“Le juró que serían amigos para
siempre”
(1ª. Samuel 18:1).
Alma Gemela (Soul Mate): “Persona que
nos genera un sentimiento de pura y natural afinidad”. Generalmente cuando
leemos o escribimos prosa o poesía, aparece el término ¡Almas Gemelas”, es
aplicado en casi la totalidad de las veces relacionada a un amor sexual entre
parejas que llegaron, luego de un previo acercamiento, a la amistad, luego al
noviazgo y por fin al matrimonio. Pero, en un sentido más general el
sentimiento de almas gemelas, creemos en lo personal, va mucho más allá sin
anular el anterior. En las escrituras vemos un par de ejemplos del amor
honesto, limpio y sincero entre “Almas Gemelas”. Jonatán se identificó tanto
con David que nos cuentan las escrituras que le amó como a sí mismo, y como
prueba de ello le cedió su ropa de príncipe, su arco, su espada y su cinturón
(1ª. Samuel 18:1-3). ¿Por qué? Porque fueron “Almas Gemelas”. El apóstol Juan
amó tanto al Cristo, que fue el “único” de sus
cercanos que recostó su cabeza en su pecho (Juan 13:23) y Cristo lo amó
tanto, que el día de su partida fue a él a quien encomendó a quien había hecho
el papel de madre, por ello exclamó: “Mujer… ahí tienes a tu hijo; hijo… he ahí
a tu madre” (Juan 19:26). ¿Por qué?
Porque fueron “Almas Gemelas”. Un
“Alma Gemela” no necesariamente implica una relación sexual entre una pareja,
pero sí definitivamente implica a una persona que se cruzó en nuestro camino
por largo o corto lapso de tiempo, pero que la marcó para bien y para siempre”…
¡Ojalá, y nosotros, como creyentes, dejemos esa huella en alguien! (Proverbios
17:17).
Señor: Danos un honesto celo por tu
casa.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario