lunes, 29 de octubre de 2018

Lo que nos enseña la Ley del Levirato. (Parte uno).

"La familia del Descalzo".
(Deuteronomio 25:10).


Entre las familias de los israelitas existía una antigua ley, a la que denominaron "La Ley del Levirato". Consistía en que el hijo mayor tenía que ser el heredero, y, si cuando se casaba moría sin tener descendencia, su hermano inmediato que viviera bajo el mismo techo, debía casarse con la viuda y darle al primer hijo el nombre del hermano mayor para que su descendencia y herencia no perecieran con él. Pero, estando consciente el hermano en cuestión que él sí perdía ambas. Si el hermano no aceptaba la condición, entonces la viuda tenía el derecho de quitarle, delante de los ancianos y en la puerta de la ciudad una sandalia, escupirle en el rostro y expresar: "Así se hace con la familia del Delcalzo", lo cual, por supuesto, conllevaba verguenza de por vida (Deuteronomio 25:5-10). ¿Qué podemos aprender de ésta antigua Ley? 1- La gran "responsabilidad" que tenemos ante Dios por el hecho de tener la oportunidad de un techo espiritual -La Cruz- (Deuteronomio 25:5a.); 2- "El respeto, el orden y la disciplina" que una vida entregada a Dios conlleva (Deuteronomio 25:5b).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

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