martes, 12 de febrero de 2019

Reedificar. (Parte uno).


   

“Reedificarán las ruinas antiguas”
(Isaías 61:4).

Dios, ha prometido reedificarnos, pero hemos cometido errores al esperar esa reedificación. 1- Dios nos dijo que enviaría a su Santo Espíritu para hacer la obra (Isaías 61:1); nosotros se la hemos dejado a manos humanas (los líderes), muchos de los cuales no están preparados para guiarnos, y lo único que hemos hecho es hacerlos creer que son omnipotentes e insistituibles, y cuando muestran sus deficiencias y debilidades solamente han apartado a mucha gente de las congregaciones y hasta de Dios. 2- Creemos y queremos que la obra sea instantánea (Lucas 21:19), creemos que con llegar a la Iglesia infaltablemente ya es suficiente para la reedificación, tan así, que muchos fuera de la Iglesia al no ver cambios drásticos y prontos en nuestras vidas, lo toman como excusa para no ir ellos también. 3- Olvidamos que Dios dijo: “reedificaré las ruinas antiguas”, él no dijo que haría nuevas construcciones (Isaías 61:4), nos dijo que él “restauraría” las ciudades arruinadas y sobre los escombros de muchas generaciones, no que las derrumbaría. El prometió “reconstruirnos”, no “destruirnos”. En otras palabras los cambios inician por dentro y son poco a poco, nunca ofreció él “repentinamente” transformarnos. 4- Creemos que asistir a la Iglesia nos cambia, olvidamos que somos cambiados “únicamente” cuando somos expuestos a la “santidad” del Espíritu Santo de Dios (Juan 8:32).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


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