"Enviaré maldición sobre vosotros".
(Malaquías 2:2).
Muchos hemos sido o somos de los que creen que porque somos o nos decimos "creyentes" la vida nos tiene que sonreír y dar lo mejor, y por lo tanto, no tendríamos por qué pasar angustias, sin sabores, ni limitaciones. Eso se debe a las malas enseñanzas que nos han dado al entrar a los caminos de Dios, y, a que, nosotros no hemos entrado como "ovejas" que siguen a su Señor, sino más bien como "borregos" que siguen a un hombre (Juan 10:9). Una oveja, no se conforma con lo que le "dicen" sino que busca, lee, estudia y pide una revelación personal a Dios de qué es lo que quiere para su vida (Juan 5:39). Es totalmente inaceptable, que habiéndonos dicho Cristo, que busquemos al Espíritu Santo para que nos enseñe, nos dejemos llevar cómodamente "sólo" por lo que otro nos dice que tenemos qué hacer (Juan 14:26). Una analogía en forma de pregunta: ¿Pone usted, obligadamente a TODOS sus hijos a estudiar la misma carrera o la misma profesión, o, les permite la diversidad cultural? Maldito el hombre que confía en el hombre (Jeremías 17:5).
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario