miércoles, 3 de octubre de 2018

Evidencias demasiado evidentes. (Parte final).

"La luz se pone sobre el candelero"
(Mateo 5:15).

Evidencia tres: ¿Contra quienes fue la prédica de Cristo (Mateo 21:41), y quienes fueron los que lo condenaron a muerte? !Los religiosos de la época! (Juan 11:49-50). Preguntamos entonces: ¿Con éste antecedente, y viendo que la religiosidad era la que había traído a declive y degeneración la Ley de Moisés, el Antiguo Pacto, iba Cristo a fundar como Nuevo Pacto una nueva religión? Cristo nació de la tribu de Judá, la tribu de la alabanza; no de la tribu de Leví, la tribu del sacerdocio (Hebreos 7:14). ¿Por qué ese detalle? Porque El vino a cambiar el sacerdocio (Hebreos 7:11) siendo él el sacerdote perfecto y eterno (Hebreos 7:22 y 24). Y ese oficio o ministerio sacerdotal se inició con su muerte y resurrección (Romanos 10:4). Por ello, en el momento de su muerte se rasgó el velo del templo, y así, se podría cumplir la promesa: "Acercaos, confiadamente, al trono de misericordia" sin necesidad de hombre o sacerdote alguno (Hebreos 4:16), pues ahora TODOS somos llamados a ser sacerdotes para él (Apocalipsis 1:6 y 5:10). Cristo vino a traernos un sistema de vida, una relación personal e íntima con Dios NO una religión. La luz se pone sobre el candelero... no se esconde dijo Cristo.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

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