“En el mundo tendréis
aflicción!
(Juan 16:33).
Cristo está por ser tomado
prisionero, está compartiendo sus últimas horas sobre la tierra en compañía de
sus amados discípulos, y por lo tanto, sabe que no se volverán a ver, así que
decide resumirles la doctrina que les ha enseñado durante los últimos tiempos y
lo hace confirmando y profetizándoles. Confirmando que: “La hora ha venido ya”;
y profetizándoles: “Seréis esparcidos y luego os vendrá mucha aflicción”, todo
lo cual efectivamente sucedió. Entonces cabe preguntar: ¿Quién y con qué
autoridad alguien osa predicar un mensaje de paz y prosperidad, cuando el
mensaje fue de dispersión y aflicción?. Cristo no dijo que TODA la caminata
sería de angustia, pero tampoco jamás implicó que lo sería de paz absoluta. Isaías
se refirió al Cristo (y por ende a sus seguidores) como: Varón… experimentado
en dolores y quebrantos (Isaías 53:3). Notemos: Experimentado en ¡dolores y
quebrantos!... no en paz y prosperidad.
Señor: Danos un honesto celo
por tu casa.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario