Cuántas veces en nuestra vida nos quedamos con la duda
de ¿por qué nos pasó lo que nos pasó, o nos está pasando esto o lo otro? ¡Lo
quisiéramos cambiar y no podemos! Y nos hacemos el eterno ¿por qué? Lo que
sucede es que vivimos “mencionando” a Dios pero NO lo conocemos. La escritura es
muy clara al respecto, veamos: “Dios ha pre-fijado el orden de los tiempos y
los límites de su habitación al hombre…. ¿Para qué? ¡PARA QUE LO BUSQUEMOS! (Hechos 17:26-27).
Nos hemos preguntado alguna vez lo siguiente: ¿Si no me hubiera abandonado mi pareja;
si no me hubieran robado la herencia; si no me hubiera traicionado mi socio; si
no me hubiera accidentado; si no hubiera llegado aquella enfermedad, si no
hubiera perdido a mi hijo. Hubiera buscado refugio y ayuda en Dios como lo hago
ahora? Lo que nos sucede “no es malo” solamente nos es “desagradable” lo dice
Jeremías 29:1. Porque nuestro Dios es bueno, por eso no puede enviarnos nada
malo, desagradable quizás sí, pero malo nunca.
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario