miércoles, 7 de noviembre de 2018

Nosotros alargamos el camino.

"Camino de tres días iremos por el desierto"
(Exodo 8:27).


Dios habla a Moisés que se presente ante Faraón para libra a su pueblo, cuando Moisés lo hace, le explica a Faraón: "Deja ir a mi pueblo camino de tres días por el desierto, para que vaya y adore a nuestro Dios". Todos conocemos la historia, Faraón se niega hasta que caen las diez plagas, pero, al final accede a dejarlos ir. Un camino, repetimos, de tres días. Antes de salir de Egipto, el pueblo de Dios mira diez milagros (diez plagas), y, a pesar de ello, en cuanto se mira en el desierto inicia la murmuración y la inconformidad. ¿Cuál es el resultado de éstas acciones?. Dios declara o decreta (él sí puede hacerlo el hombre no) lo siguiente: "Conforme a los días de vuestra iniquidad (murmuración, inconformidad e idolotría) así estaréis en el desierto conociendo mi castigo (Números 14:34 y Ezequiel 4:6). ¿Quien provocó el castigo? El pueblo. Así es ahora con nosotros. !Dios es bueno y lo es siempre!. Pero somos nosotros los que con nuestra murmuración, inconformidad e idolatría provocamos a Dios a que nos "alargue o prolongue" los tiempos difíciles. "Tres" días que el pueblo convirtió en "cuarenta" años, sabemos que es una analogía... pero, por lo mismo, es una lección, así que no provoquemos a Dios, alargar nuestras noches de insomnio.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario