No somos pocos los
que sentimos que NO escuchamos de Dios cuando de tomar decisiones se trata,
pero las escrituras nos dan una pequeña clave para no equivocarnos, si es que
nuestra intención es agradar a Dios y hacer lo que “él” desea y no lograr
nuestro capricho. No es ninguna falta de respeto, falta de fe, o algo parecido,
pedirle “señales” a nuestro Dios para tomar nuestras decisiones. Gedeón le
llamó: Vellón (vea Jueces 6:36). Moverse con o por señales (vellones) delante
de Dios para NO fallarle, para NO cometer injusticias, para NO errar, NO es
nada fuera del camino bíblico. No seamos de aquellos que preguntan y preguntan
hasta encontrar la respuesta que quieren, para así, “simular” una señal. El
resultado es nefasto, pues trae consecuencias materiales y espirituales muy
dolorosas.
Señor: Danos un
honesto celo por tu casa.
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