Existen muchos
momentos en la vida, cuando el ser humano trata de emprender o de retomar
alguna actividad. No pasa mucho tiempo sin que encuentre algún contratiempo, el
ánimo se viene al suelo, el entusiasmo se termina, y, la frustración asoma su
desagradable rostro. ¿Qué estará sucediendo? ¿Por qué me pasan esas cosas a mí?
¿Será que debo seguir o debo detenerme? Esas, y otras preguntas más profundas
para el momento nos pasan por la mente. El punto que hemos determinar es: ¿Será
una notificación o será un vellón? Si es una notificación que el asunto no
procede, el Señor dará más estorbos (Números 22:12). Pero si es un vellón,
entonces nos hará saber por medio de algo (hechos) o de alguien (palabras o
consejos) que sigamos adelante, que tan sólo es una batalla como parte de la
guerra (Josué 1:9). ¡Meditemos!.
Señor: Danos un
honesto celo por tu casa.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario