lunes, 20 de enero de 2020

Habla, no calles, no temas.




El apóstol Pablo es guiado por el Espíritu a que, en Corinto, no calle sino hable sin temor acerca de la doctrina de nuestro Señor Jesucristo (Hechos 18:9). El apóstol está teniendo oposición por ello, tanta, que hasta su vida y la de Silas su compañero corren peligro (verso 6). ¿Cuál es la razón, a pesar de los peligros físicos, para que el Espíritu le insista en que no calle? El verso 10 es explicativo por sí mismo: “Porque yo estoy contigo, y porque yo tengo mucho pueblo en ésta ciudad”. Así es, son muchas las ocasiones en las cuales no somos bien recibidos por decir las cosas claras, pero si hemos sido enviados por el Señor, debemos decirlas o hacerlas. La mejor prueba que él está con nosotros en situaciones así, serán los resultados (aún y cuando nosotros todavía estamos en la lucha por la santidad).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

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