“Nosotros, justamente padecemos”
(Lucas 23:41).
Todos nos hemos preguntado en alguna ocasión ¿Por qué me sucede esto, o
por qué estoy en ésta situación? Casi cada situación en la vida es producto de
nuestras decisiones anteriores. Somos abogados hoy, porque nos decidimos
estudiar ayer; tenemos una gran empresa hoy, porque nos decidimos con valor
iniciarla ayer. Estamos endeudados hoy, porque casi seguramente no fuimos
sabios para gastar ayer. En la vida, por supuesto, hay excepciones, no siempre
lo que nos sucede es por culpa nuestra o por falta de previsión, pero, en
general, sí ha dependido de nosotros nuestra situación al día de hoy. Estando
en la cruz, uno de los ladrones se burla del Cristo diciéndole que si realmente
es Dios y tiene poderes, que lo demuestre sacándolos de esa condición (Lucas
23) mientras que el otro ladrón, le responde: “Nosotros JUSTAMENTE estamos en
ésta condición por nuestros hechos”. ¡Cuántas veces no nos metemos en problemas
nosotros mismos, y luego, irrespetamos a Dios pidiendo que demuestre sus
poderes y nos saque de esa situación, no
queriendo entender que es la justa recompensa a nuestras malas decisiones!
Razón tenías los abuelos al decirnos: ¡Antes de hacer algo… hay que pensar!.
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario