“Lo que sobre mí se
agolpa”.
(2ª. Corintios
11:28).
Vemos a muchos
líderes viajando; siendo aclamados; preparando seminarios; montando grandes
oficinas para atender las necesidades de las ovejas, etc. Pero, no logramos ver
lo que en el interior de un “verdadero” líder sucede (entendiendo que un
verdadero líder no es precisamente el que está en una cartelera). Más bien, nos
referimos a aquellos que consumen de su tiempo, energías y hasta recursos personales;
que llevan compartida la carga emocional y la soledad de aquellos que le abren
sus corazones, ya no digamos los problemas y las cargas personales o familiares.
El apóstol Pablo exclama en ese sentido, a pesar de tener él sus propios
problemas: “Y sobre todo… lo que sobre mí se AGOLPA”. ¡Qué pena y qué angustia
tenía el apóstol por problemas y necesidades ajenas por las que humanamente NO
PODIA HACER ABSOLUTAMENTE NADA, que su único desahogo “humano” fue dejárnoslo
por escrito… por si algún día estábamos en esas situaciones. Qué lindo, que
algún día podamos ser de aquellos que se AGOLPAN con el dolor, el sufrimiento,
la pena y la necesidad de otros.
Señor: Danos un
honesto celo por tu casa.
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