jueves, 31 de octubre de 2019

¡No lo podremos ayudar a evitar!




¡Oíd esta palabra que yo levanto para lamentación! (Amós 5:1). Jehová nos habla por medio del profeta, y nos exhorta a que velemos por nuestras propias vidas, pues NO podremos hacer nada para salvar la de otros (Amós 5:3). Simplemente No está en nuestras manos el cambiar la forma de pensar y los logros a alcanzar de nadie. Jehová dio una “declaración”  (él si puede hacerlo) y esa declaración implica un “cumplimiento”. La expresión, hablando de su pueblo verdadero (vea verso 2) textualmente dice: “La ciudad (la congregación, la iglesia, las reuniones de creyentes) que salga con MIL, volverá con CIEN; y la que salga con CIEN, volverá con DIEZ” (Amós 5:3). Quizás ahora entendemos mejor la confirmación en palabras del mismo Cristo: ¡MUCHOS son los llamados, pero POCOS los escogidos” (Mateo 22:14). Entendamos algo: No todos los que están en una congregación… son Iglesia (Judas es el mejor ejemplo); y no todos los que están fuera de ella…han dejado de serlo (Nicodemo, José de Arimatea, el Centurion, y muchos más, el día de hoy).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


miércoles, 30 de octubre de 2019

Allí… No habrán colados.




¡Muchos son los llamados, y pocos los escogidos! (Mateo 22:14). En nuestros medios latinoamericanos, hemos sido dados (debido a la falta de educación), a que en una fiesta (reunión) siempre haya personas “coladas” (llamamos así a quienes entran sin una invitación personal). Nos narra la escritura que al final de los tiempos (Mateo 22:15) habrá una fiesta organizada por Dios, y que a esa fiesta NO entrará nadie que no tenga una invitación personal. Y, aquél que se crea muy listo, y entre sin ella, será “echado fuera”, y lo será con mucha pero mucha vergüenza (Mateo 22:12-13). Si queremos entrar, es en ésta corta vida que tenemos el privilegio de vivir que hemos de hacer los méritos (si así se le puede llamar) para poder ser invitados, NADIE puede hacerlo por nosotros, y menos después de muertos (Eclesiastés 9:5-6 y Hebreos 12:14).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


martes, 29 de octubre de 2019

Los Vellones.




No somos pocos los que sentimos que NO escuchamos de Dios cuando de tomar decisiones se trata, pero las escrituras nos dan una pequeña clave para no equivocarnos, si es que nuestra intención es agradar a Dios y hacer lo que “él” desea y no lograr nuestro capricho. No es ninguna falta de respeto, falta de fe, o algo parecido, pedirle “señales” a nuestro Dios para tomar nuestras decisiones. Gedeón le llamó: Vellón (vea Jueces 6:36). Moverse con o por señales (vellones) delante de Dios para NO fallarle, para NO cometer injusticias, para NO errar, NO es nada fuera del camino bíblico. No seamos de aquellos que preguntan y preguntan hasta encontrar la respuesta que quieren, para así, “simular” una señal. El resultado es nefasto, pues trae consecuencias materiales y espirituales muy dolorosas.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

lunes, 28 de octubre de 2019

La confesión de pecados.




“Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y oren unos por otros” (Santiago 5:16). La confesión de pecados se hace entre las personas “afectadas” no para con terceras personas. ¿Qué se gana con confesar nuestras faltas a una tercera persona, que nos perdonará sin ningún problema, mientras las personas ofendidas quizás ni se enteran que ya nos arrepentimos de lo que hicimos o dijimos? Por ello, el apóstol nos enseña, que, “después” de haber arreglado el asunto entre las partes interesadas, “oremos unos por otros”, no una oración particular sin que las personas o la persona afectada se entere de nada. Sólo así se cumple el precepto de “a quien perdonéis los pecados le serán perdonados” (Juan 20:22).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

viernes, 25 de octubre de 2019

Y sabemos, que su testimonio es verdadero.



                     
El apóstol Juan, el amado del Señor, aquél que fue el único de los íntimos que se recostó en el pecho del Señor (Juan 13:25). No solamente nos escribió un evangelio sino también tres epístolas (1ª,2ª y 3ª. de Juan) y uno de los libros más importantes de la escritura (Apocalipsis). De él, de ese apóstol tan amado del Señor (Juan 21:7) se nos dice que todo lo que escribió, lo hizo para que “creyéramos” en el Cristo, y que, lo que él dice es creíble porque su testimonio es verdadero. La principal lección sin duda es que creamos en el Cristo, pero una segunda sería que vivamos de tal manera apegados al pecho del Señor, que nuestra vida incite a otros a un evangelio creíble. Que primero “practiquemos” y luego “prediquemos”.

Nota: Perfectos para predicar nunca seremos, pero la lucha es la que Dios bendice, prospera y respalda, no las intenciones personales ocultas (las cuales tarde o temprano se hacen manifiestas).
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


jueves, 24 de octubre de 2019

No es lo mismo celo que amargura.




Señalar una verdad no implica necesariamente amargura. Dar a conocer una verdad, no es criticar (ni sentirse uno exento) sino tener un honesto celo por esa verdad o por quien representa esa verdad, y, respetarla. El mismo Cristo pudo ser señalado de “amargado” si vemos el “celo” con el cual llegó a limpiar el Templo de los cambistas ambiciosos y codiciosos que lo habían invadido (Juan 2:15). Exponer una verdad para que quienes están siendo abusados de su buena voluntad y explotados en su espiritualidad abran sus ojos, (repetimos) NO es amargura sino un honesto celo por la casa de Dios y su persona. Sobre todo cuando se está en la lucha de estar respetando esa verdad.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

miércoles, 23 de octubre de 2019

Disciplina.




Cuando pensamos en la palabra disciplina, pensamos en castigo, en corrección, en regaños, ciertamente que cumple esa función la palabra. Pero, también indica un entrenamiento, una enseñanza, una forma de cambiar. Ningún campeón olímpico de ninguna “disciplina” ha llegado al podio a recibir su medalla de oro, sin antes, haber cumplido con un requisito básico: “Disciplina”. Ocho, diez y hasta doce horas de prácticas, de entrenamiento fuerte, de abstenciones de placeres, de limitaciones en varias áreas, etc. han sido los patrones de todo campeón. Ahora bien, en lo espiritual se nos enseña también que: “Aceptemos la disciplina del Señor” (Hebreos 12:5) (refiriéndose a entrenamiento, no a un castigo). Esto, para poder “servirle” conforme “sus” propósitos no según los nuestros.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

martes, 22 de octubre de 2019

Quizás debiera ser el onceavo mandamiento.





El buen corazón de muchas personas está siendo “aniquilado” por la falta de gratitud de quienes “reciben o recibimos”. Muchos de los que recibimos “creemos” que nos lo merecemos todo y que los demás tienen la “obligación” de darnos, es más, algunos de los que recibimos creemos recibir “muy poco”. Y por si eso fuera poca cosa cuando se nos deja de dar, el malo resulta ser quien limita la ayuda. Hebreos 12:28 nos enseña: “Tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios”. Un fiel predicador de la palabra de Dios nos enseñó en el Instituto Bíblico que: “La gratitud quizás no nos abra la puerta del cielo, pero la falta de ella seguramente sí nos la cerrará”. Sólo por ese tipo de personas (mal agradecidas), NO dejemos aniquilar nuestro buen corazón y sigamos dando y compartiendo con quien podamos. No sabemos, pero quizás “ese” sea el onceavo mandamiento: “Gratitud”.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.




lunes, 21 de octubre de 2019

Historias… no leyendas.




La diferencia entre la historia y la leyenda es que la primera es comprobable mientras que la segunda es poco probable. La historia nos enseña que cuando el Cristo murió fue envuelto en “lienzos” (Juan 20:6) y su “cabeza” en un “sudario” (verso 7). Por lo tanto, cuando alguien nos habla de un “sudario” que tiene marcado TODO el cuerpo del que se supone fue el Cristo, lo que debemos “suponer” es que es una “leyenda”. Pues la historia es muy clara al probar que “sólo” la cabeza del Cristo estuvo envuelta en un sudario, y que, la madrugada que los apóstoles entraron a la tumba el sudario estaba “aparte” de los lienzos que habían cubierto el cuerpo. En otro sentido, la definición académica de sudario es: “Pieza de tela que se pone sobre el ROSTRO (no de todo el cuerpo) de un cadáver para enterrarlo”.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

viernes, 18 de octubre de 2019

¡Pilato… procuraba soltarle!




Nos narra la escritura que: ¡Pilato, un impío! era quien “procuraba” salvar y proteger al Cristo de manos de los religiosos tradicionalistas (Juan 19:12). Parece increíble que hoy en día nos suceda lo mismo. Existen ocasiones en nuestra vida en las cuales recibimos más apoyo, más ayuda, más exhortación, más consolación de alguien que no se “mantiene” somatando el pecho en la iglesia, que de aquellos que aunque sea por “caridad humana, ya no digamos como obligación cristiana” debieran tendernos la mano. ¡Clamemos al Señor por no ser de ese tipo de creyentes” (Juan 18:35).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa. 

jueves, 17 de octubre de 2019

Salieron para allí… y allí llegaron.




“Para Canaán salieron, y a Canaán llegaron” (Génesis 12:5). “Y, él, cargando su cruz, salío al Gólgota… y al Gólgota llegó” (Juan 19:17). “Porque ni eres frío ni caliente, sino tibio, te vomitaré de mi boca” (Apocalipsis 3:16). En ésta vida las personas que NO tienen “determinación” hacen muchísimo más daño que quienes son rígidos por extremistas que sean. No podemos iniciar un matrimonio y dejarlo a medio camino (si de nosotros depende); no podemos traer hijos al mundo y abandonarlos; no podemos asociarnos con personas y luego traicionarlas; no podemos iniciar un destino para luego no llegar él. El frío y el caliente pueden llegar a “lastimar, pero los tibios… matan o mueren”, amén de que Dios los aborrece.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

miércoles, 16 de octubre de 2019

Junto a la cruz.




“Estaban junto a la cruz, María, su madre; la hermana de su madre; María la mujer de Cleofas; María Magdalena y Juan el amado” (Juan 19:25). Las personas “más” allegadas al Cristo fueron las únicas que estuvieron con él en el momento “más” difícil de su vida. Todas esas personas fueron las que siempre siguieron al Cristo, no importando las circunstancias. Exactamente lo mismo sucede con nosotros, solamente los más allegados son los que nos acompañan en los momentos más delicados, dolorosos, tristes y desolados de nuestra caminata. ¡Esos son los íntimos, los que nos acompañan junto a nuestra cruz!  Pero sólo ellos recibirán bendición. Y, para recibir bendición “nosotros” también hemos de ser recíprocos.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

martes, 15 de octubre de 2019

Lo que echa a perder TODO.




“Cazad las pequeñas zorras, que echan a perder las viñas” (Cantares 2:15). Por increíble que nos parezca, no son los problemas eventuales grandes los que nos echan a perder la vida, la paz, la armonía, la unión. Son los pequeños y cotidianos detalles (zorras) a los cuales les ponemos más atención de la debida los que nos destruyen por dentro o para con los demás. Si tan sólo lo platicáramos, si tan sólo lo mencionáramos en el momento sin esperar a que se acumulen de tal forma que no haya marcha atrás. Si tan sólo no dijéramos lo que no hay que decir. Si tan sólo hiciéramos lo que hay que hacer… si tan sólo no les diéramos cabida a esos pequeños detalles (zorras), nuestras higueras (relaciones personales, matrimonios, trabajos, amistades, etc) no serían destruidas.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

jueves, 10 de octubre de 2019

Las señales que nos confirman.




Para los pastorcitos de la época, la señal fue: “El niño que ha nacido, está en un pesebre en el establo” (Lucas 2:12 y 16). Para Pedro, la señal fue: “Cuando el gallo haya cantado tres veces, sabrás que me has negado” (Mateo 26:34 y Juan 18:27). Para los soldados que tomaron prisionero al Cristo en el huerto, la señal era: “A quien yo bese” (Lucas 22:48). El Señor siempre que algo va a hacer con o para nosotros nos da “señales”, el problema es que si nosotros NO estamos en constante comunicación con él, entonces no las veremos. Los pastores que no estaban con aquellos a quienes los ángeles les hablaron… no “conocieron” las señales; quienes no estaban con Pedro cuando el gallo cantó… no se “dieron cuenta” de la señal; y aquellos soldados que no eran parte del batallón de presa del Cristo… ni se enteraron que “había” una señal. Tenemos que estar en presencia o en comunicación con Dios para poder conocer, darnos cuenta o enterarnos de las señales.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

miércoles, 9 de octubre de 2019

Conocer el lugar.




Aparte del interés por el dinero ¿Qué otro factor influyó para que Judas entregara tan oportunamente al Cristo a sus enemigos? Que Judas conocía el lugar (el huerto) en donde el Cristo acostumbraba estar (Juan 18:2). Quizás nosotros NO tenemos respuestas a nuestras oraciones, peticiones o necesidades, porque simplemente NO conocemos el lugar en el que el Cristo se mantiene, sino tan sólo conocemos de él como dijo Job: “de oídas” (Job 42:5). Conocer a la persona de Cristo y el lugar en donde lo podemos encontrar, no es cuestión de tradiciones, costumbres heredadas o religión… sino de tener una “relación personal, diaria e íntima con él en espíritu y en verdad” (Juan 4:23).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

martes, 8 de octubre de 2019

¿Colando el mosquito?




 “Coláis el mosquito, pero tragáis el camello” (Mateo 23:24). ¿Qué significa esto? Líderes que no toleraban que alguien rompiera las normas… pero ellos no las cumplían (verso 13). Líderes que ponían TODA la atención en el dinero (diezmo judío)… pero olvidaban la justicia, la misericordia y la fe (verso 23). Hoy, son líderes que permiten “dentro” de las congregaciones parejas sin casarse; embarazos anticipados; hombres o mujeres con varias parejas; personas con debilidades que no quieren cambiar… ¡pero!, como son los que “sirven”, los que “aportan” los que “ayudan” a mantener el negocio (pues en eso lo han convertido) entonces se pueden quedar, no así, los que quieren, buscan y predican la justicia, la misericordia y la verdadera doctrina. Cristo a eso, lo llamó: “Colar el mosquito, pero tragar el camello”.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

lunes, 7 de octubre de 2019

Los falsos intereses.




¿Por qué el Cristo se ensañó tanto con el liderazgo de su época? ¿Por qué emitió palabras tan duras en contra de ellos? Como: ¡Hipócritas! (Mateo 23:13,14 y 15); ¡Ciegos! (Mateo 23:16-17); ¡Serpientes!  ¡Generación de víboras! (Mateo 23:33)? Y dictó sentencia contra ellos diciendo que les hablaba en “parábolas” para que “no” entendieran y “no” fueran salvos (Marcos 4:12). Y, sin embargo, el apóstol Pedro dice la escritura que “blasfemó” (insultó) al Cristo, y, a él sí le dio la “oportunidad” de ser perdonado (Mateo 26:72). Por una simple razón: “Los falsos intereses” que los primeros mostraron, y el segundo no. Si creemos tener algún liderazgo  ¡Cuidémonos de los falsos intereses!

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

viernes, 4 de octubre de 2019

La copa… me la dio el Padre.




Cristo en su peor momento de vida dijo: “La copa que me dio mi Padre… ¿no la he de beber? (Juan 18:11). La pregunta para nosotros es: ¿Si nos llamamos cristianos, es porque seguimos a Cristo, acaso no debemos entonces seguir sus huellas?  Y, por lo tanto, en los peores momentos de la vida,  acaso ¿No hemos de beber la copa que el Padre dispuso colocarnos también a nosotros en las manos?  Si tenemos esa “cobarde” actitud de “retirarnos” cada vez que vemos la vida difícil ¿En dónde terminaremos parados? ¿Seremos entonces “dignos” de ser llamados cristianos? La escritura nos enseña que hace más daño el que duda, el que se quiebra, el que se rinde, el inconstante… que el que es rígido en sus pensamientos y obras, a tal grado que Dios a esas personas las desecha para siempre (Santiago 4:8 y Apocalipsis 3:16). 

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

jueves, 3 de octubre de 2019

Evitemos la levadura.



El apóstol Pablo en 1ª. Corintios 5:6-7 nos enseña que: “Un poco de lavadura leuda (fermenta, arruina) TODA la masa. Y, a qué se refiere con la “vieja levadura”, pues a la “antigua” forma de vivir en el mundo. Y que la transformemos en vivir con y para Cristo (verso 7). Por ello, quienes nos llamamos “Iglesia o creyentes en Cristo” (pues recordemos que la Iglesia NO es un edificio sino nuestro cuerpo, 1ª. Corintios 6:19), debemos procurar apartar de nuestra caminata todo lo que hace el mundo, ejemplos: Música no sacra, costumbres, tradiciones, vicios, etc. No hacerlo es “leudar (arruinar)” nuestra caminata cristiana. No podemos bajo ningún punto de vista, fallar en estos factores.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

miércoles, 2 de octubre de 2019

¡En el mundo!



“En el mundo tendréis aflicción” les dijo Cristo a sus discípulos, y, a nosotros por medio de ellos (Juan 16:33). Por ello, cuando oró por ellos, y por nosotros a través de ellos, también dijo: “Padre, guárdalos del mundo, porque están en el mundo pero NO son del mundo” (versos 11 y 16). Para poder ser “guardados” tenemos que “alejarnos” del mundo. Un líder que no aleja a su congregación del mundo, sino más bien la involucra en el mundo (con música inadecuada, mercantilismo, entretenimiento, métodos del mundo para atraer más gente a la iglesias, etc.) en lugar de buscar la “santidad”, está llevando a sus ovejas a las aflicciones que Cristo quiso evitarnos.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

martes, 1 de octubre de 2019

Y el mundo los aborreció.




“Yo les he dado tu palabra” (Cristo) y el mundo los aborreció, porque no son del mundo. Dicen las escrituras que “toda” palabra dicha por Cristo se cumplirá (Mateo 5:18). Así, pues, también el hecho de que los creyentes seremos aborrecidos en algún momento ha de cumplirse. Pero, lejos de desanimarnos, eso debe llenarnos de alegría, pues Cristo también dijo: “Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos” (Mateo 5:10).
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.