“Hijo mío, está
atento a MI sabiduría”
(Proverbios 5:1)
Repetimos: ¡Sólo para
creyentes”, si usted NO es un creyente NO lea éste mensaje. En el principio de
los tiempos, Dios le dijo al hombre luego que pecó: “De ahora en adelante,
comerás el pan de cada día con TU SUDOR” (Génesis 3:19); y a la mujer dijo: “Y
tu DESEO será para tu esposo y él tendrá DOMINIO sobre ti” (Génesis 3:16).
Estas consecuencias o sentencias fueron fruto del pecado de ambos, y, aunque
sabemos que Dios perdona el arrepentimiento, como lo hemos visto en otras
ocasiones, igual las sentencias son necesarias que se cumplan. Lo que Dios nos
advierte son las dificultades que tendremos en la vida por culpa del pecado. El
hombre tendrá que “padecer” por ganarse el sustento, pero la mujer tendrá que
“padecer” el dominio del hombre. Por lo tanto: “Si alguien cree que el hombre
es machista por querer tener dominio sobre su esposa, al primero que debe
nombrar como machista es a Dios, pues fue él quien lo decretó”. Ahora bien, si
algo también es cierto es lo siguiente: “Que un hombre abuse de ese dominio, es
tan pecado delante de Dios, como que una mujer no honre a su esposo, o humille y
menosprecie a su esposo por no darle lo que ella quiere y él no puede”. Pero
primero recordemos algo, “esto” es sólo para creyentes; y segundo, todo pecado
tiene una consecuencia, en ocasiones leve en otras duras, y quienes pecamos
debemos afrontarlas. Por tanto, son ineludibles: 1- Para el hombre creyente
“comer” de SU trabajo, y 2- Para la mujer creyente “sujetarse” a SU esposo (en
el Señor) (Colosenses 3:18).
Señor: Danos un
honesto celo por tu casa.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario