martes, 6 de noviembre de 2018

Todos pecamos.

"Nos engañamos a nosotros mismos".
(1a. Juan 1:8).

La escritura nos advierte que todos los seres humanos pecamos (Romanos 3:10-12), por lo tanto, si esperamos al hombre perfecto para que nos enseña las escrituras no lo vamos a encontrar nunca, pero, la escritura también nos advierte de cómo es el pecado de cada persona. En el libro de Números en el capítulo 15, Dios le habla a Moisés y le explica que desde SU punto de vista (no el del hombre) solamente hay dos clases de pecado: 1- El que se comete por "ignorancia o desconocimiento" (Números 15:24); y 2- El que se comete por "soberbia" (Números 15:30). El pecado de "ignorancia o desconocimiento" tiene expiación o perdón (vea el verso 26); pero, el que se comete por "soberbia" ese no tiene expiación o perdón alguno, y el castigo es que la persona queda FUERA del pueblo de Dios (vea el verso 31). ¿Por qué? El mismo contexto nos lo explica: "Porque MENOSPRECIO la voluntad de Dios". La exhortación es: !Respetemos los mandamientos de Dios!. No nos engañemos a nosotros mismos.

Nota: Repetimos la conclusión del mensaje de ayer: !Es imposible que agrademos a alguien haciendo lo que ese alguien nos pide que NO hagamos!

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario