“Aún desde el vientre de su madre”
(Lucas 1:15).
Los “Derechos (léase deshechos) humanos” nos están tratando de engañar
diciendo, cuando una mujer resulta embarazada, que ella tiene la “potestad” de
decidir si tiene o no tiene a ese bebé. Que ella es “dueña” de su cuerpo, y por
lo tanto, ella “decide” el final de ese feto. Preguntamos: ¿Entregó ella su
cuerpo voluntariamente? Si fue así, entonces que asuma las consecuencias (NO
decimos NI defendemos que tiene que ser precisamente SOLA). Su cuerpo le
pertenece, pero el del bebé NO. Será su hijo, será su obligación cuidarlo,
pero, el hecho de que sea suyo no le da el derecho de quitarle la vida porque sería
un acto violento que tendría una consecuencia penal, veamos si no. Ella opta
tener el bebé, pero cuando éste tiene menos de “doce” semanas de vida, ella
decide que ya no lo quiere y lo parte en pedazos, preguntamos ¿Qué
consecuencias tiene ante la ley? Por ser
“asesinato” depende la nación, pero mínimo tiene una sentencia penal.
Preguntamos: ¿Por qué entonces un aborto (despedazando un cuerpo) con menos de
“doce” semanas NO lo quieren considerar un crimen? La escritura nos dice que aún en el vientre
de una madre un niño puede ser bendecido y lleno del Espíritu (sucedió con Juan
el Bautista y con Cristo). ¿Qué hubiera pasado si Elisabet y María hubieran
decidido abortar, cómo estaría el mundo, si habiendo nacido ellos estamos mal?.
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario