miércoles, 15 de enero de 2020

Somos colaboradores y administradores…NO SOCIOS.




El apóstol Pablo hablando a los Corintios, explica la función de un líder en la Iglesia: “Somos SERVIDORES” (cuya función es llevar al impío a la fe) (1ª. Corintios 3:5). Y somos: “ADMINISTRADORES” (pero de los MISTERIOS de Dios, no de su dinero) (1ª- Corintios 4:1). Mucha parte del liderazgo actual aún “no lo ha entendido” después de dos mil años, y es por eso que se creen SOCIOS de Dios manejando “SU” dinero (de Dios) a placer, antojo y provecho propios. El dinero (el nuestro, el que viene de nuestro trabajo) nos sirve para llenar primeramente nuestras necesidades, y, si tenemos suficiente, para compartir y apaciguar las penas de los hermanos (veamos Hechos 4:32 y 34). Pero, repetimos, con respecto a Dios, estamos para “administrar” sus “misterios” (no SU dinero) pues NO nos llamó ni nos invitó como socios. Dichos “misterios”, NO los recibiremos si no pasamos tiempos con él con un “honesto corazón”. No buscando la vanagloria personal, ni el poder, ni sus riquezas, ni sólo sus beneficios.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario