viernes, 30 de agosto de 2019

¿A qué vino? (Parte final)



                                     
“A liberar a los cautivos”
(Isaías 61:1).

¿Entonces, en dónde me reúno? ¿Qué fue lo que Cristo instituyó? ¡En casas familiares, en aposentos privados, en los montes si fuere necesario!  Preguntamos: ¿En dónde se reunía Abraham con Dios? ¡Hacía altares en cualquier campo o monte! (Génesis 8:20; 12:8); ¿En dónde se reunía Moisés con Dios? ¡Fue en los montes! (Exodo 19:3).¿No fue Dios mismo quien le dijo a Moisés que lo ADORARAN EN UN MONTE? (Exodo 3:12). Las grandes manifestaciones del Cristo, ya vimos que fueron en casas, aposentos privados y montes, NINGUNA en el templo o sinagogas ¿No fue acaso el apóstol Pablo lleno del Espíritu Santo quien dijo: “Dios NO habita en templos hechos con manos humanas, ni es honrado por manos de hombres? (Hechos 17:24-25). ¿Si Dios no cambia, entonces qué impide que una reunión sea visitada por el Espíritu Santo en una casa familiar, en un aposento privado o en un monte sin que tenga que ser MERCANTILIZADO el momento? La escritura nos incita a: “No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca” (Hebreos 10:25), PERO, ¿ya vimos lo que antecede a ésta motivación?: “Pondré mis leyes en vuestros corazones”… (haciendo alusión al Nuevo Pacto, verso 16). Y diciéndonos que “entremos” confiadamente al Lugar Santísimo (verso 19) pues Cristo para eso murió. Y, qué fue escrito del Nuevo Pacto inicialmente: “Y NO enseñará más NINGUNO a su prójimo, ni NINGUNO a su hermano, diciendo: Conoce a Jehová; porque todos me CONOCERÁN, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande” (Jeremías 31:34). Pregunta obligada: ¿Para qué necesitamos ir a un centro mercantilista entonces?  ¿Ya entendimos a qué se reunía la Iglesia primitiva (en casas, aposentos y montes), la que dejó Cristo en Hechos 2:42? (NO a juntar dinero, manipular personalidades, sojuzgar gentes, ni mucho menos a mantener vividores). (Juan el amado escribió 1a. Juan 2:27). 

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.




jueves, 29 de agosto de 2019

¿A qué vino? (Parte cuatro)



                                     
“A liberar a los cautivos”
(Isaías 61:1).

Cristo dice: “Me es necesario… pasar por Samaria”. ¿Por qué? Porque había de dejarnos una lección y muy grande. Veamos lo que le dice a la mujer samaritana: “Mujer, CREEME, la hora viene cuando NI en éste monte NI en Jerusalén ADORAREIS al Padre… Los VERDADEROS adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad” (Juan 4:21 y 23). Preguntamos: ¿A qué hora mencionó el Cristo que al Padre se le adora en un fastuoso templo y con zarabandas y mariachis? ¿Cuándo insinuó el Cristo que la adoración y la alabanza al Padre era un tiempo de relajo, bulla y gritos, que, LEJOS de atraer a más personas a su altar las hace emitir críticas, burlas y las hace alejarse cada día más? Ya nos dimos cuenta que las “grandes manifestaciones” del Cristo NO fueron NI en el Templo NI en alguna de las sinagogas: “La Nueva Constitución”… en un monte (Mateo 5:1); “La Transfiguración”… en un monte (Mateo 17:1); “Su Testamento o mejor legado”… en un aposento privado (Juan 13 al 17); “Su Oración más profunda e importante”… en un huerto (Mateo 26:36); “Su Manifestación luego de resucitar”… en un aposento privado (Juan 20:19); “Su Ascensión al cielo”… en un monte (Hechos 1:12). Preguntas obligadas: ¿De quienes dice la escritura que se ESCONDÍAN POR TEMOR LOS DISCÍPULOS? Respuesta: De los líderes judíos. ¿Cuántos LIDERES vemos en al menos “UNO” de éstos eventos especiales? Respuesta: ¡NINGUNO!. ¿No será acaso que A ESO se refiere la escritura cuando nos dice que el Cristo vino: A DAR LIBERTAD A LOS CAUTIVOS, y, a SACAR DE LA CARCEL A LOS PRESOS?. ¡Que si donde estamos es un centro mercantilista, más que una casa de oración… salgamos de allí!  Selah.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



miércoles, 28 de agosto de 2019

¿A qué vino? (Parte tres)



                                     
“A liberar a los cautivos”
(Isaías 61:1).

¿Si Cristo el Salvador vino a salvar a quienes NO tenían la verdad, por qué razón no vino primero a los romanos, o, a los pueblos del MUNDO sino a quienes se suponía la tenían y la predicaban? ¿No fue acaso HASTA que su pueblo RECHAZÓ la verdad que él traía, que entonces dijo: “tengo otras ovejas en otro redil a las cuales también tengo que ir a traer? (Juan 10:16). Hagámonos algunas preguntas “muy” importantes ¿Quién SALVA a quien YA es salvo? ¿Por qué Cristo el Salvador trajo toda la intención de SALVAR a su pueblo, si ya era SALVO? ¿Por qué Cristo el Salvador INCITA a que NO se siga a los líderes, si se suponía que éstos estaban en armonía con los cielos? (Mateo 23:13,14,15,16,23,25,27y29). ¿Por qué, insistimos, Cristo SACÓ a TODOS sus seguidores de las sinagogas para llevarlos a reunir en casas familiares, aposentos privados  y montes? Respuesta: En tiempos de Cristo, los llamados centros espirituales estaban MERCANTILIZADOS por no decir PROSTITUIDOS como lo dijo el profeta (Ezequiel 16:8,26,32-38, y vea nuevamente con detenimiento Mateo 23:14 y 31,33 y por qué los condena en verso 35). Preguntamos, ¿El día de hoy, cuántas de las congregaciones que ASEGURAN estar LLENAS DEL ESPÍRITU SANTO DE DIOS, serían dignas que el Cristo pisara sus altares?  ¿No será acaso… Que eso es lo que la escritura nos está mostrando y advirtiendo cuando dice que: “Cristo vino… a dar buenas nuevas a los ABATIDOS; liberar a los CAUTIVOS, y, a dar LIBERTAD a los encarcelados, que nos reunamos otra vez en casas familiares, en aposentos privados y en montes y no en esos centros mercantilistas?. Meditemos. Continuará.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



martes, 27 de agosto de 2019

¿A qué vino? (Parte dos)



                                     
“A liberar a los cautivos”
(Isaías 61:1).

¿A quiénes y de qué vino Cristo a SALVAR? ¿Si allí en la sinagoga los israelitas, los judíos, los hebreos “veían” la verdad, por qué los llamó “ciegos”? ¿Si allí dentro de la sinagoga eran “sanos”, por qué los llamó “quebrantados”?  ¿Si allí eran libres, por qué les llama “cautivos”? ¿Si ellos eran lo “suyo o los suyos”, por qué los “líderes” lo rechazaron e incitaron al pueblo a su rechazo?  Y, por último: ¿Si en la sinagoga tenían la “sana doctrina”, por qué él trae una nueva?  Repetimos: A “TODOS” sus seguidores, Cristo los “sacó” de las sinagogas, los reunió en “casas, aposentos y otros lugares” (Hechos 2:46-47). ¿Por qué en la era de los apóstoles y discípulos ya no se menciona el pueblo de Dios dentro de las sinagogas sino en casas particulares, o, más aún, por qué en lugar de ser “apoyados” por los que se supone eran el “liderazgo de Dios”, más bien los vemos siendo “perseguidos hasta la muerte” precisamente por esas gentes? (Romanos 16:16; 1ª. Corintios 16:19 y Hechos 24 completo). ¿Por qué Pablo vivió, ministró y guió espiritualmente lleno del Espíritu Santo “en y desde” una casa particular alquilada y no en el Templo o en una sinagoga? (Hechos 28:30). Pregunta obligada: ¿Si es el Espíritu Santo quien guía hoy en día a TODOS los líderes (como ellos aseguran serlo), por qué cada uno “impone” sus propias leyes y dice “mi” congregación. Y, en ocasiones esas leyes son diametralmente opuestas a las que impone otro en “su” congregación, quien también dice estar lleno del mismo Espíritu Santo?  ¡No será por eso, porque es “su” congregación y no la del Señor!.  Continuaremos.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.





lunes, 26 de agosto de 2019

¿A qué vino? (Parte uno)




“A liberar a los cautivos”
(Isaías 61:1).

Nos hemos preguntado alguna vez ¿A qué vino el Cristo? ¿Por qué le llamó Dios Padre: El Salvador? ¿De qué vino a salvar? ¿A quienes vino a salvar? Iniciemos por el principio: 1- En la era del Antiguo Testamento, en los albores de la humanidad, leemos en Génesis 12:1-5 que: “Solamente el pueblo elegido por Dios era SALVO, o sea Israel, los Judíos, los Hebreos”. Los romanos y todos los pueblos de cualquier parte del mundo estaban CONDENADOS por el pecado. 2- Isaías 61:1 nos dice: “me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel”, en una CLARA referencia al Cristo Redentor . 3- Y, ¿A quiénes vino? ¿A quienes fue enviado?  ¡A lo suyo vino! (Juan 1:11) ¿Quién o quiénes eran lo suyo?  ¡El pueblo Israelita, los judíos, los hebreos, los escogidos!  La prueba es que a ¿Cuál fue el primer lugar al que llegó Cristo el Salvador a predicar o salvar?  ¡Increíble!  A la sinagoga de los israelitas, de los judíos, de los hebreos. Y qué causó entre los “amantes” de la sinagoga y el legalismo: ¡IRA!, “Tanto así, que no sólo lo echaron de la sinagoga, sino también de la ciudad” (Lucas 4:21). Preguntamos: ¿Si dentro de la sinagoga eran “SALVOS”, ¿Por qué Cristo a TODOS sus seguidores los SACÓ de TODAS las sinagogas para SALVARLOS, llevándolos a reunir en casas, en lugar de MODIFICAR o fundar una NUEVA sinagoga? Continuaremos.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.





viernes, 23 de agosto de 2019

Las emociones.




“Él conoce mis inquietudes”
(Salmo 139:23).

La Psicología moderna ha descubierto que los “sentimientos” nos pueden enriquecer. Veamos, nos narra la historia bíblica que David y Jonatán el hijo de Saúl, tuvieron una amistad fraternal tremendo (1ª. Samuel 20:17), tanto así que cuando murió Jonatán el luto de David se hizo evidente (2ª. Samuel 1:11-12). Pues bien, años después de la muerte de Saúl, David pregunta si no existe algún pariente cercano a él, para con quien David pudiera demostrar misericordia. La respuesta es clara: ¡Si!, hay un nieto. Cuando David lo hace traer delante de sí, y más cuando se entera que es hijo de su estimado amigo Jonatán, inmediatamente David muestra sus “sentimientos”, los cuales enriquecen a Mefiboset en gran manera (como dijimos que descubrió la Psicología moderna), hasta llegar el extremo que le fue acreditado un séquito de siervos a su servicio. Sí, las emociones enriquecen, no solamente a quien recibe sino también a quien da. Si analizamos a nuestro alrededor, veremos que las personas más felices frente nuestro, son aquellas que NO piensan en sí mismas y para sí mismas, sino las que piensan y actúan siempre en función de agradar y servir a los demás (hermanos o no en la fe). El Señor nos de la gracia, y algún día, lleguemos a ser personas de ese tipo.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


jueves, 22 de agosto de 2019

El esfuerzo.




“Según lo que merezcan sus obras”
(Romanos 2:6).

Todo creyente sabe que entre los atributos de Dios están el ser Omnipresente (que está en todo lugar); Omnisciente (que todo lo conoce); Omnipotente (que todo lo puede); Eterno (que no tuvo principio ni tendrá fin); Inmutable (que no cambia); etc. Pero entre los atributos de Dios también está el ser Justo (que da a cada quien lo que se merece), veamos Romanos 2:6 lo que dice: “Pagará a cada uno según lo que merezcan sus obras”. En lo humano, para saber el costo real de las cosas, no se trata de abrir las páginas de un diario el día de ofertas y ver cuánto piden por ese algo. Se trata de cuántas horas de vida nos llevó juntar el dinero que ese algo cuesta. No compramos nada con dinero, lo compramos con tiempo de vida (palabras sabias de Pepe Mujica (Ex-presidente de Uruguay). Por lo tanto, si uno trabajó mucho y tiene para comprar una casa de lujo, es porque tiene mucho tiempo de vida invertido, y no sería “justo” que por menos tiempo de vida invertido en trabajo, otro recibiera una casa similar. Según nuestro tiempo de vida invertido en trabajo, así es la remuneración que tenemos, no sería “justo” lo contrario. Así pues, no es justo que alguien solamente estire la mano y quiera recibir lo que “tanto tiempo de vida” le ha costado a otro. Todo está en función de lo que merecemos dice el Señor (Romanos 2:6). Pensar y creer lo contrario es insensato… y hasta ingrato.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.




miércoles, 21 de agosto de 2019

¿Por bañarse o por obedecer?




“Ve, y lávate siete veces en el Jordán”
(2ª. Samuel 5:10).

Naamán, era un General del ejército Sirio, por lo tanto era una persona que estaba educada y entrenada para recibir y dar órdenes. Pero, como soldado de alto rango, ya tenía la costumbre de dar, más que de obedecer órdenes. Lastimosamente para él, con todo y su rango, y todo el bienestar social que ese rango le confería, Naamán tenía un padecimiento que no sólo le era molesto sino vergonzoso, pues era leproso en un tiempo en el cuál, no sólo era visto como una consecuencia del pecado sino también era una enfermedad incurable. Pero, una criada le habla de un profeta sanador, Eliseo, al cuál podía visitar. Luego de hacer el viaje para verle, Eliseo ni siquiera lo recibe sino tan sólo lo envía a lavarse siete veces en el río Jordán (2ª. Samuel 5:10). Naamán entonces se molesta, pero su empleado lo hace razonar por lo que es sanado. Preguntamos: ¿Por qué fue sanado Naamán, por el hecho de lavarse o por el hecho de obedecer?  Dios dijo en 1ª. Samuel 15:22: “OBEDIENCIA quiero y no sacrificios”. La obediencia fue la que sanó a Naamán. Pues Dios no desea sacrificios ni mucho menos autoflagelación en ningún momento, lo que Dios quiere es que le obedezcamos en todo y en todo momento.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.





martes, 20 de agosto de 2019

El Valle de lágrimas.




“Atravesando el valle de lágrimas”
(Salmo 84:6).

Toda la escritura y toda vida consagrada a Dios en ella mencionada lo que vivió, lo que la llevó, y la llevará a la presencia de Dios es la “doctrina de la cruz”. El camino difícil pero abnegado; enfrentar las penas, no huir de ellas; pasar la tormenta, no esquivarla; o, peor aún, estarla viviendo y no ser capaces de reconocerla. Cristo en su mensaje de despedida a los discípulos (Juan capítulos 13 al 17) dice textualmente en oración: “Padre, no ruego que los quites de éste mundo, sino que los guardes del mal; no son del mundo pero están en éste mundo” (Juan 17:15-16). Este salmo 84, nos explica muy claramente, que quienes pongamos nuestra confianza en Dios “seguiremos” en éste mundo, aunque ya no seamos parte de él. Pero, que las penas, las tribulaciones, los problemas, las angustias… estarán allí… Por ello es que llama a la vida: “El valle de lágrimas” (Salmo 84:6). Noé, pasó el Diluvio (Génesis 7:6); Abraham, pasó hambre (Génesis 12:10); David, enterró a su hijo (2ª. Samuel 12:18); José, María y Jesús, sufrieron persecución (Juan 2:16); Pedro, sufrió la cárcel (Hechos 12:4); Jacobo el hermano de Juan, fue asesinado por Herodes (Hechos 12:2). Preguntamos: ¿Si el camino de TODOS los creyentes ha sido un Valle de lágrimas, quienes somos nosotros para que el nuestro sea uno de paz, poder y prosperidad… sólo porque líderes “insensatos” nos quieren vender la idea: “que somos hijos del Rey, y que, por lo tanto, nada nos afectará?

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



lunes, 19 de agosto de 2019

Pero también quien la olvida.




“Para cortar de la tierra su memoria”
(Salmo 34:16).

“Quien no conoce su historia está condenado a repetirla”, palabras que muchos repetimos pero que pocos saben a quién atribuírselas (Napoleón Bonaparte en tiempos de la Revolución Francesa). Quisiéramos modificar un poco esa famosa frase y decir: “Quien OLVIDA su historia, está condenada a repetirla”. ¿Por qué? Pues veamos un ejemplo: Hoy 06/08/2019 (día en que escribo esto para el archivo de mensajes) hace exactamente 74 años (06/08/1945) la prensa mundial carecía de espacio, páginas y redactores para emitir la noticia del día: “La bomba Little boy, transportada por el bombardero norteamericano B-52, llamado por su piloto Enola Gay en honor a su madre, dejó caer toda su fuerza destructiva sobre la ciudad de Hiroshima en Japón, aniquilando al menos a ciento veinte mil personas, y, haciendo desaparecer la ciudad del mapa”. ¡Hasta ese día, la noticia más triste y lamentable de la historia!. Hoy, repetimos 74 años más tarde, revisamos cinco o seis diarios importantes a nivel mundial y NINGUNO hizo memoria de tan lamentable suceso ¿Por qué?... simplemente porque lo OLVIDAMOS. Y, paralela e irónicamente a eso, el mundo se convulsiona entre guerras y rumores de guerras. Al punto que el temor de muchos pueblos, especialmente del pueblo creyente, sentimos que el final de la vida o sistema humano actual está por llegar. No conocer la historia es peligroso, pero desde nuestro punto de vista, OLVIDARLA, quizás es peor. Tengamos nuestras almas a bien con Dios, es todo lo que podemos hacer para que nuestra memoria NO sea cortada (Salmo 34:16).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



jueves, 15 de agosto de 2019

Callar para triunfar. (Parte final)


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“Las guardaba, meditándolas”
(Lucas 2:19).

Siguiendo con el ejemplo de María, callando o guardando silencio acerca de un tema tan importante como lo era el ministerio del Cristo como Salvador, podemos aprender también para nosotros lo siguiente: ¡Cuán importante es NO divulgar (a no ser con una persona sumamente confiable) nuestros problemas, dificultades, sufrimientos, penas, angustias, temores, o sin sabores! ¿Cuál es el problema de no callar ni siquiera nuestros problemas, o comentarlos con la persona menos indicada? Que tarde o temprano caemos en el chisme o lo provocamos (Proverbios 20:19). Otra consecuencia de divulgar nuestros secretos está en el hecho de que generalmente pueden llegar a los oídos equivocados, como sucedió con los magos cuando le contaron a Herodes acerca del niño (Lucas 2:2-3). ¿Qué efecto causó en Herodes el haber escuchado el secreto? Que luego dispuso perseguir al niño, al extremo que ante la incapacidad de no encontrarlo, otros, en éste caso, niños inocentes, sufrieron daño por ese motivo (Lucas 2:16). Al divulgar nuestros secretos (especialmente hoy con las redes sociales), podemos llegar a hacer mucho daño tanto a nuestros hijos, a otros seres queridos, o aún, a nosotros mismos. Guardemos en silencio nuestros secretos y meditémoslos con el corazón expuesto a Dios. ¡Funciona!.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



miércoles, 14 de agosto de 2019

Callar para triunfar. (Parte uno).




“Las guardaba, meditándolas”
(Lucas 2:19).

Un grupo de pastores está en los pastizales cuidando sus ovejas, y, repentinamente se les presentan un ángel, que les dice: “Os traigo buenas de gran gozo, os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor” (Lucas 2:11). Les explica también que vayan a verlo y que una señal está para comprobárselos: “El niño estará en un pesebre envuelto en pañales” (verso 12). Los pastores van y ¿Qué es lo que encuentran?  ¡A un bebé en un pesebre y envuelto en pañales!, y luego de dicen a los padres lo que recibieron del ángel. Pero María, la madre del niño nos dice la escritura que: “Guardó todas esas cosas, y las meditaba en su corazón” (verso 19). Algunas lecciones que nos deja éste pasaje: 1- Humildad y sencillez, lo que se prueba con el hecho de que el ángel no le habló a ninguna autoridad, líder, ni persona pudiente… sino a pastores (verso 8). 2- Cuando algo viene de Dios, no solamente se nos da el detalle sino también una prueba  o señal, la cual se cumple al ciento por ciento para que tengamos la certeza que la palabra vino del cielo (verso 12). 3-  Cuando se recibe algo importante de parte del Señor, no se debe divulgar inmediatamente, sino lo debemos guardar por un tiempo y meditarlo a solas con el corazón expuesto a él (verso 19). Este último punto nos garantizará un excelente resultado cuando demos a conocer el secreto.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.




martes, 13 de agosto de 2019

El rédito o galardón.


   

 “Tendrá recompensa de justo”
(Mateo 10:41).

“Y todo lo que hagáis, hacerlo de corazón, como para el Señor y no como para los hombres; sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís” (Colosenses 3:23). Dios ha prometido la “recompensa” (premio, galardón o regalo) a aquellos que vean en el prójimo al mismo Cristo, y que así le sirvan (Mateo 25:40). ¿Qué clase de recompensa o premio ofrece? Pues en ese mismo verso lo dice: “La” herencia. Fijemos bien la vista en que NO dice “una” recompensa que indicaría “un” premio, “un” galardón o “un” regalo y ya, sino que dice “la” recompensa, “la” herencia. Herencia es lo que una persona deja a otra por amor, por cariño, por gratitud a los servicios prestados, a las atenciones dadas sin ninguna intención oculta ni interesada. Y, ¿cuál es “la” herencia de Dios a través de Cristo? Que “seremos llamados sus hijos” (Romanos 8:17) al igual que Cristo, y por lo tanto heredaremos SU reino y estaremos en donde él está (1ª. Pedro 3:22). Por lo tanto, NO importa si quien recibe un favor, una provisión, una atención o un servicio de nosotros lo agradece o no lo agradece, lo aprecia o no lo aprecia, si piensa que debíamos darle más, o, si cree que se merecía más, etc. Sepamos que nuestro galardón o premio NO vendrá del reconocimiento de los hombres… sino es “la” herencia eterna de Dios.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.







viernes, 9 de agosto de 2019

Dominio propio.




“Dios nos ha dado, dominio propio”.
(2ª. Timoteo 1:7).

Según los últimos estudios de la ciencia, el ser humano tiene dos mentes: La emocional y la racional. Ambas se compaginan constantemente en condiciones normales, pero hay un factor que las puede llegar a alterar brusca y repentinamente: “La pasión” (La inteligencia emocional, de Daniel Golman). Sí, la pasión, es el sentimiento que puede llegar a alterar, y peor aún, dominar la voluntad y la razón, lo que puede llegar a ser hasta peligroso. Salomón, uno de los hombres más sabios que ha existido, nos enseña que debemos seguir la sabiduría en todo momento (Proverbios 16:16). Y no es cuestión de buscarla sino de aplicarla, pues dice la escritura que Dios ya nos la dio a quienes creemos en él y le seguimos (poder, amor y dominio propio; 2ª. Timoteo 1:7). Pero, repetimos, entre el equilibrio de la mente racional y la emocional, si lo permitimos y se entromete la pasión, es cuando somos dominados e inclinados a realizar actos que muchas veces no solamente hacen que nos arrepintamos, sino que nos traen muchas y duras consecuencias. A ese control, la biblia le llama: Dominio propio. ¡Dichosos quienes lo posean!

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.




jueves, 8 de agosto de 2019

Está bien ayudar.




“Según lo que esté en su corazón”
(2ª. Corintios 9:7).

Para nosotros los latinoamericano,  tanto norteamericanos como europeos son demasiado fríos e indiferentes hacia los hijos. Ellos son muy “pragmáticos” (prácticos) en cuanto a relaciones se refiere, un niño, según ellos, necesita de sus padres hasta la mayoría de edad, luego, ese joven debe velar por su propia existencia y punto. Nosotros (los latinos) somos padres-gallinas, queremos tener a los hijos a la vista, queremos controlarlos, queremos decidir por ellos, sentimos que NUNCA están preparados para la vida. Cristo le dijo a Pedro: “ven”, y Pedro caminó sobre el agua, pero, cuando Pedro inició a hundirse, Cristo no se tiró como loco al agua como lo haríamos nosotros, simplemente extendió su mano y Pedro se salvó (Mateo 14:30). Lázaro ya hedía de muerto, pero Cristo no fue ni escandaloso ni dramático, como lo seríamos nosotros, simplemente le dijo: ¡Ven fuera!  Y Lázaro caminó sólo (Juan 11:43). Qué lección necesitamos aprender aquí, simplemente que a los hijos debemos apoyarlos, incentivarlos, extenderles la mano para que salgan adelante, aconsejarlos y guiarlos pero NUNCA hacer por ellos lo que ellos pueden y deben hacer por sí mismos. Si ellos lo aprovechan, gloria a Dios; pero si no, al menos nosotros hicimos lo que nos correspondía.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.





miércoles, 7 de agosto de 2019

¿Cuál es el resultado de olvidarse de Dios?




“Vendrán sobre ti, todas éstas maldiciones”
(Deuteronomio 28:15).

La humanidad entera estamos en un deterioro que espanta, las sociedades de todo el mundo estamos llegando a niveles de irrespeto, corrupción y negligencias que quienes luchamos por no participar de ellas, estamos viviendo sofocados por la mentira, el engaño, el abuso, la prepotencia, la falsa justificación (nunca nada es culpa de nosotros).  El egoísmo y la degradación espiritual son dos de las causas que lo están provocando. ¿Cuál fue el problema y cuál la solución? El problema es tan antiguo como la solución: Dios dijo: “Si NO escucháis y obedecéis hoy mi vos… entonces éstas maldiciones os seguirán” (Deuteronomio 28:15). Pero, también explicó que: “Si la escucháis… éstas bendiciones os seguirán” (Deuteronomio 28:1). El problema: NO oír a Dios, olvidarse de él, vivir confiando en nuestras propias fuerzas y decisiones, vivir creyendo que somos capaces nosotros solos. La solución: Despojarnos del yo, del orgullo, de la sobreestima en nuestras capacidades, y, poner toda nuestra fe, nuestra confianza, nuestros planes en manos de Dios. Cualquier plan en nuestras manos tendrá un destino incierto, pero, cualquier plan en las manos de Dios siempre tendrá un final feliz (Jeremías 29:11)… siempre, aunque la espera sea larga. Damos fe.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.




martes, 6 de agosto de 2019

¿De qué estamos contagiando a los nuestros?




“Haced lo que ellos dicen, pero no lo que hacen”
(Mateo 23:3).

El día era tan caluroso, que muchos subían al autobús de mal humor. Pero, en el sillón del chofer iba un moreno muy alegre y amable, que a cada persona que subía le decía: ¡Hola, cómo le va, pase usted!  Y tan sólo con esa expresión, hacía que el ánimo de las personas cambiara. Narró, alguien que subió de pasajero, que las personas bajaban del autobús cambiadas de escuchar la buena voluntad del chofer para con todos, sin excepción alguna… “los había contagiado de su entusiasmo y empatía” Preguntamos: ¿De qué estamos contagiando a propios y extraños con nuestras actitudes y forma de vida cada día? Cristo, en su lucha por aliviar las cargas del pueblo judío de la negligencia y abusos del liderazgo, les dice en Mateo 23:3: “Haced TODO lo que ellos dicen, pero no hagáis NADA de lo que ellos hacen”. Repetimos: ¿Qué les estamos enseñando o mostrando nosotros a las personas que nos rodean? ¿Si Cristo viniera hoy día a la tierra, y nos encontráramos con él, qué le diría a los demás acerca de nuestra actitud, de nuestro diario vivir?  Hagan TODO lo que él dice, pero NADA de lo que hace; o tendríamos la bendición de que dijera: “Vayan, y síganlo, porque él o ella es una persona con un cántaro de agua” (Lucas 22:10).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.




lunes, 5 de agosto de 2019

Tarde o temprano.




“La obra de cada uno se manifestará”
(1ª. Corintios 3:13).

No hay ser humano tan malo que no pueda hacer algo bueno, y por el contrario, no hay un ser humano tan bueno que no puede hacer algo malo. Pero, la escritura nos enseña que tarde o temprano, la “verdadera razón” de lo que hacemos será “expuesta” (verso de arriba). Podemos engañar a las personas haciéndonos pasar por una buena, amable, dadivosa, o complaciente persona, pero, llegará el momento en el cuál la razón central de lo que hacemos saldrá a luz. El apóstol nos lo explica en éste mismo contexto inmediato: “El fuego de la prueba, nos lo hará saber” (verso 13 final). ¿Qué significa ese fuego? El fuego simboliza en la escritura censura pero también prueba (Isaías 30:27 y Ezequiel 39:6), así qué, en nuestros momentos críticos las personas sabrán si nos estamos haciendo pasar por buenas, amables, dadivosas o complacientes por empatía o por motivos ocultos (Filipenses 2:3).  El apóstol nos dice que todas esas obras si son con motivos “sanos” se conservarán, de lo contrario serán consumidas por el fuego, y, aunque recalca que la persona “sí” será salva, también recalca que quedará con las manos vacías delante de Dios (verso 15).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

viernes, 2 de agosto de 2019

Ni por contienda ni por vanagloria.




“Antes bien con humildad”
(Filepenses 2:3).

¿A quién no le gusta que le reconozcan sus virtudes o sus acciones? ¡Pero también qué molesto es que alguien quiera siempre los primeros lugares, y crea que TIENE que ser honrado con lo mejor! Pablo y Timoteo, enseñando a los creyentes de Filipos, les instruyen acerca de que todo lo que se haga se haga por y con amor, no con intereses ocultos, nada por vanagloria personal o por contender con otros (Filipenses 2:3). Es sumamente dañino cuando alguien en el liderazgo se vuelve prepotente, ambicioso, o descarado. Los apóstoles de Cristo y sus discípulos no fueron así. Es más, en éste contexto de Filipenses, Pablo y Timoteo nos exhortan a que todo lo que hagamos sea para el bien del prójimo sin provecho alguno para nosotros (verso 2:4). Ahora bien, si nosotros lo sacamos, por pequeño que sea, nos enseñan que “ya tuvimos nuestra recompensa” (el reconocimiento, la paga, la honra humana, pero que perdemos la recompensa de Dios) (Filipenses 2:5). Ese, sentir de Pablo y Timoteo fue el mismo sentir del Cristo (Mateo 6:2). Que se necesita publicidad, promoción, etc, para el Ministerio, verdadero, pero de eso, a la exaltación extrema e innecesaria del hombre, o también, interponer intereses personales… hay mucho trecho. No prediquemos la palabra de Dios ni por contienda ni por vanagloria humana, hagámoslo por amor a todo lo que él es para nosotros.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



jueves, 1 de agosto de 2019

El celo de Dios.




“El celo por tu casa me consume”
(Salmo 69:9).

El Salmo 69 es una profecía bastante descriptiva acerca del Mesías y de quienes realmente le quieren seguir con la doctrina verdadera (de la cruz) (verso 21). Veamos el camino: 1- Abismos de aguas (falsas doctrinas) tratarán de inundar su ser (verso 1-2); 2- Por defender la verdadera doctrina se multiplican los enemigos (verso 4); 3) Llegan a ser los extraños en la casa (la congregacion) su Padre (verso 8); 4- Han tenido que pagado un precio alto por alcanzar la luz, y encima, se les ha contado por afrenta (ofensa o insulto a lo que ellos creen su dignidad) (verso 10); 5- Han esperado ser escuchados pero no encontraron consoladores sino solamente detractores (verso 20). Pero, lamentablemente, las consecuencias vienen no para ellos sino para sus detractores, pues dice: 1- Su convite (su música, su mercantilismo) ha venido a ser para ellos un lazo (engaño) (verso 22); 2- Sus ojos (espirituales) se han oscurecidos (por una doctrina que NO funciona) (verso 23); 3- El temor (sobre el futuro) es continuo en ellos (no sólo no duermen por el qué será mañana, sino no logran entender por qué aún los impíos tienen lo que ellos suponen es de/para ellos) (verso 25); 4- U, finalmente, sus palacios (congregaciones) serán asoladas (cuando las ovejas vean que NO funciona su mala doctrina) (verso 24); 5- A quienes Dios  ha metido en la prueba para darles luz, ellos les persiguen (los expulsan de las congregaciones) (verso 26). Oremos al Señor porque nos dé un verdadero celo por su casa.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.