viernes, 29 de noviembre de 2019

¿Qué hicieron los esparcidos por la persecución?




“Pero los que fueron esparcidos iban por TODAS partes anunciando el evangelio” (Hechos 8:4). Cuando la persecución de la Iglesia de Jesucristo inició, “ningún” creyente podía reunirse en un lugar determinado y conocido (sinagogas, los hoy, llamados templos o congregaciones), el que así lo hiciera era asesinado (Hechos 8:3). Dice la escritura que los “esparcidos” (esparcir: separar lo que está junto) iban por TODAS partes anunciando el “evangelio” (la cruz de Cristo, Hechos 24:5,14,22), notemos que NO iban anunciando normas humanas, tradiciones, costumbres ni una religión, iban anunciando el “cristianismo”, pues eran “seguidores” del Cristo, es más, por eso fueron llamados así desde un principio: CRISTIANOS (Hechos 11:26).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

jueves, 28 de noviembre de 2019

¡Oh Sorpresa!




Asolar: “Arruinar o destruir por completo, de manera que no quede nada”. La escritura es clarísima y nos narra: “Y Saulo asolaba a la iglesia entrando CASA POR CASA” (Hechos 8:3). Hemos sido señalados de amargados, de insensatos, de resentidos y hasta de orgullosos por señalar (como lo hace la escritura) que la “congregación” NO necesariamente es la que se reúne los domingos en un templo. Aquí, vemos muy claramente que la Iglesia de Jesucristo desde el principio se reunía en “casas”, en grupos “pequeños”, en grupos en donde “todos” se conocían y se ayudaban entre sí. En “recintos que no implicaban la mercantilización del evangelio, ni convertir a las personas en mercadería”. ¿Por si alguien no se había dado cuenta, ya notó que Pablo “jamás” entró a una sinagoga para “perseguir y asolar” a un creyente? ¡Oh, sorpresa… los buscaba en las “casas” en donde se supone eran las reuniones!

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

Nota: Si usted NECESITA reunirse con otros para poder estar con Cristo, hágalo, pero verifique bien con quienes.

miércoles, 27 de noviembre de 2019

¡No hay términos medios!




“El que no es conmigo, contra mí es” dijo el Cristo (Lucas 11:23). En el cristianismo “no hay términos medios” o estamos con Cristo o estamos en su contra, palabras de él mismo. El punto es “conocer” entonces cómo estar con él. La escritura nos enseña: “Que quien resiste al Espíritu Santo a Dios resiste” (Hechos 7:51). ¿Cómo saber entonces si estamos resistiendo al Espíritu Santo?  El contexto en el libro de Hechos nos lo dice: 1- “Esteban”, era un hombre enviado por Dios, y sin embargo, tuvo la resistencia (la ira) del liderazgo por predicar y practicar lo contrario de lo que ellos hacían y decían (verso 53-54 que compagina con Mateo 23:3). 2- “Discípulos” como Pablo y Felipe, “anunciaban” el reino de Dios (no decían estar viviendo), y “predicaban” el evangelio de la cruz, no el de la prosperidad (Hechos 8:12 y 14:22). 3- Nunca aceptaron el predicar por dinero para que su corazón fuera “recto” delante de Dios (Hechos 8:20-21; 18:3). Estamos o no con Cristo, no hay términos medios (Apocalipsis 3:16).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


martes, 26 de noviembre de 2019

Es, sólo, al paso del tiempo que entendemos.




Moisés se presenta ante los líderes del pueblo israelí, pero éstos no logran entender que por su mano, Dios les libraría de la esclavitud (Hechos 7:25), fue tan sólo pasado el tiempo que lo hicieron. Hoy, está sucediendo lo mismo que hace dos mil años: Dios ha mandado “pocas voces en el desierto” para que descubran la mentira en la que está viviendo su Iglesia, “doctrinas falsas” (paz, poder, prosperidad, declaraciones positivas y muy convenientes, suponer que el reino ya lo estamos viviendo, etc.) (Juan 3:1-3), pero, al igual que hace dos mil años, éstas voces están siendo “rechazadas”, y por los mismos motivos: 1- El liderazgo NO quiere perder su STATUS QUO (su sistema de vida). 2- Los que predican la verdadera doctrina, NO están tras un púlpito famoso, ni grande, ni bullicioso, ni mercantil, sino están en el desierto con pocas personas (Amós 5:3). 3- Y están vestidos con piel de camello no con “túnicas” de marca. El caso es: “Que pronto, pero muy pronto, el tiempo les dará la razón a los menos y no a los más” (Mateo 20:16)… Y eso, sólo con el tiempo lo entenderemos.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

lunes, 25 de noviembre de 2019

¡Y serán juzgados!




Dios le había dicho a nuestro padre Abraham, que su descendencia sería sometida a esclavitud, pero que después de eso, esa nación (que los sometió) sería juzgada (Génesis 15:13-14) tal como sucedió (Hechos 7:6). Esta situación nos trae varias lecciones: 1- Para poder ser llamados “hijos” tenemos que pasar esclavitud (problemas, limitaciones, abandonos, etc). 2- “No” será por poco tiempo (400 años) pero nos servirá para que aprendamos paciencia, empatía, y gratitud entre otras grandes lecciones. 3- Quien sea parte de que padezcamos esa esclavitud será juzgado, mientras que quien nos extienda la mano será bendecido (Génesis 12:3 y Hechos 7:7). 4- Cuando esa esclavitud termine, seremos llevados a “la tierra que fluye leche y miel” (Exodo 3:7-8), y seremos bendecidos con “gran” riqueza (Génesis 15:14). Cuando ese momento llegue, NO AGRANDEMOS LA HISTORIA, Dios no necesita nuestra ayuda (de lo contrario los héroes seremos nosotros y no él). Meditemos.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

viernes, 15 de noviembre de 2019

¿Para qué era la sinagoga?



Sinagoga, se deriva de “sinagoge” que significa “lugar de reunión”. Era el lugar en el cuál los judíos se “juntaban” para hacer sus oraciones luego de la destrucción de los templos I (Salomón) y II (el mismo pero reconstruido por Herodes). Nunca fue el lugar de “culto” sino el lugar de “oración” (Lucas 19:46). En otro sentido, para los judíos siempre ha sido más importante la familia, la educación eclesiástica o espiritual de los niños, y crear fondos de caridad… que la sinagoga (Rabino Shlomo Yaffe, líder espiritual de la congregación Agudas Ajim de West Hartford, Connecticut). En nuestro tiempo, ha sido el “corazón humano engañoso e interesado” que ha querido priorizar los templos, las iglesias, los centros de reunión masiva, etc. sobre lo establecido por Dios: 1- La relación personal con él (Génesis  2:16-17). 2- La familia (Génesis 2:18 y 24). 3- El trabajo (Génesis 3:17). La mejor prueba es que durante los últimos 40 años hemos visto a muchos físicamente presentes pero espiritualmente ausentes allí dentro; y al mismo tiempo hemos visto a otros más entregados y dando mejores ejemplos y frutos estando fuera de una congregación.

Señor: Danos un honesto celo por  tu casa.

jueves, 14 de noviembre de 2019

Y no había ningún necesitado.




En el principio de la Iglesia que Cristo nos heredó se nos explica que: “No había ningún necesitado entre ellos” (Hechos 4:34). Preguntamos: ¿Qué sucedió en el camino, para que eso cambiara? La respuesta es la misma de siempre: “El corazón engañoso del ser humano”. Siempre existen personas que se “aprovechan” de la situación y dejan a otros sin lo que les corresponde, vea Hechos 6:1. Y esto, no era nada nuevo, en el principio de los tiempos algunos “aprovechados” quisieron engañar a Dios y los engañados fueron ellos (con el maná, vea Exodo 16:20). Hoy, existen personas que “engañados” por su corazón, dejan a otros sin lo que les corresponde y se aprovechan de la buena fe de los incautos, porque simplemente “hablan” de Dios pero no lo “conocen” Y, es por esa misma razón, que no saben que el maná se pudre por el enojo de Dios, por ello toman para sí, lo que llaman “el dinero de Dios”, pero los demás siguen necesitados (Exodo 16:20).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

miércoles, 13 de noviembre de 2019

Todo está bajo el control de Dios.




Que Judas haya traicionado al Cristo entregándolo a sus enemigos; que los apóstoles hayan sido perseguidos por predicar el evangelio de la cruz de Cristo; que nosotros seamos perseguidos por el mismo motivo… ¡Nunca! Ha estado fuera del control de Dios. Veamos: Dios tenía establecido desde el principio que el Cristo fuera entregado (vea Hechos 2:23). Que los apóstoles fueran perseguidos por predicar el evangelio de la cruz, también estaba establecido (Hechos 4:27-28). Que quienes creemos y  predicamos el evangelio de la cruz, y, “aborrecemos” el evangelio de la prosperidad fuéramos perseguidos y desechados… también estaba establecido (Mateo 5:10 y 10:22). Pero lo que nos debe dar paz, es el hecho de entender que: TODO está bajo el control de Dios, y los resultados valen la pena.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

martes, 12 de noviembre de 2019

¿A quién es justo obedecer primero?




