lunes, 28 de enero de 2019

Pablo, Silvano y Timoteo… ¡A la Iglesia!




“Nos gloriamos en vuestra tribulación”
(2ª. Tesalonicenses 1:4).

Tres titanes del evangelio verdadero… ¿Se burlan o se glorían del sufrimiento de los creyentes en Tesalónica?  Se gozan, se alegran… y se sienten “glorificados”  y con gran pago por sus esfuerzos en evangelizarlos. Y hasta llegan a exclamar: “Esto es DEMOSTRACIÓN del justo juicio (la perfecta voluntad, el plan eterno) de Dios” (verso 5). La pregunta obligada entonces es: ¿Si el sufrimiento dentro de la caminata del creyente es parte de la perfecta voluntad de Dios y del plan eterno de Dios, entonces qué clase de evangelio nos están compartiendo aquellos que se “resisten” al sufrimiento con nuevos y falsos evangelios de paz, poder, prosperidad y declaraciones que siempre son para NO SUFRIR?. Bien nos lo advirtió el apóstol: “Y ni mi mensaje ni mi predicación fueron con palabras persuasivas de sabiduría humana, sino con demostración del Espíritu y de poder” (1ª. Corintios  2:4). Y, en otra ocasión: “Mirad que nadie os haga cautivos por medio de su filosofía y vanas sutilezas, según la tradición de los hombres, conforme a los principios elementales del mundo (que no quiere ni acepta sufrir) y no según Cristo” (Colosense 2:8).


Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario