“En Cristo somos nuevas criaturas”.
(2ª. Corintios 5:17).
(2ª. Corintios 5:17).
Cada vez que un gobierno central o municipal implanta una ley o una nueva norma, tiene que utilizar un tiempo de preparación o información al respecto. No puede, a no ser un gobierno dictarorial, tomar decisiones de un día para otro y esperar resultados positivos. De la misma forma, Dios, cuando nos presenta a su Unigénito Hijo Jesucristo, como nuestro suficiente salvador (Juan 3:16) inicia un proceso en nosotros, el cuál, por supuesto, no se realiza en el transcurso de una noche. A algunos, por motivo de los “propósitos” tan especiales que tienen designados, quizás les tome poco tiempo ese proceso, pero a la gran mayoría de nosotros ese proceso nos dura casi toda la vida natural. No es pues, de extrañarse, que llamándonos creyentes y a pesar de hacer la lucha diaria nuestra entrega a Dios, cometamos errores; seamos lentos en aprender; estemos expuestos a ser criticados por parecer hipócritas delante del mundo y aún delante de nuestros mismos hermanos, pues como se dijo, es un proceso, y como tal tiene un tiempo de duración… bien lo dijo el siervo postrado ante el Señor: Ten paciencia conmigo (Mateo 18:26).
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario