“Así también vosotros
haced con ellos”
(Mateo 7:12).
¿A quién no le gusta
recibir un regalo, un favor, un halago, una sorpresa, un servicio, etc.? Pero,
la pregunta es: ¿Hemos regalado algo sin razón alguna a alguien; hemos hecho un favor desinteresado a alguien;
hemos hecho un halago sin envidia alguna a alguien; hemos sorprendido a alguien
sin motivo alguno; servimos a otros sin motivos ocultos y de todo corazón?
Desde niños fuimos instruidos que en ésta vida NADA es gratis, todo teníamos
qué ganárnoslo, y ¡cómo agradecemos éste tipo de educación! Dios Padre nos guía
por medio de las escrituras a que nos ganemos lo que vamos a recibir
(entendemos su soberanía y que él permite que tenga quien él quiere, y que no
tenga quien él no quiere) pero, en términos materiales también existen normas,
reglas y requisitos. Así, en el famoso Sermón del Monte, su Hijo nos enseña:
“Todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también
haced vosotros con ellos, porque ESTO es la ley y los profetas” (Mateo 7:12).
Nos está diciendo que es una LEY NATURAL Y ESPIRITUAL que dando es como se
recibe. ¿Si NO estamos recibiendo lo que queremos… no será acaso porque NO
estamos dando lo que tenemos mandamiento de dar?
Señor: Danos un
honesto celo por tu casa.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario