jueves, 4 de julio de 2019

¿Somos realmente instrumentos escogidos?




“Y llamó a sí a los que él quiso”.
(Marcos 3:13).

Continuamente escuchamos personas hablar de Dios, pero especialmente las escuchamos cuando están en grandes problemas o cuando desean obtener algo de otras personas. De las expresiones que más impactan son: “En el nombre del Señor”, o, “El Señor me dijo”. Pero resulta que en el nombre del Señor solamente unos salen beneficiados, o, lo que el Señor dijo no se cumple. Entonces ¿qué es lo que sucede?, sucede lo siguiente: Dios está “tan” al alcance de las manos de cualquier pecador, que se ha abusado de ese privilegio, y ahora, cualquier persona toma como bandera el nombre de Dios para alcanzar sus fines. Las escrituras son muy claras en decirnos quien es el que realmente ha sido “elegido” por Dios para tal o cual tarea y a quién realmente le ha hablado, y, por lo tanto, respalda a quien viene en su nombre a hacer una proclama (Marcos 3:13). Toda persona elegida por Dios, ha sido “probada y aprobada” por él, con testigos que lo pueden ratificar y un primer rasgo distintivo de esa persona es el “cambio de vida” que ha tenido (Efesios 4:22). En segundo lugar, lo que dice y lo que hace son congruentes, “practica lo que predica” (Tito 3:3). Y, en tercer lugar, en lo que dice que Dios le dijo vemos “cumplimiento” (Mateo 1:22). Los doce apóstoles (Mateo 10:1-4) y Pablo (Hechos 9:15), fueron llamados. En ellos se ven todas éstas características.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.




No hay comentarios.:

Publicar un comentario