martes, 4 de diciembre de 2018

¿Qué evangelio estamos recibiendo? (Parte uno).

"Y te trajo para afligirte, para probarte, para conocerte"
(Deuteronomio 8:2).

El pueblo antiguo de Dios, el pueblo de Israel, fue sacado de Egipto (una figura del mundo), para ser llevado a la Tierra Prometida (Canaán); pero, ANTES dice la escritura que pasó cuarenta años en el desierto (penas, angustias, tribulaciones). El libro de Corintios nos enseña que TODO lo que aconteció a ese pueblo, es una figura o una analogía de lo que los creyentes hemos de vivir y experimentar, en otras palabras, fueron escritas como enseñanza para nosotros (1a. Corintios 10:11). Ahora bien, en la actualidad la mayoría de líderes enseñan esto como una "historia", pero son muy pocos los que lo enseñan como algo que "tenemos" que experimentar los creyentes. Nos explicamos, el evangelio de paz, poder y prosperidad (ese de las declaraciones y exigencias egoístas) nos enseña que media vez aceptemos a Cristo en nuestro corazón, ya no vamos a tener más problemas, enfermedades, limitaciones, etc. Pero, como ese es un evangelio falso, ya en la práctica NO funciona, y es allí, en donde muchos dejan de creer no sólo en la Iglesia sino también en Dios (la fe se quiebra). El verdadero evangelio, el de la cruz, nos enseña que si no pasamos el desierto (tomados de la mano de Dios, esto es, sin que la fe se quiebre), no veremos la tierra prometida (Nueva Jerusalén según Apocalipsis 21:1).

Nota: En el desierto es en donde tenemos intimidad con Dios; en la bonanza es muy fácil que nos olvidamos de él.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

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