Recalcamos: Habiendo establecido que si Dios da como
mandato y bendición el sexo “dentro” del vínculo del matrimonio NO puede ser algo
sucio (Génesis 1:28 y 2:24); entonces podemos entender mejor una porción
“importantísima” en las escrituras que nos expone el tema (Levítico 18:4) en
donde Dios nos da una luz clara para su práctica: “Mis ordenanzas pondréis por
obra y mis estatutos guardaréis”. ¿Por qué? Porque esos estatutos “evitan” que hagamos
prácticas (incluyendo las sexuales) como las acostumbra hacer el mundo (con
lascivia o con mancilla) (Levítico 18:3; Hebreos 13:4). Veamos cómo nos lo dice
en el verso 6 de Levítico 18: “Ningún varón se LLEGUE a parienta próxima
alguna, para descubrir su DESNUDEZ”. ¿Qué significado tienen las palabras mayúsculas
(nota personal) en el original: “Llegarse” (Ervah)= Tocar las partes íntimas. Y
“Desnudez” (Shaer)= Relación carnal. Simplemente
significan que, cuando los hijos de Dios practicamos el sexo “dentro del
vínculo del matrimonio”, es considerado “santo” por Dios mismo, pues lo
realizamos “solamente” en donde sí podemos: “TOCAR LAS PARTES ÍNTIMAS o TENER
RELACIONES CARNALES”.
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario