lunes, 1 de abril de 2019

¿Cuándo la bendición se convierte en maldición?



“Por cuanto no serviste”
(Deuteronomio 28:47a).

Ninguna persona “evita” la prosperidad, y dentro del pueblo de Dios, tampoco hay excepción a esto. Es más, eso es lo que Dios desea para todo su pueblo desde el principio de la creación: bendición y prosperidad (Génesis 1:28). Pero lastimosamente, vemos que a muchas personas la bendición de la prosperidad se les convierte en maldición. ¿Cuál es la razón de ello? El Señor mismo nos lo expresa en éste mismo libro y capítulo de Deuteronomio, verso 47: “Por cuanto NO serviste a tu Dios con alegría y gozo de corazón… cuando tuviste abundancia”. Una pregunta: ¿Cuándo muchos tuvimos abundancia si es precisamente lo que andamos buscando? Respuestas: 1- “El que tiene dos túnicas, de una a quien no tiene ninguna” (Lucas 3:11). Los abuelos nos decían: “Nadie es tan pobre que no tenga algo que compartir”. ¿Quién de nosotros no tiene dos camisas, dos pantalones, dos panes para compartir? ¿Entendemos el mensaje?  2- Lo agradable o bueno que hacemos a otros… “A él se lo hacemos” (Mateo 25:41). Lo poco que compartamos con otros… si lo hacemos con alegría y gozo de corazón… ¡Eso, dice Dios, evitará que la bendición se convierta en maldición, porque estamos sirviendo!

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



No hay comentarios.:

Publicar un comentario