viernes, 14 de febrero de 2020

Propicio a nuestros pecados.




En el libro de hebreos, Dios nos envía un mensaje de aliento a todos los que realmente creemos en él, y que no solamente lo mencionamos o lo recordamos cuando los problemas se nos acercan. Nos dice: “Porque seré propicio a vuestras injusticias” (Hebreos 8:12). Propicio significa: “Favorable” e injusticia: “Contrario a lo correcto”. Preguntamos: ¿Cómo es posible que un  Dios “santo” nos esté diciendo que será “favorable” a nuestros actos “contrarios a lo correcto”? La respuesta nos la da él mismo y en el mismo verso 12: “Porque NUNCA más me acordaré de ellos”. El diablo es nuestro acusador, ese fiscal que tiene todas las pruebas en nuestra contra en el juicio con el fin de que seamos condenados (Apocalipsis 12:9-10). Pero, Dios nos consuela diciendo que “abogado defensor” tenemos en Cristo Jesús (1ª. Juan 2:1). ¡Con razón es propicio a nosotros en el juicio, si él ya pagó por esos pecados! (Hebreos 9:27). Por cierto, malas noticias para los que creen en la reencarnación pues en éste verso Dios dice lo contrario.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario