"Profesando ser sabios, se volvieron necios"
(Romanos 1:22).
El corazón humano siempre está en búsqueda de saciar su ego y sus deseos. Pero el corazón nos engaña mucho, acaso el más común de los engaños sea la "justificación" (Proverbios 20:14). La cual utilizamos porque es el mejor camino para decir: "no fue mi culpa". Un ejemplo: Nuestra "impuntualidad", ésta siempre es culpa del tráfico, de nuestra familia, de un accidente, de una llamada de última hora... pero NUNCA es nuestra culpa porque NO aceptamos "que el tiempo nos gobierna a nosotros, y no, nosotros al tiempo". Veamos el rostro real de la impuntualidad. Nosotros llegamos tarde a una conferencia que tenemos que dirigir, en ella hay 300 asistentes, eso implica que hicimos perder 4,500 minutos de gente "productiva", lo que equivale a que nuestra "negligencia" hiciera perder 75 horas (3 días y 3 horas) de trabajo. Desperdiciar esa cantidad de tiempo que también implica desperdicio de dinero... tiene que se necedad. !Saber esto, y no corregirlo tiene que ser pecado" (Santiago 4:17).
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
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