Pero el punto es
este: “El cristianismo es UNO, y NO es una religión”, es seguir al Cristo en
“espíritu y en verdad” (Juan 4:23) palabras que él mismo (Cristo) le dijera a
la Samaritana y a Nicodemo. Y creemos profundamente que ese tiempo ha llegado
ahora más que nunca. Pidamos gracia para poder entender que: “Pretender” juntar
todos los credos posibles (isalamicos, católicos, budistas, ateos, cristianos,
etc) en un mismo salón “simulando” un respeto mutuo NO es NI será jamás cristianismo
(Aunque se haga en el nombre de Dios, Mateo 7:21-22). Eso se llama ecumenismo y
va en contra totalmente de lo que Cristo estableció. Imaginemos tan sólo esto como primer punto: El apóstol Pablo
nos dice: “No os juntéis con NINGUNO que, LLAMÁNDOSE hermano, fuere inmoral e
idólatra, etc.” (1ª. Corintios 5:11). Continuará.
Nota: Nicodemo: Fue
aquél religioso al que el Cristo le dijo: “Eres tú MAESTRO en Israel… y no
sabes esto” (Juan 3:10). Entendamos, hoy también hay RELIGIOSOS que son líderes
que no saben esto: ¡Nacer de nuevo NO es una religión sino una relación íntima,
personal y diaria con el Señor, no andar cargando ídolos, tradiciones, ritos y
costumbres! (En esto, hubo un momento en el que hasta Aarón se equivocó, Exodo
32).
Señor: Danos un
honesto celo por tu casa.
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