“Mujer, no sabes lo
que pides” (Mateo 20:22). Una mujer, la esposa de Zebedeo, madre de Jacobo y
Juan (Mateo 10:2), se le acerca al Cristo y le hace una petición: “Señor,
cuando vengas en gloria, “ordena” que uno de mis hijos esté a tu lado derecho y
el otro a tu izquierda. La respuesta del Señor es contundente: ¡Mujer, NO sabes
lo que pides! Si vemos Mateo 25:33 entenderemos la respuesta (estaba condenando
a uno de sus hijos al fuego eterno). Pero el punto es, que cuando pedimos por
nuestros deleites (no así por nuestras necesidades, ver Santiago 4:3), no
sabemos lo que le pedimos a Dios, y por ello, no recibimos respuesta…no así,
aunque tarde en llegar, cuando pedimos por nuestras necesidades, aunque todo,
no es más que por su pura misericordia.
Señor: Danos un
honesto celo por tu casa.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario