miércoles, 13 de marzo de 2019

Cualquier cosa.





“Lo que pidiéramos lo recibiremos”
(1ª. Juan 3:22).

Dios no miente nunca, él es la verdad pura y viva (Números 19:23), y a su pueblo le ha ofrecido: “Que cualquier cosa que le pida, él está dispuesto a darla”. Pero, como hemos visto en los últimos días TODO en ésta vida tiene algunos requisitos, y éste punto no es precisamente la excepción. Así, si seguimos leyendo el verso inicial veremos los dos requisitos para que nuestra petición sea concedida: Uno, “Porque guardamos sus mandamientos”; y dos, “Porque hacemos las cosas que le son agradables”. Las preguntas obligadas son: ¿Conocemos, primeramente, sus mandamientos (Deuteronomio 5) y lo que a él le agrada (1ª. Samuel 15:26; Oseas 6:6; Mateo 9:10-13)?  ¿Estamos guardándonos de no quebrantarlos y estamos haciendo lo que a él le agrada? Entendiendo que los mandamientos son los mismos para todos, pero, lo que a él le agrada es distinto para cada persona (Juan 5:19) (Pedro predicaba a los judíos, pero Pablo a los gentiles). Y, es nuestra responsabilidad el echarnos a sus pies cada día y cada momento (como lo hacía Cristo) para escudriñar qué desea él de nosotros. Y, entonces, cualquier cosa que pidamos nos será concedida.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.







No hay comentarios.:

Publicar un comentario