martes, 4 de junio de 2019

Lo que Dios unió (Parte final)



(La única razón para el Divorcio).

“A no ser por inmoralidad”
(Mateo 5:32).

Cristo está enseñando en el llamado “Sermón del Monte”, y allí, hablando del matrimonio y del divorcio nos hace una observación muy importante: “El divorcio NO es aprobado ni permitido por Dios por ningún motivo, sino tan sólo por una excepción”, la “falla inmoral” de uno de los cónyuges, y, cuando se refiere a falla inmoral se refiere única y exclusivamente al “adulterio”.  ¿Por qué lo afirmamos? Pues porque la misma escritura lo refrenda. Cristo se basó para su declaración en Levítico 20:10, en donde se nos enseña que “toda” pareja que es encontrada culpable de adulterio debe “morir” apredeada “inmediata e irremisiblemente” (lo que indica que no hay otra solución sino sólo la muerte por lapidación). ¿Qué implicaba esto? Que si Juan estaba casado con María, y Juan era encontrado culpable de adulterio, Juan debía morir “ese mismo día” por lapidación (apedreamiento) delante de todo el pueblo. ¿Cuál era el resultado de  éste hecho? ¡Que ese mismo día, María era viuda!  Y, en estado de viudez, María NO pecaba si volvía a casarse (1ª. Corintios 7:39).  ¿Entendemos el por qué de la excepción a la regla del divorcio explicado por Cristo?

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


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