¡Muchos son los
llamados, y pocos los escogidos! (Mateo 22:14). En nuestros medios
latinoamericanos, hemos sido dados (debido a la falta de educación), a que en
una fiesta (reunión) siempre haya personas “coladas” (llamamos así a quienes
entran sin una invitación personal). Nos narra la escritura que al final de los
tiempos (Mateo 22:15) habrá una fiesta organizada por Dios, y que a esa fiesta
NO entrará nadie que no tenga una invitación personal. Y, aquél que se crea muy
listo, y entre sin ella, será “echado fuera”, y lo será con mucha pero mucha
vergüenza (Mateo 22:12-13). Si queremos entrar, es en ésta corta vida que
tenemos el privilegio de vivir que hemos de hacer los méritos (si así se le
puede llamar) para poder ser invitados, NADIE puede hacerlo por nosotros, y
menos después de muertos (Eclesiastés 9:5-6 y Hebreos 12:14).
Señor: Danos un
honesto celo por tu casa.
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