“Habiendo padecido y
siendo ultrajados”
(1ª. Tesalonicenses
2:2).
El apóstol Pablo,
quien estaba siendo acompañado por Silvano y Timoteo, les escribe a los
creyentes de Tesalónica lo siguiente: “Hermanos, vosotros mismos sabéis, que
habiendo padecido y siendo ultrajados (maltratados) en Filipos… fuimos
imitadores de las iglesias de Dios en Cristo Jesús” (1ª. Tesalonicenses 2:14).
Preguntamos: ¿Cómo fueron imitadores? ¿Qué tuvieron qué vivir para ser
imitadores de la VERDADERA iglesia de Dios? Veamos: 1- Fueron maltratados (ultrajados dice
el apóstol) por los “llamados” hermanos (verso 2). 2- Porque nunca exhortaron
con interés alguno o con engaño (verso 3 y 5). 3- Porque no predicaron para
agradar a los hombres sino a Dios (verso 4) Porque nunca buscaron fama ni
vanagloria de los hombres (verso 6a). 5- Porque NO, aunque podían hacerlo,
vivieron a costillas de los hermanos sino trabajaron con sus propias manos
(verso 6b y 9 especialmente). 6- Porque tuvieron aceptación por el padecimiento
(dijeron NO a la doctrina de paz, poder y prosperidad) (verso 14). 7- Porque fueron
expulsados de la congregación por no estar de acuerdo a las complacencias del
liderazgo tradicional (versos 15-16). Somos
imitadores de la verdadera Iglesia de Dios si aceptamos y vivimos la cruz
(padecimientos y ultraje). Cristo, Juan el Bautista, Esteban, los doce
apóstoles, Pablo, Timoteo, Silvano, Tito, Filemón, etc. son muy claros
ejemplos.
Señor: Danos un
honesto celo por tu casa.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario