“Euroclidón”: Vientos contrarios y fuertes que pegan
contra una nave en mar abierto. Cuando el apóstol Pablo se dirigía Italia
(Hechos 27:1), un centurión llamado Julio no dio crédito a las palabras y
espiritualidad del Apóstol sino confió más en la experiencia profesional del
piloto de la nave, lo que causó que ya en mar abierto un Euroclidón golpeara
contra ellos e hiciera pasar muchas angustias a sus ocupantes (versos 16-20).
Según la narración de Hechos 27:37 ninguno de los 276 ocupantes murió, pero
TODOS se angustiaron. En la caminata cristiana, serán muchos los euroclidones
que encontraremos, pero para “sobrevivirlos” el secreto estará en NO abandonar
la nave, ciertamente que nos angustiaremos pero no moriremos (verso 31). Todo
creyente tendremos “Euroclidones” en nuestra caminata, quien nos diga lo
contrario nos está tratando de “vender” otro evangelio (Hechos 14:22). Meditemos.
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario