viernes, 19 de julio de 2019

Algo que no debemos hacer.




“No debiste alegrarte”
(Abdías 1:12).

Es algo natural en el ser humano, el hecho de pensar que cuando alguien  hace algo incorrecto, le “debe” sucede algo malo. Ciertamente nuestras malas decisiones o nuestros errores debieran traer consecuencias desagradables, pero no siempre Dios lo permite así. Veamos un ejemplo: Había un hombre ciego de nacimiento (Juan 9:1), y los “religiosos” le preguntan a Cristo: ¿Quién pecó, éste o sus padres? (en otras palabras buscando un culpable, buscando una razón, buscando una consecuencia). Pero Cristo les responde que muchos eventos en éste mundo suceden no por razón o consecuencia alguna, sino simplemente porque Dios quiere “manifestar su gloria” (vea verso 3). Es por ello, que el profeta Abdías nos “recomienda” que NO estemos expectantes a nuestros prójimos o hermanos cuando cometen errores, ni mucho menos “alegrarnos” por lo que les pueda suceder negativamente. Somos muy dados, especialmente cuando tenemos alguna dificultad con alguien, a esperar que les suceda algo “desagradable” (por no decir malo) que nos dé la razón para expresar que quien estaba en el error era el hermano o el amigo y no nosotros. ¡Eso, es precisamente lo que Dios quiere que NO hagamos! (Proverbios 24:17-18).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.    




No hay comentarios.:

Publicar un comentario