viernes, 14 de junio de 2019

Un, o él, cataclismo (Parte final).




“Por la maldad de muchos”
(Mateo 24:12).

¿Cuándo será entonces “ese” cataclismo? El mismo Cristo nos dejó la o las respuestas a  nuestras inquietudes (Veamos Mateo 24; Marcos 13 y Lucas 21). Ciertamente los tres evangelistas nos hablan de señales en común, como: 1) Muchos predicando el evangelio; 2) Guerras y rumores de guerras en todo el mundo; 3) Terremotos y pestes, y que el tiempo iría más rápido, tan rápido que creeríamos que los días se estén acortando (Mateo 24:22; Marcos 13:20). Pero en lo que más ponen énfasis como el “detonante” del cataclismo es “una invasión a la nación de Israel, dejándola sola en medio de las naciones” (Mateo 24:15; Marcos 13:14 y Lucas 21:20). Y, todo esto confirmando lo que Dios nos había explicado 520 años antes de la venida del Nuestro Salvador Jesucristo en el Antiguo Testamento por medio del profeta Zacarías (14:1-4): “Todas las naciones reunidas en contra de Israel; y la ciudad será tomada y saqueada; violadas sus mujeres; y la mitad de la ciudad será tomada prisionera”… y entonces, repentinamente Dios actuará para salvar a los suyos y NO HABRÁ NUNCA MÁS MALDICIÓN (Zacarías 14:11). No son los terremotos, no son las inundaciones, no es el acortar de los días, no es el evangelio siendo predicado por todo el mundo… simplemente es la “invasión a territorio Israelí” el detonante del cataclismo de la humanidad (Mateo 24:11).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.




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