lunes, 27 de mayo de 2019

Pidamos sabiduría.




“Falto de sabiduría, pídala a Dios”
(Santigao 1:5).
¿Cuántas veces en la vida no hemos expresado: ¡Si tan sólo pudiera volver el tiempo atrás! ¡Si tan sólo hubiera pensado en tal o cual otra situación! ¡Lástima que no pensé en esto o en aquello!. ¿Por qué llegamos a eso? Porque nuestra decisión no fue lo suficientemente sabia como para tener otro resultado. Pero Dios nos da una solución. ¡Pedirle a él sabiduría! Siempre hemos enseñado que uno busca consuelo o ayuda en donde “cree” que lo va a encontrar, de lo contrario iría a otro lugar o persona. Bueno, pues qué mejor que pedirle sabiduría a quien es toda sabiduría; que mejor que pedirle algo a quien consideramos como nuestro Padre. Dice la escritura que nosotros los hombres somos malos, y sin embargo, no le damos piedras a un hijo que nos pide un pan (Mateo 7:11), ¿Cuánto más no nos dará nuestro Padre celestial algo si se lo pedimos, siendo que él sí es un Padre bueno?. Lo que nos hace falta para tener mejores resultados es no confiar en nuestras capacidades sino acercarnos a Dios, y pedirle que nos dé sabiduría, que nos guié, que nos muestre el camino. Amén.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



No hay comentarios.:

Publicar un comentario