y pesar, porque PRONTO pasa, y volamos” (Salmo 90:10). Señalamos: “En caso de más vigor llega a ochenta años, pasa PRONTO, y volamos”. Y nos enseña otra porción lo siguiente: “Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá” (Job 1:21). Entendamos algo, cumplido el tiempo llegamos a éste mundo… desnudos; y llegado el tiempo, aunque sean 80 años o más, PRONTO nos iremos de aquí… y otra vez desnudos, TODO se queda. Meditemos.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

lunes, 9 de diciembre de 2019

El acostumbrado deseo de idolatría que tenemos.




El ego humano puede negarse internamente el hecho de que somos seres idólatras, pero los hechos en nuestra vida evidencian lo contrario. Faltar al primer mandamiento que Dios nos dio, es una de las tristes características del ser humano, no así del “creyente”. Veamos: El apóstol Pablo y Bernabé llegan a Listra, ciudad en donde encuentran y sanan a un lisiado, éste hecho, aunado al sentimiento de idolatría que los habitantes de la ciudad tenían hace que les pongan “apodos” acorde a su acostumbrado sentimiento de idolatría: Al apóstol le llaman: Júpiter, y a Bernabé: Mercurio (Hechos 14:12). ¿Por qué? Porque ellos estaban acostumbrados a la idolatraría, la prueba es que hasta tenían un templo a Júpiter y sacerdotes que ministraban allí (verso 13). Según la Academia de nuestro idioma: Rendirle culto a una imagen implica “adorarla” (lo cual según Dios, es pecado); y “venerar”: es una expresión que implica dar culto a Venus (lo cual también es pecado). Conclusión: Dar crédito a cualquier imagen es “idolatría” y por lo tanto es pecado.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

viernes, 6 de diciembre de 2019

¿Por qué unos sí, y los otros no?




El apóstol Pablo y Bernabé entran a Iconio (Hechos 14:1) y los “religiosos” de la ciudad están en contra de ellos porque muchos se vuelven sus seguidores (verso 4). Nos hacemos los siguientes cuestionamientos: 1- ¿Si los religiosos tenían la verdad, cuál es la razón por la que los creyentes se alejaran de ellos para seguir al Apóstol y a Bernabé? Respuesta: Verso 3: “El Señor, daba testimonio de ellos pero no de los primeros”. 2- ¿Por qué, si los religiosos tenían el respaldo y la autoridad del Espíritu como ellos mismos declaraban tenerlo (Juan 8:33), NO hacían ni señales ni prodigios como el apóstol y Bernabé, puesto que esa siempre ha sido una característica de los hombres de Dios? Respuesta: Porque las autoridades NO tenían sus ojos en el Cristo (sino en lo qué éste les daba) ni tenían como prioridad los asuntos de Dios (Hechos 14:1 y 3 final). Preguntamos: Y, hoy, ¿Podremos considerar la misma diferencia de por qué unos sí son creíbles y otros no; y por qué en unos vemos señales y prodigios y en otros no? Respuesta: Porque unos son “llamados” y los otros “oportunistas”.  
     
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

jueves, 5 de diciembre de 2019

Todo es lícito, pero no todo conviene.




El apóstol Pablo nos indica en ésta porción de la escritura (1ª. Corintios 10:23), que podemos tener muchas acciones, pero, que NO todas nos edificarán. Por ejemplo, la escritura nos enseña que sí se puede “vivir” del evangelio si se vive para “predicar” el evangelio (1ª. Corintios 9:13). Pero, el problema es que aunque es “lícito”, en la actualidad es notorio que eso “no conviene”, damos al menos dos razones de “mucho” peso: 1- Estamos como en los tiempos de Jesús, en los cuales el liderazgo ya está “abusando” de ese privilegio, y está dando un pésimo testimonio de la Iglesia, a tal grado que las personas no sólo se apartan de ella sino también de Dios. 2- Muchos líderes se han desviado de la doctrina verdadera por temor a perder a las ovejas que más ofrendan, que más sirven o que más ayudan en la congregación, por “temor” a perder las ganancias deshonestas, por lo que están predicando “otro” evangelio agradando al hombre pero no a Dios (Gálatas 1:6-10).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

miércoles, 4 de diciembre de 2019

¿Por qué escribieron Iglesias y no sinagogas?




Saulo de Tarso ya convertido en el apóstol Pablo llega a Damasco a predicar a las “sinagogas” pero por su reputación no es creíble, tanto así, que deciden matarlo (¿A paso ligero, ya vimos el hecho que llamándose espirituales “algunos” pensaban como criminales? Hechos 9:23 y 23:12). Sin embargo, personas que sí creyeron en Pablo, le salvan, y él sigue predicando a tal grado que la escritura registra: “Las Iglesias tenían paz en toda Judea, Samaria y Galilea” (Hechos 9:31). Preguntamos: ¿Por qué la escritura nos enseña “las Iglesias tenían paz, y no, las sinagogas tenían paz?. ¿No será porque la verdadera Iglesia de Dios fue establecida en “casas”, vea Hechos 8:3 en donde se recalca que “allí” era en donde buscaba Pablo a los creyentes para “asolar” (destruir a la Iglesia), NO en las (sinagogas) congregaciones. ¿Qué cambió, qué motiva a quienes hoy lo tratan de hacer de forma distinta? Pablo mismo nos dice: “El evangelio se reparte y comparte gratuitamente” (1ª. Corintios 9:18). Quizás “eso”, es lo que cambió. Que ahora la Iglesia es una empresa humana (y tristemente familiar en donde se heredan los puestos y los privilegios y se reparten los recursos, vea 2ª. Pedro 2:3) y no la de Dios.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

martes, 3 de diciembre de 2019

¡No dudemos!




Cuando el Espíritu de Dios nos habla “no hay que dudar en hacer o decir”. Por ello es que debemos estar atentos en el espíritu, y si fuere necesario, pidamos al Señor vellones para actuar o callar. Saulo de Tarso, más tarde llamado Pablo, perseguía a los cristianos para encarcelarlos y que fueran asesinados, pero en el Espíritu un hombre de Dios recibe un mensaje indicándole que vaya a visitarlo (Hechos 9:10-11). El hombre (Ananías) se resiste pero recibe confirmación y va a verlo. Allí, Saulo de Tarso se convierte, es ungido, cambia su vida, y es usado para cambiar la historia de la Iglesia de Jesucristo. Pero lo que queremos enfocar hoy es el hecho de que cuando estemos “seguros” que fue el Espíritu quien nos habló o quien nos envió  ¡No dudemos en hacer o en decir” (el apóstol Pedro es otro ejemplo, vea Hechos 10:20).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

lunes, 2 de diciembre de 2019

Levántate y ve.




Un mensaje de los cielos le dice a Saulo de Tarso: “Levántate y ve” (Hechos 9:11). Y el pago para Saulo por levantarse e ir fue una “gran” bendición, pues era el elegido para ser el más grande apóstol del Señor (Hechos 9:15). Preguntamos, para el caso de Saulo, y si Saulo no se hubiera levantado he ido ¿qué hubiera pasado?. Simplemente, se hubiera perdido esa “gran” bendición. Esa, es una lección también para nosotros, cuando estemos seguros que Dios nos llamó, levantémonos y vayamos, pues dejaríamos de tener una gran bendición de no hacerlo. De la misma forma que no tendrán bendición quienes van por cuenta propia sin el “llamado” de Dios (oportunistas o con intereses personales, Hechos 8:20). Ejemplo de lo cuál, acaso es Taré, padre de Abraham, pues a quién Dios habló fue a Abraham no a él (Génesis 11:31-32). Si el Señor te dice: “Levántate y ve… levántate y ve”.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.