Los apóstoles Pedro y Juan, hablando con mucho denuedo al pueblo acerca del Hijo de Dios que había venido (Hechos 4:13), son “amenazados” por los sacerdotes principales de la sinagoga (hechos 4:1), por temor a perder a sus adeptos a los cuales sojuzgaban (Hechos 4:17). Reciben de los apóstoles la siguiente respuesta: “Juzgad, vosotros, si es necesario antes obedecer a Dios que a los hombres” (Hechos 4:19). Si estamos en una institución hemos de respetar lo que esa institución tenga como normas de vida, de convivencia o de servicios, pero, “nunca” hemos de obedecer algo que esté en contra de lo que Dios ha dictado como correcto. No importa si es el líder quien nos lo pida (Marcos 2:24).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

lunes, 11 de noviembre de 2019

Notificación o Vellón.




Existen muchos momentos en la vida, cuando el ser humano trata de emprender o de retomar alguna actividad. No pasa mucho tiempo sin que encuentre algún contratiempo, el ánimo se viene al suelo, el entusiasmo se termina, y, la frustración asoma su desagradable rostro. ¿Qué estará sucediendo? ¿Por qué me pasan esas cosas a mí? ¿Será que debo seguir o debo detenerme? Esas, y otras preguntas más profundas para el momento nos pasan por la mente. El punto que hemos determinar es: ¿Será una notificación o será un vellón? Si es una notificación que el asunto no procede, el Señor dará más estorbos (Números 22:12). Pero si es un vellón, entonces nos hará saber por medio de algo (hechos) o de alguien (palabras o consejos) que sigamos adelante, que tan sólo es una batalla como parte de la guerra (Josué 1:9). ¡Meditemos!.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


viernes, 8 de noviembre de 2019

El Don de lenguas.




“Moraban entonces en Jerusalén judíos, varones piadosos, de todas las naciones bajo el sol” (18 regiones en total) (Hechos 2:5)… “Y cada uno les oía hablar en su propia lengua”. El Espíritu Santo ha recién ungido con el “don” de lenguas a los discípulos, y éstos aplicándolo, se comunican en diferentes “idiomas y dialectos” sin necesidad de “interpretación alguna”. La pregunta es, hoy, tantos que se ufanan de tener el “don” de lenguas, y cada vez que lo aplican es la misma frase, y resulta que el “raca tataca tataca” en cada ocasión lleva un mensaje…” diferente”, situación que NO se dio con los discípulos ni se da en los idiomas y dialectos antiguos ni modernos. Las escrituras nos enseñan: 1- Que NO son sonidos ni gesticulaciones sino idiomas, dialectos, o lenguajes (Hechos 2:5 y 8-11); y 2- Que NO es cualquier persona la indicada para hablar en lenguas, y tampoco es cualquiera, quien las interpreta (1ª. Corintios 12:10). ¿Y entonces, a quién le creemos?.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

jueves, 7 de noviembre de 2019

No tenemos ni plata ni oro.




Un hombre, lisiado de nacimiento, es llevado a la puerta del templo a la mismísima hora en la que Pedro y Juan, ambos “íntimos” del Señor (situación que muchos líderes hoy reclaman), y éste les pide una “limosna”. Y sorprendentemente (y a “diferencia” de muchos líderes actuales) la respuesta de ellos es: “Mira, NO tenemos ni oro ni plata, pero lo que sí tenemos es unción” (Hechos 3:6)… y dice la escritura que le “sanaron inmediatamente” (verso 7). Lamentable, triste y vergonzoso, que hoy, la gran mayoría de líderes tengan oro y plata, pero NO tengan unción. Pues Pedro y Juan con tan sólo una mano sanaron a un lisiado de nacimiento, mientras que hoy muchos imponen ambas manos y no sucede nada en nadie. ¡Entendamos, la Iglesia es un lugar de “oración y de búsqueda de la santidad” (vea el verso 1), no un lugar de entretenimiento, ni mucho menos un comercio particular!

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.   

viernes, 1 de noviembre de 2019

“No sabemos ni lo que pedimos!




“Mujer, no sabes lo que pides” (Mateo 20:22). Una mujer, la esposa de Zebedeo, madre de Jacobo y Juan (Mateo 10:2), se le acerca al Cristo y le hace una petición: “Señor, cuando vengas en gloria, “ordena” que uno de mis hijos esté a tu lado derecho y el otro a tu izquierda. La respuesta del Señor es contundente: ¡Mujer, NO sabes lo que pides! Si vemos Mateo 25:33 entenderemos la respuesta (estaba condenando a uno de sus hijos al fuego eterno). Pero el punto es, que cuando pedimos por nuestros deleites (no así por nuestras necesidades, ver Santiago 4:3), no sabemos lo que le pedimos a Dios, y por ello, no recibimos respuesta…no así, aunque tarde en llegar, cuando pedimos por nuestras necesidades, aunque todo, no es más que por su pura misericordia.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.