"Haciendo esto, ascuas de fuego amontonas".
(Romanos 12:20).
¿Por qué razón, cuando ayudamos a los que nos hacen o nos desean el mal, amontonamos ascuas de fuego sobre su cabeza? Empecemos por el principio: "Ascuas, son carbones encendidos que no tienen llama pero que sirven para producirla y reavivar el fuego". El fuego implica espiritualmente: castigo. Así: 1- Como les estamos deseando o haciendo el bien directa o indirectamente, y ellos son indiferentes, mal agradecidos o nos desean el mal; la escritura nos enseña en Romanos 12:19-20 que esa es la "venganza" de Jehová hacia ellos, por pagar mal por bien. 2- Nos muestra la escritura que quienes oran por sus enemigos son llamados "hijos", y que hace salir el sol con bendición sobre ellos (quienes oran) (Mateo 5:44-45). 3- Nos enseña la escritura también que la bendición de Jehová no trae tristeza acompañada (Proverbios 10:22), esta es una prueba infalible que estamos haciendo lo correcto y que somos hijos. !No importa el mal que nos hagan, no importa el mal que nos deseen, Dios convertirá en bendición todo en nuestras vidas!... Y será evidente a los ojos de los demás.
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
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