lunes, 21 de enero de 2019

La preocupación.




“Lo que sobre mí se agolpa”.
(2ª. Corintios 11:28).

Vemos a muchos líderes viajando; siendo aclamados; preparando seminarios; montando grandes oficinas para atender las necesidades de las ovejas, etc. Pero, no logramos ver lo que en el interior de un “verdadero” líder sucede (entendiendo que un verdadero líder no es precisamente el que está en una cartelera). Más bien, nos referimos a aquellos que consumen de su tiempo, energías y hasta recursos personales; que llevan compartida la carga emocional y la soledad de aquellos que le abren sus corazones, ya no digamos los problemas y las cargas personales o familiares. El apóstol Pablo exclama en ese sentido, a pesar de tener él sus propios problemas: “Y sobre todo… lo que sobre mí se AGOLPA”. ¡Qué pena y qué angustia tenía el apóstol por problemas y necesidades ajenas por las que humanamente NO PODIA HACER ABSOLUTAMENTE NADA, que su único desahogo “humano” fue dejárnoslo por escrito… por si algún día estábamos en esas situaciones. Qué lindo, que algún día podamos ser de aquellos que se AGOLPAN con el dolor, el sufrimiento, la pena y la necesidad de otros.  

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.





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