"Y pusieron su corazón como diamantes"
(Zacarías 7;12).
Dios envía palabra de arrepentimiento a SU pueblo por medio de un Atalaya (profeta Zacarías), especialmente a los sacerdotes, pero ellos, menosprecian al mismo, y por lo tanto, no lo escuchan (Zacarías 7:1 y 3). Entonces Dios les recuerda a todos el egoísmo y la hipocresía bajo la cual están viviendo, pues defienden los argumentos a su conveniencia (Zacarías 7:5-6). Pero no logran engañar a Dios, por ello emite una dura sentencia en su contra: "Pusieron su corazón como diamante para no oír la Ley y las palabras de Dios". Por lo tanto, vino gran enojo departe de Jehová de los ejércitos (Zacarías 7;12). Hoy, si nos atrevemos otra vez a desestimar las palabras de Jehová enviada por medio de sus Atalayas (sus profetas), nuevamente su ira vendrá sobre nosotros. En aquél tiempo la tierra quedó desolada y vacía por el castigo (Zacarías 7:14), hoy no será distinto. Pidamos al Señor gracia para no desestimar su Ley y sus palabras.
Nota: Científicamente está comprobado que el diamante es el material conocido más duro, grado 10 (máxima dureza) según la escala de Mohs. Esa es la analogía que Dios hace de nuestro corazón al no escucharlo.
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario