"La familia del Descalzo".
(Deuteronomio 25:10).
¿Qué más podemos aprender de ésta antigua Ley del Levirato?. 3- "La batalla constante" que todo creyente debe mostrar por permanecer en el anonimato, y que sea el nombre de nuestro hermano mayor (Cristo) el que prevalezca o sea exaltado (Deuteronomio 25:6). 4- Que, si ciertamente, tenemos el derecho a tomar la acción de decidir si lo hacemos o no (el promover y glorificar a Cristo antes que a nuestra imagen), "esa decisión trae consigo una consecuencia" para la vida natural pero más para la vida eterna (Deuteronomio 25:7-9). 5- Si tomamos la decisión de exaltar el nombre de Cristo, permaneceremos anónimos pero tendremos un gran galardón eterno; pero, si tomamos la decisión de favorecernos a nosotros mismos, tardo o temprano tendremos que soportar la verguenza del señalamiento de propios y extraños (Deuteronomio 25:10). En nuestras manos está el vivir para Cristo y llegar a ser sus "amigos"; o vivir como "siervos" viviendo para nosotros mismos, teniendo pleno entendimiento que NO es eso lo que él busca (Juan 15:15).
Nota: Podemos servir a Dios... o servirnos de él, pero el resultado final es diametralmente opuesto.
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
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