martes, 3 de septiembre de 2019

La actitud de un Padre.




“Este es el principio con Dios”
(Juan 1:2).

Veamos el Patrón, Dios es nuestro Padre.1- El está siempre con nosotros, antes y después de nuestra sumisión a él (2ª. Corintios 2:13). Lo que nos indica que “siempre estará disponible para nosotros”. ¡Ese!, es un rasgo de un padre espiritual entre nosotros, alguien que NO depende de las circunstancias para estar allí, ponernos atención, dedicarnos tiempo, empatizar con nosotros. 2- En el desorden y el vacío, él está para ser un “creador” (Génesis 1:2). Un padre espiritual entre nosotros está para apoyarnos y hacernos poner orden y llenar ese vacío que sentimos por nuestra enfermedad, nuestro luto, nuestra necesidad, nuestra soledad. 3- El Padre puso al hombre en el Edén… pero “no olvidemos” que en “éste” mismo mundo, NO fuera de él (Génesis 2:15-17). Un padre espiritual está para ponernos en el Edén, como Dios lo hizo con Adán, pero al mismo tiempo enseñarnos los “límites” que tenemos, pues nuestro Edén también está en éste mundo. Cristo lo enfatizó en su oración final en la última cena a sus discípulos: “Padre, no ruego que los quites de éste mundo, sino tan sólo que los guardes de él” (Juan 17:15). Un padre espiritual nos muestra que para llegar al reino, hemos de cuidarnos y guardarnos para Dios en éste mundo, pues está consciente de las palabras del Cristo: “Mi reino NO es de éste mundo… SI LO FUERA (continúa diciendo) mis seguidores pelearían para que yo no fuera entregado” (Juan 18:36). Y, como sabemos, él fue entregado, y precisamente por uno de sus “seguidores”. Por último, 4- Dios Padre es un oidor (Jeremías 33:3). Un padre espiritual entre nosotros siempre es un oidor, un atalaya, un tutor, un ayudador, un instructor, alguien a quienes otros recurren, NO es quien recurre a otros. Meditemos.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.




No hay comentarios.:

Publicar un comentario