“La voluntad de Dios es vuestra santificación”
(1ª. Tesalonicenses 4:3a).
Dios, por medio del apóstol Pablo lleno y guiado por el Espíritu Santo
nos muestra, no solamente el propósito de un creyente sino también el camino
para lograrlo. Veamos, paso uno: “Apartaos de la fornicación” (1ª.
Tesalonicenses 4:3b). Fornicación: (relaciones sexuales fuera del matrimonio,
el sexo es una bendición y cien por
ciento lícito dentro de un matrimonio, ya sea con el objetivo de procrear una
familia (Génesis 1:28), o, de tener un placer lícito (Proverbios 5:18) verso,
éste último, en donde claramente expresa: “deléitate” con “tú” mujer. Paso dos:
“No engañemos a los hermanos” (1ª. Tesalonicenses 4:6), el engaño implica
mentira. No decir toda la verdad, es mentir (Génesis 3:1); justificar nuestros
actos, es mentir (Génesis 3:12-13); ser de doble ánimo, es mentir (Santiago
1:6-8). Paso tres: “Tener un amor fraternal” (1ª. Tesalonicenses 4:9), esto es
amar sin ningún interés de por medio, que no haya ninguna condición para el
amor, un amor que no oculte nada oscuro (Romanos 12:9). Y por último, paso
cuatro: “Trabajar con nuestras manos de la forma en que nos fue mandado)
(Génesis 3:17-19). No podemos vivir la vida, por ninguna causa o justificación,
siendo unos parásitos de la sociedad y menos de los hermanos. Eso, si queremos
caminar para algún día alcanzar la santidad.
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario