miércoles, 3 de abril de 2019

¿Cómo alcanzar la bendición?




“Buscar lo bueno y no lo malo”
(Amós 5:14).

Aún y cuando no lo decimos, tanto creyentes como no creyentes hemos creído en algún momento que la “bendición” de Dios implica necesariamente “prosperidad”. Dios, quiere, puede y tiene con qué prosperarnos. Ahora bien, tenemos que entender que el sólo hecho de estar bajo la cobertura de él ya es bendición, pero no implica necesariamente que tengamos prosperidad. Ciertamente, en su soberanía, él hace y da lo que quiere con quien él quiere (Romanos 9:15). Pero, como en todo, hay requisitos mínimos a cumplir para poder ser prosperados… y entonces, Dios honra su palabra y prospera (Deuteronomio 28:1-2). Veamos: ¿Cuáles son esos requisitos mínimos?  1- Oír atentamente SU voz en la intimidad con él, no la de ningún hombre por santo que nos parezca (Deuteronomio 28:1 y Jeremías 17:5). 2- Guardar lo que nos dice a nosotros en lo personal por medio de la oración, su palabra, señales, sueños, etc. (Deuteronomio 28:1). 3- Poner por obra lo que nos dijo hacer o decir (Deuteronomio 28:2). Si cumplimos éstos mínimos requisitos: ¡Entonces…ABRIRÁ su buen tesoro, y nos dice cuál es ese tesoro… EL CIELO! (Deuteronomio 28:12).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



No hay comentarios.:

Publicar un comentario